El fantasma en la máquina norteamericana

17/05/2013

En los últimos años he leído varias notas sobre la industria de manufacturas en los Estados Unidos. Este país, como tantos otros incluyendo la Argentina, ha visto una disminución secular en la participación de la industria en el producto y el empleo. Esto obedece a un cambio relativo en las preferencias de consumo en los países industrializados en favor de servicios, y a la radicación de nuevas plantas manufactureras en países emergentes para reducir costos.

Quizás como consecuencia de la Gran Recesión originada en el sector financiero norteamericano (productor de servicios y no de bienes), varios economistas y políticos de ese país han puesto como tema de debate la “necesidad” de recuperar industrias manufactureras. Es posible que el lector haya escuchado, por ejemplo, que Apple estaría considerando regresar al país la producción de alguno de sus productos electrónicos.

Hasta ahora no he visto un análisis serio sobre la conveniencia o no de llevar a cabo políticas que den incentivos a estos procesos de nacionalización de la producción de manufacturas. Hasta que leí esta entrevista a Ricardo Hausmann publicada en el MIT Technology Review: 

What’s the best manufacturing strategy for the U.S. in that situation?

It’s certainly not playing defense and trying to save jobs. The U.S. has very, very high wages compared to other countries. Yet it also has a comparative advantage, which is deep knowledge, high R&D intensity, and the best science and technology base in the world.

The step that makes the most sense for the U.S. is to become the producer of the machinery that will power the next global manufacturing revolution. That is where the most complex and sophisticated products are, and that is the work that can pay higher wages.

What kind of revolution are you talking about?

My guess is that developments around information technology, 3-D printing, and networks will allow for a redesign of manufacturing. The world will be massively investing in it. The U.S. is well positioned to be the source of those machines. It can only be rivaled by Germany and Japan…

So what are the opportunities for the U.S. in product space?

The U.S. has the problem that it’s competing with countries that pay much lower wages. American monkeys are under stress from other countries’ monkeys in regards to less complex, easier-to-make products. So the U.S. should look to the taller trees. The tallest trees in product space are pharmaceuticals, chemicals, and machinery. It’s very hard to get into those. Very few countries are in that game.

That is why I say the really long-term play is for the U.S. to be the source of the machinery that will power the coming global manufacturing revolution. The U.S. can grow by using capabilities that few others have.

Básicamente Hausmann dice que, aprovechando la revolución que posiblemente implique la impresión en 3-D (la creación de cadenas de producción cortas de alta calidad), los Estados Unidos tiene la posibilidad de posicionarse como proveedor de las máquinas que harán las manufacturas del futuro. Lo que llama árboles altos en el espacio de productos. Ahora bien, ¿por qué hoy en día los Estados Unidos no son un gigante (considerando su tamaño) en la provisión de las máquinas que hacen las manufacturas del presente? Porque de la respuesta a esta pregunta saldrá la factibilidad o no de la estrategia delineada por Hausmann. 

En mi opinión el ánalisis de Hausmann no tiene en cuenta una restricción legal que hoy hace que los reyes de los árboles altos sean Alemania y Japón. Esta restricción está dada por las fuertes sanciones que se aplican en Estados Unidos a empresas que pagan coimas en el extranjero, y que no tienen una contraparte en la Unión Europea (Alemania) y en Japón. Esto le ha permitido a los últimos países obtener una ventaja competitiva en la obtención de contratos para proveer maquinaria a países emergentes (pensemos en las turbinas de Siemens, empresa alemana, que se usan en Yaciretá, o los reactores de Atucha con tecnología de la misma empresa), donde hay una participación importante del Estado en la industria. 

