Encuesta sobre blogs y política

18/02/2015

Juan Sánchez, doctorando en Marketing en la Universidad de Valencia, me pidió que publique una invitación a participar en una encuesta anónima sobre los efectos que la lectura de blogs políticos tiene en la adopción de roles políticos más participativos (breve, lleva 8-12 minutos). Le servirá para completar su tesis doctoral. Copio su mensaje, que incluye el link a la encuesta: 

Hola a todos,

Mi nombre es Juan Mª Sánchez y soy estudiante de Doctorado en Marketing en la Universitat de València (España). Actualmente estoy desarrollando mi tesis doctoral, que se centra en las relaciones existentes entre la interactividad a través de Internet y la adopción de roles políticos más participativos.

Me gustaría solicitar su colaboración para poder concluir el apartado práctico de mi tesis. Para ello, necesito que cliquen en el enlace que figura a continuación y que completen el breve cuestionario que figura en dicha página web.

Como verán, es un cuestionario sencillo que se responde en apenas 8-12 minutos (reales) y en el que se plantean una serie de enunciados sobre factores relacionados con la lectura de blogs y la participación política.

Mi investigación carece de finalidad comercial y las contestaciones son completamente anónimas. Tampoco se requieren conocimientos previos ni existen respuestas correctas o erróneas, lo realmente relevante es su libre opinión acerca de los temas planteados.

Clique por favor en este enlace para participar.

Muchas gracias por su colaboración.

Un cordial saludo,

Juan Mª Sánchez Villar

Universitat de València


Atentado a la República

19/01/2015

Parece otra mañana lluviosa en Copenhague dentro de lo normal, pero no. Something is rotten in the state of Argentina. Mataron al fiscal Alberto Nisman. Los medios son muy tibios con la presentación de la noticia dado que lo hallaron muerto en un departamento cerrado desde dentro. Pero ningún argentino que tenga dos o más neuronas piensa que fue un suicidio. El problema es que imaginar que fue el gobierno quien lo mandó a matar es tan fuerte y duro de aceptar que varios preferirán creer otras hipótesis. Vayamos aceptando la realidad para poder cambiarla: las manos de Cristina, que ya tenían sangre desde Once, están detrás de este atentado a la República.

¿Qué hay que hacer ahora ante el horror vacui?

Dirigentes de la oposición debieran tomar conciencia que actuar en forma individual como hasta ahora es aceptar las reglas de juego de un sistema de poder corrupto hasta la médula (uno gana y se adueña de todo el poder, el resto queda de decoración hasta las siguientes elecciones). La UCR en particular, con su rico historial republicano, debiera aceptar una alianza con PRO (hace unos meses escribí un post sobre ingeniería electoral). Cuando al país hay que reformarlo casi hasta el nivel de una refundación me cuesta creer que los principales partidos no peronistas no tengan un núcleo de coincidencias enorme.

Del peronismo no hay que esperar cambios porque al ser el partido dominante es el beneficiario del sistema vigente. Se pueden esperar conductas ejemplares de ciertos peronistas que, ante la evidencia que el kirchnerismo cruzó el Rubicón, debieran plantarse y abandonar el Frente para la Victoria. Daniel Scioli a la cabeza.

Solo queda considerar qué debiera hacer un argentino medio, shockeado ante esta noticia. Espero que algo más que indignarse unos minutos, mandar un twit (o escribir un post como este), y darse vuelta en la reposera para tomar sol de espaldas. El futuro de la República está en tus manos. Hacete cargo.

