Avance K sobre el mercado aeronáutico

por Ariel Meije

Hace casi un mes, en esta nota en La Nación, se daba cuenta del avance del Estado sobre la industria aérea argentina. Si bien la noticia es relevante, desde mi punto de vista se quedaron cortos.

El  disparador de la noticia es que el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) había quedado en manos de Manuel Balardón, un abogado K vinculado a La Cámpora. Junto con Recalde (AR) y Granados (ANAC), Balardón (ORSNA) constituye la tercera pata de una mesa chica en donde se decide la forma de operar de una industria compleja, con pocos jugadores y con una enorme capacidad de generar recursos.

Pero yendo más allá del avance de La Cámpora sobre los organismos que regulan la actividad y sobre AR, el gobierno se aseguró apropiarse de todos los ámbitos que tienen injerencia en la actividad desde el momento de la estatización de Aerolíneas Argentinas. Algo parecido a lo que intentan hacer con los medios de comunicación, pero en un ámbito con una cantidad de jugadores mucho más restringida. Por eso, si bien es cierto que el ORSNA (en manos de Oréfice) era uno de los últimos eslabones que le faltaba controlar directamente a La Cámpora, la realidad es que el panorama tampoco cambia mucho con este último nombramiento. Como resalta el periodista Mariano Obarrio, Oréfice era amigo del colegio secundario de Julio De Vido. Por lo tanto, más que un cambio en la discrecionalidad de la toma de decisiones, este nuevo funcionario sería la consecuencia de una pelea de poder entre La Cámpora y el Ministerio de Planificación. Ejemplo de esto es la resolución respecto de la “exclusividad” del uso de las mangas de Aeroparque, que había firmado Oréfice bajo la presión de AR por apropiarse del aeropuerto. A partir de ahora es esperable que este tipo de decisiones sigan manifestándose, pero ahora serán de común acuerdo,  sin tener que presionar a ninguno de los involucrados.

No es muy difícil notar que el Gobierno tiene el control de todos los organismos que intervienen en el desarrollo de la industria:

  • LÍNEA AÉREA DE BANDERA (en realidad, son una de las líneas aéreas de bandera. Por definición, todas las empresas aerocomerciales que operan en el mercado de cabotaje son líneas aéreas de bandera. Es decir, emplean Pilotos, Azafatas y personal de tierra argentinos).
  • ORSNA: Esto implica que tiene el poder para decidir la administración del principal recurso de infraestructura en donde operan las líneas aéreas: los aeropuertos.
  • ANAC (Asociación Nacional de Aviación Civil): Desde aquí controlan el tránsito aéreo y la asignación de rutas (ver caso Pluna, Qantas y Rosario-Lima). Respecto del tránsito aéreo, antes en manos de la fuerza aérea, todavía enfrentan conflictos internos muy fuertes que generan medidas de fuerza reiteradas por parte de controladores de la torre.
  • INTERCARGO (Prestadores Monopólicos del Servicio de Rampa): Si querés operar en algún aeropuerto de la Argentina y no sos una línea aérea argentina (con excepción de American Airlines…), el servicio de rampa es exclusividad de esta empresa, que es una Sociedad Anónima Comercial, actuante en el área del Ministerio de Planificación Federal. De exclusivo solo tienen las tarifas (en dólares), porque las denuncias por robo de equipajes y contrabando son la noticia más recurrente.
  • SECRETARÍA DE TRANSPORTE
  • MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN

Son, entonces, parte y juez al mismo tiempo.

El negocio aéreo tiene una capacidad de generar caja muy interesante. Administrar esos recursos que se producen es bien complejo (de ahí, las millonarias pérdidas que desde hace años arrastra AR) Al mismo tiempo, emplea a una gran cantidad de personas y es considerado como un recurso estratégico para el desarrollo del país (desde el punto de vista del turismo, los negocios y hasta la conectividad de zonas geográficamente aisladas). Con todo esto, no resulta extraño que un gobierno con la necesidad de hacer caja y de avanzar sobre el control de recursos claves haya tomado estas decisiones. Y han dejado la gestión en manos de “la primera línea de defensa del gobierno” que tiene un set de habilidades muy sesgado para administrarlo.

¿Qué podemos esperar entonces?

Un ejemplo reciente de la racionalidad de las medidas que se toman fue la decisión del Ministerio de Trabajo de dictar una conciliación obligatoria al sindicato de pilotos de AR cuando no hubo ninguna medida de fuerza.Entiendo que por un parte de enfermo del personal, el Ministerio de Trabajo no debería intervenir. Es más, debería hacer valer los derechos del trabajador que, estando enfermo, no puede prestar servicios. Pero cuando lo que intervienen son intereses que afectan al Gobierno, queda claro que más que línea de defensa, lo que tiene La Cámpora es línea directa con Tomada.

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Una respuesta a Avance K sobre el mercado aeronáutico

  1. Blas dice:

    Pobre la gente del inerior, pero ajo y agua ellos los votan. Los porteños tenemos Buquebus Pluna Free World!

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