No conozco lo suficiente del tema como para saber si la provisión de las máquinas que harán las manufacturas del futuro tendrán el mismo sesgo que la maquinaria del presente, a ser empleada en industria pesada con alta participación estatal en países emergentes con instituciones débiles. O si por el contrario, los nuevos procesos productivos se concentrarán en mejorar la eficiencia de la industria liviana, que no tiene tanta participación estatal en el tercer mundo. Pero me parece que el análisis técnico de Hausmann es incompleto, y no apostaría a una reindustrialización de los Estados Unidos hasta no tener más información sobre las nuevas tecnologías que menciona en la entrevista. 

¿Quién miente?

06/12/2012

Mañana es el 7D, que para el gobierno sería al grupo Clarín lo que el 21 de diciembre del 2012 era para los mayas. El final de una era que es presentado como el fin del mundo. Ahora bien, como espectadores de esta pelea nos podríamos preguntar, como dice una publicidad de Clarín, ¿quién miente? ¿El gobierno o el multimedia?

Desde hace más de doscientos años que la prensa es vista como el “cuarto poder” (aclaración para lectores argentinos despistados por tantos años de kirchnerismo: en una República debe haber tres poderes, Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, que se marcan límites entre ellos para evitar caer en una tiranía). Esto se debe a la influencia que tienen los medios sobre los ciudadanos, ya que al informarlos sobre el ejercicio práctico del poder, ayuda a limitar a este (en sus tres ramas, no solo al Ejecutivo). Por este motivo los gobiernos intentan censurar a la prensa, observándose en general dos tipos de equilibrios: uno “bueno” con prensa libre y gobierno republicano, y otro “malo” con medios controlados (tipo Pravda) y gobiernos autoritarios. Hay matices intermedios pero en general se está en uno de los dos polos.

Los medios además de informar y reflejar la opinión pública también crean, o moldean, a esta última. Esto puede suceder de dos formas (aparte de por accidente). Primero, puede suceder que un medio busque maximizar la demanda de sus productos para lo cual se sesga en la información hacia donde tenga una mejor respuesta en sentido comercial. Por ejemplo, como “el miedo vende” magnificar los efectos devastadores del pánico financiero tras la caída de Lehman Brothers en 2008, o el posterior auge de noticias sobre el “final del capitalismo” luego de dicha crisis.

Segundo, puede suceder que un medio maximice beneficios no por el camino tradicional de aumentar las ventas, sino consiguiendo fondos públicos a cambio de sesgar la información en la dirección que determine el (o convenga al) gobierno de turno. Los fondos obtenidos en este caso pueden ser a través de publicidad oficial, o por el otorgamiento para explotar nuevas licencias, o directamente mediante coimas. Y cuánto extraen los medios del gobierno a cambio de sesgar la información depende de la fortaleza del gobierno. En estas circunstancias el precio no lo determina el mercado.

¿Miente Clarín? Si, Clarín miente pues durante muchos años practicó este segundo tipo de negocio en el cual intercambió reportes sesgados al poder a cambio de dádivas. Eso es mentir. Y como nos señala el blog de Jorge Asís en una nota reciente, Clarín fue un aliado táctico del gobierno hasta el conflicto con el campo (cuando comenzó a ser oneroso, en términos de reputación comercial, defender la 125):

Pero El Furia asumió la lucidez del pragmatismo. A los efectos de sostener la fragilidad inicial de su gobierno. Fue a través de la fortaleza de un trípode.
Conformado -el trípode, hoy desaparecido- por los tres hombres, en su evaluación, más poderosos de la Argentina.

1.- Él mismo, o sea El Furia, el poder del Estado.
2.- Héctor Magnetto, El Beto, Clarín, el poder de la Comunicación.
3.- Hugo Moyano, el poder del Trabajo.

A los recursos del Estado (manejados arbitrariamente por Kirchner) se le sumaba la complacencia de la Comunicación(con Magnetto en la bolsa).
Para completarla se les sumaba la certidumbre del Trabajo (a cargo de Moyano). Con el atributo de impedir, sobre todo, la paralización. Y de asegurarse el control de la calle.