EXPOST: Ayer los peronistas hicieron un pleno en apoyo de la teoría conspirativa de los medios y el poder judicial. Los K ya no convencen a nadie que Nisman se suicidó, ahora intententan que creamos que el “poder judicial” mató a uno de los suyos. Se están por estrellar mal ya que la sociedad está cayendo en cuenta que el relato mafioso aplica al gobierno por sobre todo. Adjunto la foto de los peronistas cómplices de la mafia K para que cargen con su responsabilidad. 

peronistascomplices2

 


Ingeniería electoral

17/11/2014

Hoy se reunen varios dirigentes de la UCR para definir estrategias para las elecciones del próximo año (o al menos para expresar públicamente que disienten pero continúan dialogando). Al respecto escribió hoy una nota Carlos Pagni en La Nación. Es interesante el título: “Tres salidas para la encrucijada de la UCR”. En efecto, da la sensación que el radicalismo está en un laberinto de confusión, cuando debiera estar planteando programas de gobierno para la contingencia de volver a la presidencia de la Nación.

Conociendo un poco a algunos radicales (o sea con una muestra de una o dos observaciones) y habiendo sufrido las presidencias de Alfonsín y De la Rúa, me parece que la UCR sería un excelente partido en Uruguay o Chile. En sociedades más estables que la nuestra un partido conservador (no por su doctrina, sino por su inercia organizacional) tendría éxito. En Argentina se necesita ser flexible como lo demuestra, hasta el límite de lo imaginable, el peronismo. En Argentina, el radicalismo está condenado a ser una especie en extinción. Su salvación sería que Greenpeace haga una campaña en su defensa, o que supere dogmas atávicos y, desde el poder (compartido) ayude a cambiar al país. No porque tenga un genuino interés por el “pueblo”, sino porque si no lo logra no tendrá tres salidas como sugiere Pagni, sino solamente una.

El objetivo de Sanz es el mismo que se había fijado Raúl Alfonsín cuando, en 1993, en vísperas del Pacto de Olivos, sondeó a la dirigencia radical sobre la reforma constitucional que pretendía Menem, durante un asado en Ranelagh: ganar tiempo. La UCR está, como entonces, en la encrucijada. Su posición actual es una plataforma muy estrecha para acceder al poder. Pero, si la abandona, puede fracturarse. El dilema tiene tres soluciones posibles. Una, que interpela al propio Sanz, es alumbrar una candidatura competitiva, frente a la cual las ofertas de Macri y Massa pierdan encanto. Otra, acordar una regla ante la que todos se sientan obligados. La tercera es más exótica: resignarse al destino del PMDB brasileño, que renunció hace tiempo a disputar la presidencia para servir de base territorial al PSDB de Neves y al PT de Rousseff, en distintos estados, pero al mismo tiempo.

Volviendo al título de este post. Si realmente hubiera en Massa un interés en formar un gobierno de unidad nacional (como menciona Pagni en la misma nota) tendría que aceptar bajarse de la presidencial y competir como gobernador de Buenos Aires. Obviamente tendría que pedir un seguro de buen trato por parte del futuro gobierno nacional (cambio en Coparticipación, Fondo del Conurbano… i.e. fondos), lo que podría obtener saturando las listas para el Congreso nacional con peronistas “renovadores” afines a él. Massa ganaría así aglutinar al PJ bajo su figura y ser uno de los principales actores de peso (Cristina expulsada número uno del nuevo PJ). La UCR ganaría participación en el nuevo gobierno y chances de lidearlo. Idem para Macri.

Hay dos supuestos clave para el gobierno de unidad descripto en el párrafo anterior. Primero, que la UCR acuerde acordar con Macri. Esto colocaría al candidato de la nueva UNEN (y van…) en el ballotage contra Scioli y por ende como futuro presidente. Segundo, que Massa no termine acordando con Scioli lo que haría de la elección del año que viene una reedición del bipartidismo tradicional. Pero para que esto pase, Scioli tendría que romper con Cristina. O Cristina aceptar a Massa. Difícil. Pero también veo difícil cualquiera de los acuerdos descriptos en este post. Con la excepción del anuncio público de buena onda luego del “cabildo abierto” de los radicales esta tarde.

EXPOST: El jueves en su edición impresa el The Economist publicó una nota sobre la próxima, y muy deseada, “Argentina sin Cristina”. En ella califican a Massa como un K que se disfraza de no K (chocolate por la noticia)

The next presidential election, to be held in October 2015, will bring about a bigger change, with luck for the better. All three leading candidates say they would break with the populism and protectionism that have prevailed during the presidency of Ms Fernández and that of her husband, Néstor Kirchner, who governed from 2003 to 2007 and died in 2010.

