En los últimos años he leído varias notas sobre la industria de manufacturas en los Estados Unidos. Este país, como tantos otros incluyendo la Argentina, ha visto una disminución secular en la participación de la industria en el producto y el empleo. Esto obedece a un cambio relativo en las preferencias de consumo en los países industrializados en favor de servicios, y a la radicación de nuevas plantas manufactureras en países emergentes para reducir costos.
Quizás como consecuencia de la Gran Recesión originada en el sector financiero norteamericano (productor de servicios y no de bienes), varios economistas y políticos de ese país han puesto como tema de debate la “necesidad” de recuperar industrias manufactureras. Es posible que el lector haya escuchado, por ejemplo, que Apple estaría considerando regresar al país la producción de alguno de sus productos electrónicos.
Hasta ahora no he visto un análisis serio sobre la conveniencia o no de llevar a cabo políticas que den incentivos a estos procesos de nacionalización de la producción de manufacturas. Hasta que leí esta entrevista a Ricardo Hausmann publicada en el MIT Technology Review:
What’s the best manufacturing strategy for the U.S. in that situation?
It’s certainly not playing defense and trying to save jobs. The U.S. has very, very high wages compared to other countries. Yet it also has a comparative advantage, which is deep knowledge, high R&D intensity, and the best science and technology base in the world.
The step that makes the most sense for the U.S. is to become the producer of the machinery that will power the next global manufacturing revolution. That is where the most complex and sophisticated products are, and that is the work that can pay higher wages.
What kind of revolution are you talking about?
My guess is that developments around information technology, 3-D printing, and networks will allow for a redesign of manufacturing. The world will be massively investing in it. The U.S. is well positioned to be the source of those machines. It can only be rivaled by Germany and Japan…
So what are the opportunities for the U.S. in product space?
The U.S. has the problem that it’s competing with countries that pay much lower wages. American monkeys are under stress from other countries’ monkeys in regards to less complex, easier-to-make products. So the U.S. should look to the taller trees. The tallest trees in product space are pharmaceuticals, chemicals, and machinery. It’s very hard to get into those. Very few countries are in that game.
That is why I say the really long-term play is for the U.S. to be the source of the machinery that will power the coming global manufacturing revolution. The U.S. can grow by using capabilities that few others have.
Básicamente Hausmann dice que, aprovechando la revolución que posiblemente implique la impresión en 3-D (la creación de cadenas de producción cortas de alta calidad), los Estados Unidos tiene la posibilidad de posicionarse como proveedor de las máquinas que harán las manufacturas del futuro. Lo que llama árboles altos en el espacio de productos. Ahora bien, ¿por qué hoy en día los Estados Unidos no son un gigante (considerando su tamaño) en la provisión de las máquinas que hacen las manufacturas del presente? Porque de la respuesta a esta pregunta saldrá la factibilidad o no de la estrategia delineada por Hausmann.
En mi opinión el ánalisis de Hausmann no tiene en cuenta una restricción legal que hoy hace que los reyes de los árboles altos sean Alemania y Japón. Esta restricción está dada por las fuertes sanciones que se aplican en Estados Unidos a empresas que pagan coimas en el extranjero, y que no tienen una contraparte en la Unión Europea (Alemania) y en Japón. Esto le ha permitido a los últimos países obtener una ventaja competitiva en la obtención de contratos para proveer maquinaria a países emergentes (pensemos en las turbinas de Siemens, empresa alemana, que se usan en Yaciretá, o los reactores de Atucha con tecnología de la misma empresa), donde hay una participación importante del Estado en la industria.
Escrito por mgeiras