El poder de Clarín explica el porqué varios políticos de la oposición toman una postura de dejar que la pelea entre el kirchnerismo y Clarín se libre en forma salvaje para que los dos pierdan. Se imaginan como un eventual gobierno débil y no quieren ser rehenes del multimedia (en particular, los radicales no se imaginan esto, lo saben). Creen que la destrucción de la libertad de  prensa en Argentina los beneficiará. Ilusos, e idiotas.

Ahora un lector desprevenido se preguntará ¿”destrucción de la libertad de prensa”? ¿acaso no acabo de criticar a Clarín? Si, pero por más imperfecta que sea la prensa, su libertad es un bien valioso para la sociedad. Como decía Alexis de Tocqueville en su ensayo “La democracia en América”, ante la imposibilidad de regular la libertad de prensa, si uno tiene que optar entre tenerla o no, es mejor tener libertad de prensa (una reseña de los argumentos de Tocqueville en esta nota).

¿Miente el gobierno? Por supuesto. El “relato” es una serie de mentiras hiladas con algunas pocas verdades, mayormente compuestas estas últimas por las pocas buenas políticas que se implementaron mientras Néstor Kirchner estaba vivo (política de derechos humanos, AUH, entre otras). Basta ver los números de inflación del Indec para darse cuenta que el gobierno miente. Y no creo necesario extender este post enumerando estas mentiras. Para ello los refiero a un post de Luciano Cohan en la previa al 8N. 

Dado que la Cámara acaba de prorrogar la medida cautelar que beneficia a Clarín “hasta que haya sentencia definitiva” no se bien qué va a suceder mañana. Seguramente nada que haga de Argentina, como mentía Kirchner en la campaña de 2003, “un país serio”.

EXPOST: Buena nota hoy en el blog de Jorge Asís sobre la ridiculización del gobierno que hoy quedó desnudo. Sobre el final estas línea: 

Al llegar a un cierto nivel, mal que mal, los jueces disponen de algún prestigio merecido. Supieron conquistar el derecho de tener su pequeño Harvard.
Significa que a cualquiera de ellos le pueden preguntar, en alguna universidad de marca: “¿Usted votó tal cosa?”.
En definitiva, ningún juez de excelencia puede arriesgarse a quedar como preservativo descartable. De ningún gobierno.

No estoy de acuerdo con la última afirmación. Me parece que Norberto Oyarbide tiene perfil de profiláctico.


Falta una mente brillante

19/10/2012

En la película “Una mente brillante” hay una escena en que Russell Crowe, interpretando a John Nash, analiza frente a sus amigos cómo conseguir la atención de un grupo de mujeres (del cual sobresale una rubia, preferida por todos)

If everyone competes for the blond, we block each other and no one gets her. So then we all go for her friends. But they give us the cold shoulder, because no one likes to be second choice. Again, no winner. But what if none of us go for the blond. We don’t get in each other’s way, we don’t insult the other girls. That’s the only way we win. That’s the only way we all get [a girl.]

En Argentina dado que el Presidente tiene el monopolio del poder todos los políticos pretenden ocupar el sillón de Rivadavia y ninguno se conforma con ser Jefe de Gabinete, Canciller o Ministro. Nos falta una “mente brillante”, nos sobran “mentes mediocres”. Sobre esta triste realidad, que nos muestra que nuestro país (a pesar de la retórica progresista de oficialismo y gran parte de la oposición) adolece de instituciones políticas y económicas extractivas, ya he escrito al analizar el último cacerolazo. Y como si no alcanzaran con lo que Jorge Asís denomina “siete samurais”, recientemente escuchamos que Victoria Donda dijo que quere ser presidenta:

-¿Qué querés que pase con tu carrera política en el futuro?

-Yo soy abogada, ésa es mi carrera. ¿Querés que te hable de lo que quiero que pase con mi militancia?

-No se escape más, diputada Donda. ¿Cuál es su gran sueño?

-Presidenta, ¡re quiero ser presidenta!

-¿Sí?

-¡Sí, claro!