The candidate closest to Ms Fernández is Daniel Scioli, the governor of Buenos Aires province, who belongs to her Peronist Front for Victory (FPV). But he is no clone. He is more pragmatic than the president. He would maintain the popular social programmes she introduced and would not reverse the nationalisation of YPF, the biggest energy company. But he says he would do a better job of fighting crime and inflation.

He faces a charismatic rival in Sergio Massa, a congressman who broke away from the FPV last year, more to distance himself from Ms Fernández than because of any profound disagreement with her. He is a gifted speaker and an astute political operator. So far his candidacy has revolved more around his personality than his ideas.

The biggest and perhaps most encouraging change would come from Mauricio Macri, the popular mayor of the city of Buenos Aires and the only non-Peronist in the race. Republican Proposal, the centre-right party he founded, is pro-market and favours greater openness to global and regional trading partners.

There is no clear front-runner in the early opinion polls. Much will depend on how the economy fares between now and next October. Relief from inflation and unemployment would help Mr Scioli. Further misery would play into the hands of his rivals—and bring out the pot-bangers.


Hay que seguirle la corriente a Cristina en su delirio

01/10/2014

Como nadie tomó en serio que el ISIS haya amenazado de muerte a nuestra presidenta, ahora redobla la apuesta y dice si algo le pasa, la culpa es de EEUU. Mientras la adminstración K se entierra cada vez más en el pantano del default (por suerte Axel dice que lo tienen todo planeado), nuestros vecinos se mueven al compás de lo que The Economist identifica como un cambio de preferencias políticas hacia la derecha (más especificamente hacia el centro, viniendo de la izquierda). De hecho en la edición de hoy del Financial Times hay una nota sobre la campaña electoral en Brasil. Lo de la nota no es raro considerando que este domingo son las elecciones en Brasil. Lo inusual es que nos cuenta que en el vecino país, Rouseff y Silva compiten discutiendo el grado de independencia que quieren darle al Banco Central. Si, estimado lector, leyó bien.

¿Qué debe hacer la oposición ante esta sintomatología de Cristina? Si fuera un pariente cercano terminaría en el Borda, pero hay que quedar bien con el Papa y ayudarla (sin que se note). Después del final de su mandato, ¿Cristina quiere quedar como jefa de la oposición? Dejenla. Como se está comportando solamente podrá ser tomada en serio como una populista recalcitrante. Lo que el nuevo gobierno debe hacer es genera un nuevo “relato” que marque las deficiencias del populismo salvaje, de la misma forma que los K hicieron con el “capitalismo salvaje” de los 90 (los que entienden saben que ni en los 90 hubo capitalismo salvaje, ni todo el mandato K fue populismo, pero el resto de la sociedad comprará el nuevo relato).

¿Quiere Cristina quedar como la abanderada de las conspiraciones delirantes? Dejenla. El próximo gobierno debe mostrar que tomando en serio al resto del mundo es como logramos que nos tomen en serio a nosotros. No se necesitan “relaciones carnales” para eso. Solo ser lo que Néstor prometió y nunca cumplió: un país en serio.

En definitiva, hay que tratar a Cristina como Cristina quiere ser tratada. Lo importante es mostrarle a la sociedad lo que en realidad pasó en está década “no ganada”. Que no fue ganada es seguro, si fue perdida o empatada es algo que quedará para futuros historiadores, y dependerá en parte del esfuerzo que hagan los dirigentes de la oposición para recrear una república desde las cenizas que dejen los K. Ahora estimado lector, si me pregunta si soy optimista o pesimista respecto a este último punto, tengo que admitir que soy pesimista y creo que la década K terminará siendo perdida. Por goleada.