-¿Y cómo te sentís exteriorizando este deseo?

-Si mis compañeros creen que yo puedo ser presidenta, voy a ser presidenta.

-¿Qué tenés para ser presidenta y qué te faltaría?

-Soy parte una organización política. Tengo confianza en este colectivo y me falta construir el frente político. Y. más años. Por eso ahora creo que soy mejor haciéndole campaña a Binner para que él sea presidente.

Cual caballo desbocado Donda grita (lo interpreto por los signos de exclamación) su deseo íntimo. No, ella no quiere mejorar el país desde el lugar que le toque en suerte hacerlo. Su sueño es ¡ser presidenta! Aunque le demos el beneficio de la duda en cuanto a que trataría de mejorar el bienestar general desde ese cargo, la realidad, como bien describió este fin de semana Francisco Olivera en nota de La Nación, es que el boluntarismo en política termina en “problemas de gestión”. Y estos arruinan el nivel de vida en lugar de mejorarlo.

Mucho mejor sería si Victoria Donda, y el resto de la clase política, pudiera darse cuenta que son fieles ejemplos del chiste sobre los argentinos que dice que el gran negocio es comprarnos por lo que valemos y vendernos por lo que creemos valer. Sabiendo que se sabe poco uno tiene la posibilidad de educarse y preparase para un (modesto) cargo público. Creerse que se sabe todo nos lleva a la gestión kirchnerista contemporánea.


Cacerolas e instituciones

20/09/2012

Para complementar la serie de tres posts sobre el papel de la geografía en el desarrollo económico (uno, dos, tres) hoy voy a hacer un breve análisis del cacerolazo de la semana pasada desde una perspectiva institucional.

Según Daron Acemoglu y Jim Robinson, autores de “Why Nations Fail”, la nueva biblia de la “escuela” institucionalista, la Argentina tiene instituciones políticas y económicas extractivas. Por esto quieren decir que la forma de articular políticas es autoritaria y esto resulta en reglas de juego económicas con la balanza inclinada a favorecer de la elite que detenta el poder. Basta ver el uso de recursos fiscales para asfixiar a gobernadores opositores (e incluso a los del mismo partido pero con capacidad de reemplazar a Cristina, como Daniel Scioli), o de la AFIP como herramienta para silenciar al empresariado. O la forma en que la Justicia trata el caso de (muy) aparente corrupción alrededor de la imprenta Ciccone.

En términos más micro el martes el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, criticó, una vez más, a los medios. En particular dijo que inventaron que su padre asesora al magnate mexicano Carlos Slim, cuando esto fue dicho por su padre en una entrevista radial en junio. Acemoglu y Robinson nos dirían que esto es un indicio más del carácter extractivo que tienen las instituciones en el país, pues en su libro a Slim lo presentan como el arquetipo del millonario que no hace su dinero gracias a una innovación (como por ejemplo lo hizo Bill Gates), sino aprovechando las barreras de entrada que caracterizan a la economía mexicana y los beneficios monopólicos de Telmex. Que Carlos Slim contrate como asesor al padre del jefe de gabinete indica que sabe bien cómo hacer negocios en la Argentina.

¿Cómo responde la oposición al freno que le puso la gente a Cristina? Pareciera ser que no a la altura de las circunstancias, pues no se pueden poner de acuerdo ni siquiera en una estrategia común en contra de la re-re.

El juego de los rechazos parece ser la explicación a las divisiones. El presidente del radicalismo, Mario Barletta, que propuso por carta la unidad contra la reelección, se encontró en los últimos días con el no del socialista Hermes Binner, con quien acordó que “por ahora” no habrá foto en común de los aliados santafecinos contra la re-re .

Dirigentes de su espacio, el Frente Amplio Progresista, como Claudio Lozano (CTA), Luis Juez (Partido Nuevo) o Humberto Tumini (Libres del Sur), quieren estar tan lejos del ex intendente de Santa Fe como de Mauricio Macri. Por eso Binner pasó de “no ponerle bolilla negra a nadie” de la oposición a decir que tenía “muchas diferencias” con Macri, y que sólo se aliaría con él “en caso de guerra”.