Siamo fuori y mexicanos tristes

30/06/2014

Si bien Argentina juega mañana, y lo más probable es que gane, dado lo visto en los primeros tres partidos soy bastante pesimista. Antes de empezar el Mundial veía un fixture que finalmente nos dejaría llegar a semifinales luego de 24 años (desde allí importa mucho la suerte para ser campeón).  Pero viendo al equipo en la cancha y escuchando al técnico me queda la bronca de tener que esperar cuatro años más hasta que el colectivo llamado “selección” se tome en serio el desafío de volver a ganar un Mundial. Porque si bien Bélgica es un equipo ganable, esta Bélgica me parece más que esta Argentina (aunque con suerte será EEUU y no Bélgica). Se verá el 5 de Julio. 

Para mí Argentina es un equipo regular que, dicho por analistas hasta el hartazgo, tiene un excelente ataque y una mala defensa. Sabella quiso reforzar el trabajo defensivo contra Bosnia y los jugadores le hicieron un boicot que terminó con el equipo que ellos querían. Si total jugando los cuatro juntos nunca perdieron. Bueno, la lesión de Agüero da la perfecta excusa ya que si perdemos es porque no estaban los cuatro… Ahora bien, volviendo a la defensa. Si es floja, y todo el mundo lo sabe, porqué no juega Mascherano como central? Lo hace en el Barcelona, con lo cual no es un invento chino lo que estoy diciendo. Supongo que allá tiene que hacerlo porque el técnico se lo ordena y si no cumple se tiene que ir (y perder el sueldazo) mientras que en la selección queda claro que Sabella no tiene capacidad de mando y Masche le debe haber dicho que él quiere jugar de 5 si o si. Y si Federico Fernández está flojo porqué no poner a Demichelis que, si bien no es santo de mi devoción, juega en el mismo equipo que Zabaleta, o sea es de suponer que se entienden en el juego. El resto del equipo lo dejo a la imaginación del lector interesado.  

Termino con un comentario del partido que México le regaló ayer a Holanda. Viendo la regularidad con que perdían pelotas en el mediocampo no me sorprendió el empate, y después de vinieron abajo. La dificultad, diría imposibilidad existencial, para sostener el resultado me hizo acordar un mail colectivo (eran tiempos pre-blogs) que escribí hace 17-18 años después de ver un EEUU-México por eliminatorias de Francia 98 (vivía en Boston en ese entonces). Copio dicho mail

Acabo de ver el match USA-Mexico por la eliminatorias para el mundial. Procedo a relatarles. Pitazo inicial, rueda el balon sobre el campo y los jugadores de ambos equipos se estudian mientras corren alocadamente tras la pelota. Es un verdadero choque entre dos (sub)culturas. Por un lado los mexicanos que deben ser el pueblo con peor cociente de resultados sobre pasión futbolera, por el otro los yankies, un equipo que jugando pareciera que divagara por el Cosmos. Y uno, en esos minutos iniciales trata de racionalizar lo que ve, de meterse en la mente de cada uno de esos 22 jugadores que se mueven como buscapies por el rectángulo de juego. De los yankies basta mirar al costado y ver a los hinchas para entender que lo de ellos es meritorio. Un cálculo veloz dice que la probabilidad de encontrar 11 jugadores que valgan la pena, entre los… que se yo, 250 millones de habitantes, es casi nula. Lo que natura non da…la FIFA non presta. Ahora bien, lo de los mexicanos es mas difícil de entender, y vuestro humilde servidor sugiere la siguiente hipótesis antropológica. En la época de los mayas había un juego ritual, llamado juego de pelota, que se jugaba con una bola maciza que debía ser embocada en un aro usando la cadera (algo grotesco de solo pensarlo, una mezcla de fobal, con basket y baile hula-hula). El quid de la cuestión es que el ganador era sacrificado. Creo que con semejante antecedente no es desmezurado suponer que en el inconsciente colectivo del mexicano típico hay algo que le dice que a la pelota mejor no ganar. A esta altura de más está decir que el partido fue una lágrima. Incluso creo que me avergonzaría de admitir haber ido a verlo sino fuera por un pequeño detalle. Al minuto de juego un defensor yankie le pasa a su arquero la pelota. Este tiene una cara de pánico porque se le viene un mexicano a la carrera, y despeja con tan mala fortuna que la pelota rebota en el mexicano y entra, boyando, al arco. No he visto, ni oído hablar, de gol más idiota que este. El resto es meramente anecdótico. Una banda de musica yankie que cada tanto se hacía notar, más que nada por lo surrealista de la situación. La pobreza de cantitos (por un lado U-S-A, U-S-A, por el otro una infantil “pulla” que parecía de colegiales). El árbitro bombero que expulso injustamente a un mexicano. El empate final de 2 a 2 conseguido con un gol en contra (única forma que tenían los yankies de inflar la red rival). Dos equipos que cumplieron con la lamentable actuación que se esperaba de ellos, con lo cual uno puede volver contento, con el objetivo cumplido: Haber visto un partido de relevancia (teórica) en el escenario donde Maradona hizo su último gol con la celeste y blanca, antes de marchar al penoso antidoping.