Luego de tomarse con ironía el desplante, el propio Macri impulsó con fuerza el Grupo de Acción Política por la Unidad (GAPU), en el que hay dirigentes propios (Federico Pinedo y Humberto Schiavoni, por caso); aliados tácticos como Patricia Bullrich (Unión por Todos) y Eduardo Amadeo (peronismo disidente), y partidos provinciales como los demócratas mendocinos.

Desde ese sector vieron como un triunfo la presencia de Oscar Aguad en la reciente reunión con expertos por el tema reelección, aunque el alfonsinismo -y el propio Ricardo Alfonsín- no quieren saber nada con el jefe de gobierno porteño ni con ese espacio. Siguen faltando, en el GAPU, dirigentes del peronismo disidente como Francisco de Narváez, todavía alejado de Macri.

Activa y muy protagónica, Bullrich suele acusar al socialismo de “no querer sentarse con nosotros y ser funcionales al kirchnerismo” por lo que, al menos por ese lado, el camino de la unidad antireelección parece obturado. “Todo lo que sean iniciativas en ese sentido suman”, afirmó Schiavoni a LA NACION para minimizar la sobreoferta de propuestas contra la reforma de la Carta Magna. “Vamos por el camino de la unidad, porque separados la fuerza no se siente”, agregó Bullrich el día después de la marcha a Plaza de Mayo, a la que el GAPU adhirió de manera activa.

Esta es una respuesta lógica ante un hecho que estaría mostrando que Cristina no podría conseguir la reforma constitucional que habilite la re-re. Si el gobierno no tiene candidato el premio mayor está disponible para quien gane, aunque sea con el 22% de los votos, las próximas elecciones presidenciales. Pero esto implica luchar en forma aislada sin consensuar políticas de Estado que reformen las instituciones políticas del país y las tornen, en la terminología de AR, inclusivas. Los distintos candidatos se preguntan ¿para qué cooperar, si el futuro presidente luego hará lo que quiera?

Este comportamiento le estaría dando la espalda al reclamo ciudadano de una mejor democracia y una mejor república (i.e. mejores instituciones). Así como Néstor Kirchner supo responder al reclamo de una mayor autoridad presidencial (típicamente argentino, se pasó de rosca), el poskirchnerismo debiera prestar mejor atención al humor social. ¿Qué pueden hacer los opositores? Acordar, entre todos o en el menor número posible de alianzas, un pacto público y transparente que ataque de raíz el problema de concentración de poder en el Ejecutivo. Los posibles integrantes de una coalición (imagino posibles integrantes de una de centro derecha) saldrían ganando si acuerdan un pacto que termine limitando el poder de aquel de ellos que termine con la candidatura presidencial, y eventualmente ocupando dicho cargo. Esto requiere, como condición necesaria, una ley de coparticipación de impuestos que restablezca el federalismo y deje de tomar a las Provincias como feudos de la Nación. 

Se dice que aprobar una ley de coparticipación es casi imposible pues requiere una ley del Congreso que sea ratificada por las legislaturas de todas las provincias. Como siempre hay provincias que saldrían, al menos temporariamente, perdiendo, no es políticamente posible. Claro que este razonamiento supone que las Provincias son soberanas, cuando la realidad actual indica que no lo son. El Ejecutivo puede usar, como canto del cisne, la presión de la Caja para forzar la ratificación de la ley. Y más si se acompaña con fondos frescos, como ser la devolución del 15% de la masa coparticipable que sigue reteniendo la ANSES a pesar de la estatización de las AFJP. Fácil no, imposible tampoco. 


El ojo y el desarrollo económico

13/09/2012

Hace unos días Lucas Llach publicó un post sobre el carácter evolutivo del ojo humano. Voy a tomarlo como excusa para comentar un trabajo académico que usa la variación en la incidencia de enfermedades oculares para explicar el desarrollo económico. 

El documento de trabajo en cuestión es “Eye disease and Development” de Thomas Andersen, Carl-Johan Dalgaard y Pablo Selaya. Este es el abstract:

This research advances the hypothesis that cross-country variation in the historical incidence of eye disease has influenced the current global distribution of per capita income. The theory is that pervasive eye disease diminished the incentive to accumulate skills, thereby delaying the fertility transition and the take-off to sustained economic growth. In order to estimate the influence from eye disease incidence empirically, we draw on an important fact from the field of epidemiology: Exposure to solar ultraviolet B radiation (UVB-R) is an underlying determinant of several forms of eye disease; the most important being cataract, which is currently the leading cause of blindness worldwide. Using a satellite-based measure of UVB-R, we document that societies more exposed to UVB-R are poorer and underwent the fertility transition with a significant delay compared to the forerunners. These findings are robust to the inclusion of an extensive set of climate and geography controls. Moreover, using a global data set on economic activity for all terrestrial grid cells we show that the link between UVB-R and economic development survives the inclusion of country fixed effect.

Los autores parten de la hipótesis que enfermedades oculares ocasionadas por radiación ultravioleta, como las cataratas, afectan la productividad laboral. Que es un problema serio se ve en la incidencia de cataratas en India y China. Mientras en el primer país casi el 15% de la población de más de treinta años está afectada, en China la incidencia es del 20% de lo adultos de más de 40 años. Que se afecte la productividad laboral en principio no impactaría sobre el desarrollo, sino que resultaría en un menor nivel de producto por habitante (es decir un efecto de nivel, pero no de pendiente). 

El canal de transmisión para que se afecte el desarrollo económico es suponer que la mayor probabilidad de sufrir una enfermedad ocular reduce los incentivos de los jóvenes a educarse (por el menor retorno esperado a esta inversión). Esto retrasa la transición demográfica que sustituye calidad por cantidad de hijos, y genera una diferencia de ingresos entre países con baja y alta incidencia de enfermedades oculares al postergarse la transición al crecimiento sostenido. 

Para estimar la incidencia histórica de enfermedades oculares, para la cual no hay datos, los autores emplean datos satelitales de radiación ultravioleta (que además de aumentar la incidencia de cataratas tiene un efecto sobre la degeneración macular). Realizando un análisis econométrico encuentran que las sociedades que han tenido mayor exposición a radiación ultravioleta son más pobres y tuvieron una transición demográfica más tardía.  Usando datos a nivel regional encuentran que la relación entre este factor geográfico y el desarrollo económico está presente en una regresión más estricta que controla por efectos fijos a nivel país. 

Esta es una contribución más a favor de los factores geográficos en la batalla sobre los determinantes del desarrollo económico entre la “escuela” de las instituciones, representada este año por el libro “Why Nations Fail” de Daron Acemoglu y Jim Robinson, y la de la geografía, representada por el libro “Germs, Guns and Steel” de Jared Diamond. Recuerdo al lector dos post escritos este año al respecto (uno y dos). 


Geografía vs. instituciones

21/06/2012

Este post debe su génesis a la ola de comentarios que produjo la publicación del libro “Why Nations Fail” de Daron Acemoglu y Jim Robinson (AR). En particular hace unas semanas Eduardo Lora escribió en Foco Económico un post titulado “La geografía no está muerta”, y hace unos días salieron en Nada es Gratis notas de Regina Grafe y Mónica Martínez Bravo, criticando y defendiendo los argumentos del libro respectivamente. El debate se da entre los que defienden la tesis de AR que la calidad de las instituciones es el principal determinante del progreso económico, mientras que del otro lado se sostiene que la geografía tiene un poder explicativo igual de importante. La tesis de AR está resumida en el post de Lora: 

En el aclamado libro de Acemoglu y Robinson “Why Nations Fail” se argumenta que las instituciones económicas incluyentes, que incentivan el esfuerzo, son la principal explicación de la prosperidad, y que las instituciones políticas incluyentes son la única base sobre la que pueden subsistir dichas instituciones económicas. Por instituciones políticas incluyentes se entiende aquellas que distribuyen el poder político a una pluralidad de grupos e individuos, con arreglo a ciertas restricciones.