EXPOST: Después de un enroque táctico en cuartos, el equipo logró llegar a la final con una defensa sólida y un ataque normal. Pasamos de ser Messi + 10 a ser Mascherano + Messi + 9. El domingo quizás el equipo lleve la Copa a Argentina, lo más probable es que no suceda. Lo que lamento es que en cualquier escenario es poco probable que se rediseñe el funcionamiento colectivo de acuerdo al patrón que domina el fútbol internacional de transiciones rápidas con control de pelota. Para eso se necesita esfuerzo y trabajo en varios niveles. Seguiremos, al igual que Brasil y Uruguay, jugando un fútbol lento que depende excesivamente de individualidades. No es compatible con nuestro populismo genético invertir para cosechar dentro de una década (extrañamente lo pudimos hacer un tiempo con Pékerman y, resultadistas como somos, al ver su impacto en Colombia lo añoramos).

EXPOST2: Da bronca perder una final. Máxime cuando se estuvo tan cerca de ganarla. Da más bronca leer notas estúpidas que resaltan que  el “orgullo” está intacto y la “conciencia” tranquila. Son imbéciles conformistas que no ven lo lejos que está quedando Argentina del fútbol de elite. Más inteligente es el análisis de Christian Leblebidjian en La Nación que resalta que “Alemania empuja el techo hacia arriba”. No lo dice pero Argentina puede llegar más alto, pero eso requiere inversión que con nuestro populismo (declaraban feriado el lunes si Argentina ganaba!) y con Grondona gagá nunca pasará. Copio dos párrafos de la nota:

Argentina hizo un partido aceptable. Lo perdió en los detalles. Por el penal no cobrado a Higuaín , porque el equipo de Low estuvo más preciso para resolver las situaciones favorables y contó con un mayor resto físico. Lo que no fue un detalle fue el gol alemán. Y, en definitiva, allí se empieza a entender que la diferencia no estuvo en la táctica, en la estrategia, sino en la técnica individual. En los gestos técnicos. Alemania no acertó en todos, de hecho tuvo chances que no resolvió bien por malos controles de Ozil y Kroos, pero en la jugada del 1-0 está la explicación: dos cambios, dos sustitutos, uno tiró el centro y el otro convirtió un golazo. Schurrle se les fue por la izquierda a Mascherano y Zabaleta y, pese a ser diestro, envió un gran centro de zurda con rosca al primer palo para el control orientado de pecho (primero) de Gotze y la volea cruzada de zurda (su pierna originariamente inhábil) después…

En la Eurocopa 2000, disputada en Holanda y Bélgica, Alemania finalizó última en su grupo, con un punto. Hizo un gol, le anotaron cinco. El DT era Erich Ribbeck. Fue suficiente para generar un cambio no sólo de entrenador, ni de jugadores, sino de “fabrica”. Se cansaron de apostar a la fuerza o a los milagros: la principal inversión fue destinada a mejorar desde todas las divisiones inferiores la técnica individual. Ejercicios siempre con la pelota, todo en función de pulir los gestos: control orientado, pase al ras, centros con la pierna inhábil, remates al arco. Gotze, con 22 años, y Schurrle, con 23, fueron dos valores que hoy Alemania goza de ese proceso de evolución y perfeccionamiento. Y la explicación de porqué determinados detalles, aún con la satisfacción argentina de haber cumplido, pueden ser ejemplos a seguir.