El libro es convincente, la argumentación teórica es impecable y la erudición histórica es impactante, al menos para los legos. Pero hay una gran pregunta que queda flotando, aunque los autores crean haberla respondido: ¿de dónde salen las instituciones políticas incluyentes?

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El salto al vacío del BCRA

07/03/2012

Hoy expuso Mercedes Marcó del Pont (MdeP para los que la odian como yo) en el plenario de las comisiones de Finanzas, Presupuesto y Legislación General de la Cámara de Diputados en el marco de la discusión sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (acá texto del proyecto). Sobre el tema hay discusiones en los medios y la BEA (por ejemplo reciente post en Cosas que Pasan, nota online en Apertura), y seguramente habrá más opiniones en las próximas horas a medida que se consolide este nuevo afano por parte del gobierno kirchnerista. 

No me voy  detener en el detalle de lo que dijo MdeP, simplemente en aclarar que son dos los objetivos que busca el gobierno con esta reforma. Primero poder usar las reservas que sean necesarias para financiar al Tesoro. Esto serviría en principio como colchón en caso que el mundo entrara en crisis (prestar atención al cierre esta noche del canje de deuda griega), pero también para usar en caso que el mundo siga feliz y contento pero Argentina se estanque por las medidas de neto corte mercantilista de Moreno. El equipo económico solamente conoce las bondades del supermultiplicador y ante indicadores de problemas recurriría a medidas expansivas. 

Acá entra en juego el segundo objetivo de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA: Poder dirigir el crédito. No se cuanto a empresarios amigos, pero ciertamente hacia el Estado, ya que en palabras de MdeP:

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100 medidas para su vida cambie

21/10/2011

Pasado mañana tenemos elecciones presidenciales. Aburridas en términos del resultado pues se descuenta que Cristina obtendrá su reelección. Pero nos sirven para reflexionar sobre los 28 años de la restauración de la democracia en el país. En particular les propongo recordar la plataforma del radicalismo en 1983, resumida en un folleto como las “100 medidas para su vida cambie“. Las reproduzco a continuación (por supuesto que hay varias que reflejan un pensamiento de época, en especial en economía).

Recuerdo que había guardado uno de estos folletos y cotejado en 1989 cuántas medidas había logrado cumplir Alfonsín. La cuenta me daba menos de diez. Esto no quita que fueran un buen Norte para guiar la refundación del país en democracia, e invito a los lectores del blog que contribuyan con su opinión respecto de qué medidas se cumplieron (y bajo qué gobiernos).

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Otro tipo de contagio

05/08/2011

Iba a escribir un post sobre la economía mundial y los miedos al “double dip“. Pero lo voy a dejar para la semana que viene. Me voy a concentrar en otro tipo de contagio, el de las tomas de tierras. Luego del violento episodio de represión en Jujuy que terminó con cuatro muertos (tres ocupantes y un policía), la legislatura local determinó la expropiación de 40 hectáreas del Ingenio Ledesma. En el blog de Jorge Asís hoy publicaron una nota sobre el tema, de título “Contagiosa onda de las invasiones”. La misma dice:

El mal precedente de Jujuy estimula las próximas invasiones. Para resolver el drama violento de la vivienda, en Jujuy decidieron, mediante la aprobación de una precipitada ley, expropiar cuarenta hectáreas al Ingenio Ledesma. De las cientos de miles de hectáreas que tienen “Los Blaquier” en la provincia. Para distribuirlas entre los desesperados invasores, que complementan la destreza de una estrategia política…

Al arrugar en Ledesma, en realidad en el pueblo Libertador San Martín, el peronismo provincial se arriesga a multiplicar el calvario de las invasiones. El contagio se extiende hacia la Ciudad Perico. En El Carmen, en Monte Rico. Y hasta, incluso, en las proximidades del aeropuerto. Cuesta no identificar la situación con la palabra caos. Pero fastidia la sensibilidad del gobierno central. Allá reclaman soluciones que no afecten la permanente campaña electoral. Pero Jujuy es un caos. Pronto, con seguridad, la onda brusca de las invasiones va a exportarse hacia las provincias vecinas. Vísperas de llamaradas. Sin ir más lejos, la cuestión comienza a atormentar en Salta. Donde aun no se recuperan de la conmoción por los crímenes de las sociólogas francesas. Atentan contra los encantos de la atracción turística. También inquieta en Tucumán. Si el antecedente de la expropiación se contabiliza como un arrugue, a ningún invasor se le podrá negar, en adelante, doscientos metros de tierra. Sea fiscal o no. La tierra es para todos. Como el fútbol. Y las milanesas…

De todos modos, los muertos de Jujuy no debieran tener el destino de olvido que cae sobre los dos muertos del Parque Indoamericano. Los Kosteki y Santillán del cristinismo. La señora Rosemari Chura Puña, boliviana. Y Bernardino Salgueiro, paraguayo. Hubo un tercer muerto que murió dos veces. Un ilegal que, para trabajar, utilizaba el documento de otro muerto. Que se volvió a morir.

El tema de las usurpaciones es complejo y como ya analicé, hay que pensar en la dinámica cuando uno busca una solución (ser “blando” hoy invita a que las usurpaciones se reproduzcan como hongos mañana). Por  eso no sorprende enterarnos que hubo otro desalojo violento en Tucumán. ¿Cuál será la próxima acción? 


River y el país de la B (de Boudou)

27/06/2011

El descenso de River a la B Nacional me dejó con la impresión de varios dejà vu. El primer tiempo me recordó el Argentina-Suecia del 12/6/2002 en Sendai, que vi en vivo y en directo. Un frontón y la pelota no entraba. Y si bien River ganaba por un gol a los cinco minutos, necesitaba ganar por dos. Después cuando Pavone no convirtió el penal mi reacción instintiva fue apagar el televisor y recordar que lo mismo hizo, diciendo “e morto”, Juan Manuel Fangio cuando vió a Ayrton Senna incrustarse en Imola el 1/5/1994. Y no me cabe duda que de acá a treinta años me acordaré del 26/6/2011 con la misma facilidad.

Por suerte la edad hace que me entristezca, pero que no me deprima por lo que sucedió. Máxime cuando un vistazo rápido a la campaña de River en los últimos dos meses indicaba que descender era posible y probable. Como dice Carlos Reymundo Roberts en una nota hoy en La Nación:

Ya sabemos que los clubes, sobre todo si son River o Boca, Real Madrid o Barcelona, Inter o Manchester United, son hoy enormes empresas, verdaderas multinacionales, y que hacen falta muchísimos más atributos que haber sido un notable jugador y un técnico relativamente exitoso. Los grandes clubes de fútbol tienen la dinámica de los negocios y los suelen manejar ejecutivos o gente que se rodea de ejecutivos.

Passarella proclamó como bandera electoral que llegaba solo. Increíblemente, la gente lo votó. Y él cumplió: llegó solo, siguió solo y se hundió (y hundió a River) solo. Un banquero dispuesto a poner dinero en el club se reunió con él en tiempos de la campaña. Le preguntó por el proyecto para el caso de que llegara a la presidencia: planes, objetivos, personas. Passarella habló un rato largo sin darle precisión alguna, según el banquero. Un cúmulo de vaguedades e inconsistencias. Lo vio tan improvisado, tan desprovisto de todo, que ésa fue la última reunión. Y no puso un peso, claro.

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