Notemos que el buen control de pecho de Gotze es gol, el mal control de pecho de Palacio no. Igual este Mundial a los argentinos, que somos populistas, nos regaló poder cargar a Brasil por mucho tiempo. Si se calentaban con el “decime que se se siente”, el haberse comido diez goles en los últimos dos partidos debiera requerir dos o tres copas más para ser diluído. Eso sí, si no cambiamos nosotros, ese futuro nos encontrará con los mismos dos títulos que hoy tenemos. Seremos entonces bicampeones obsoletos, como hace rato lo es Uruguay.


La siesta española

19/02/2014

Hoy La Nación publicó una versión abreviada de una nota de Jim Yardley que salió hace dos días en el New York Times. Más allá de discusiones culturales sobre si está “bien” la costumbre española de tomarse una siesta luego de almorzar o comenzar a cenar a las diez de la noche, el detonante de la nota es la discusión de correr a España del huso horario de la mayor parte de Europa continental y alinearlo con Portugal y el Reino Unido

Parte de los cambios propuestos incluyen cambiar la zona horaria, retrocediendo una hora los relojes. España saldría de la zona que incluye a Francia, Alemania e Italia, y se uniría a su franja geográficamente natural con Portugal y Gran Bretaña. “Necesitamos una cultura de la eficiencia”, dijo Ignacio Buqueras, el más abierto defensor de un cambio en los horarios de los españoles. “España tiene que romper con los malos hábitos que acumuló durante los últimos 40 o 50 años.”…

Esos horarios nacionales se remontan a la Segunda Guerra Mundial, cuando el dictador Francisco Franco adelantó los relojes para alinearse con la Alemania nazi, como también ocurrió en la vecina Portugal. Tras la caída de Hitler, Portugal retornó al GMT (Tiempo Medio de Greenwich), pero España no.

Durante las primeras décadas de su gobierno, Franco ordenó que las estaciones de radio difundieran noticias y propaganda del régimen dos veces al día, en coincidencia con los horarios de almuerzo (a las 14.30) y cena (a las 22). En la década de 1950 llegó la televisión, que siguió el mismo mandato: la programación diaria del único canal, el estatal, terminaba a medianoche con el tradicional himno nacional y un retrato de Franco.

Consultando un calendario solar, podemos ver que Madrid (ubicada en el centro de España) en diciembre el sol sale a las 8:40 y se pone a las 17:50, con el mediodía a las 13:15. En junio estos horarios pasan a ser 6:45 y 21:50 con un mediodía a las 14:15. El cambio propuesto llevaría los mediodías a ser 12:15 y 13:15 con el consiguiente corrimiento en las salidas y puestas del sol.

Para hacer semejante cambio digerible para los españoles, sugiero un intermedio que sería pasar al huso horario del meridiano de Portugal y el Reino Unido en verano, pero no en invierno. De esta manera España tendría el mismo mediodía todo el año (a las 13:15), y vería “acortado” el día en el verano con puesta de sol a las 20:50 pero no en invierno (evitando la oscuridad a las 16:50 como ocurriría de seguir a Portugal y el Reino Unido todo el año).

Por supuesto que si un cambio en el huso horario no viene acompañado por otras políticas que modifiquen algunos hábitos (como menciona la nota, forzar a las cadenas de televisión a mover la programación central de las 10pm a las 9pm), no habrá impacto en la productividad. Lo que se necesitá es una jornada más compacta y eficiente. Al respecto reconoce la nota:

De todos modos, la teoría de que un horario más tempranero y reglamentado se traduciría en una mayor productividad está en discusión. El grupo de Buqueras dice que los trabajadores españoles pasan más tiempo en el trabajo que los alemanes, pero completan sólo el 59% de sus tareas cotidianas. Pero medir la productividad es una ciencia imprecisa, y mientras los expertos dicen que la productividad española es muy baja, España supera el rendimiento de muchos países europeos en algunas actividades, según Eurostat, la agencia de estadísticas de la Unión Europea.


Después del diluvio

04/11/2013

Pasaron las elecciones legislativas. Pasó el fallo de la Corte (nunca mejor el doble sentido de la palabra). Todo pasa, también el diluvio. ¿Qué queda? Una oposición atomizada cuyo único activo es la certeza que Cristina Kirchner no podrá presentarse a una reelección dentro de dos años. Muy poco y muy pobre. ¿Dónde están los programas de gobierno de quienes han tenido diez años para pensarlos? No existen. Y político que es apretado para dar una precisión solamente atina a contestar que bajaría la inflación, combatiría la inseguridad, y otras pavadas generales.

Si la “esperanza blanca” del país es Sergio Massa quiere decir que se busca un cambio de formas más que de fondo. Que la alternativa a los K es un K. Alguien me dirá que Massa es de derecha mientras que CFK es de izquierda. Pavadas. Un cambio de tono dentro del espectro del populismo al que nos hemos vuelto adictos. Y una pena porque me parece que Ricardo Arriazo tiene razón con un análisis que le escuché decir en varios foros en los últimos días. Acá va un resumen de nota de Néstor Scibona del domingo 27 de octubre:

También en IDEA, el economista Ricardo Arriazu delineó otro desafío: si los hidrocarburos no convencionales estimados para Vaca Muerta logran explotarse, la Argentina dispondría de ingresos equivalentes a 22 veces su PBI y a 7,2 veces su actual stock de capital. No sin advertir que, según las políticas que se adopten en los próximos siete u ocho años, podría terminar pareciéndose a Noruega o a Nigeria.

Si Vaca Muerta valida las expectativas que se tienen de su potencial el país podría cambiar mucho en una década, y la dirigencia que lo gobierne en ese período sentaría las bases de dicho cambio. Massa u otro populista (sin importar su ideología) no nos harán parecer ni a Noruega ni a Nigeria, sino a Venezuela. Con la ventaja que por ahora no hay un Milani en nuestro país. Perdón, quise decir un Chávez.

Y aunque descarto que los opositores logren confluir en una Alianza como a finales de los noventa (si, fue un fracaso, pero ¿porqué tiene que fracasar todo intento de gobernar en coalición?), hay una forma de aprovechar las PASO más de lo que hizo la UNEN el pasado agosto.

Supongamos que la coalición de la UCR, socialistas, y otros partidos sobrevive dos años. Podrían presentarse a elecciones internas Binner, Carrió, y Cobos (por decir algo). El ganador sería el candidato a presidente, el segundo sería el candidato a jefe de gobierno. Y luego los ministerios se decidirían empezando por el candidato más votado (presumiblemente elegiría ministro de Economía). Suponiendo diez ministerios esta elección le restaría diez puntos al puntaje obtenido en las PASO. Si su puntaje residual siguiera siendo mayor que el del segundo candidato más votado elegiría otro ministro. Así hasta que su puntuaje residual caiga por debajo del segundo candidato más votado, quien pasaría a elegir al siguiente ministro. Se continuaría así hasta completar el gabinete. Y a diferencia del error de gobernanza de la Alianza el ministro elige todo su gabinete (en lugar de tener segundas líneas de otro partido). Por ejemplo, si Binner saca 49%, Cobos 31%, Carrió 20%, Binner elige los primeros dos ministros, Cobos (que sería jefe de gabinete) el tercero, Binner el cuarto, Cobos el quinto, Carrió el sexto, y así sucesivamente.

La gran ventaja de este mecanismo es que los votantes de las primarias no solamente estarían eligiendo entre precandidatos a presidente, sino también todo el gabinete y de esta forma las políticas de la coalición (pues si bien la coalición consensuaría un programa, la composición del gabinete afectaría su implementación).


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