QE2 y las guerras de divisas

Durante la última reunión anual del FMI y del Banco Mundial el fin de semana pasado se discutió sobre las “guerras de divisas” (entendiendo como tales, políticas dirigidas a depreciar la moneda doméstica realizadas en forma simultánea por varios países). La importancia que se le da a este tema se puede ver en que en la edición de hoy el The Economist le dedica un editorial y tres notas.

Paul Krugman recientemente argumentó que esta política de buscar depreciar las monedas simultaneamente era inocua, y equivalente a operaciones de mercado abierto.  Y en un contexto de trampa de liquidez, estas operaciones de mercado abierto solo tendrían efecto si la emisión de dinero se utiliza para comprar bonos de largo plazo, lo que se conoce como quantitative easing 2 (el QE2 del título de esta nota, donde la versión 1 correspondió a la compra de activos “tóxicos” por parte de la Fed a partir de la crisis de 2008, y terminó en marzo de este año). La evidencia parece mostrar que el mercado cree que QE2 está funcionando.

Más interesante es preguntarse porqué los EEUU deben recurrir a la política monetaria para buscar estimular la demanda agregada, mientras China puede darse el lujo de utilizar estímulos fiscales sin comprometer su política de tipo de cambio depreciado (esta es otra de las guerras de divisas). Me parece que la respuesta tiene que ver con la forma en que se ejecuta un estímulo fiscal en una democracia a diferencia de una economía centralizada. Mientras en China hay una burocracia que toma decisiones relativamente alejada de presiones sectoriales o regionales, en una democracia la forma final de los paquetes fiscales se decide en el Congreso donde los distintos legisladores luchan por desviar recursos a sus distritos electorales (o contribuyentes de campaña). Esto reduce la eficacia de un paquete fiscal (particularmente cuando el mismo debe ser grande), y conduce a un sesgo a usar política monetaria para el ajuste de la demanda agregada, incluso en tiempos en que estamos en una trampa de liquidez.

Martín

5 respuestas a QE2 y las guerras de divisas

  1. mgeiras dice:

    Hoy los diarios más importantes del país reflejan comentarios sobre la guerra de divisas. Julio Sevares en Clarín aporta muchos datos y refleja opiniones de varios medios internacionales, mientras que José Luis Machinea en La Nación coincide con mi argumento que hay un sesgo hacia la política monetaria (vis a vis la política fiscal) para estimular la demanda agregada detrás de esta guerra. Ambos recomiendan a los países de la región adoptar medidas de control a la entrada de capitales, i.e. evitar ser las víctimas colaterales.

  2. […] presione al peso (como en 1999). La reciente llamada de atención sobre una guerra de divisas (ver nota de Martín) que hizo Guido Mantega tiene sobrados […]

  3. […] porcentuales. Pero en un contexto politicamente cargado con acusaciones de guerras de divisas (como reportamos el viernes) las repercusiones pueden ser […]

  4. Vir dice:

    Muy bueno, Martin. Que bueno que te pusiste a escribir por aca.
    Cuanta preocupacion por la guerra de las divisas!
    Tambien hay consenso en que el mix de politicas esta sobrecargando a la politica monetaria, pero en el presupuesto del año que viene Mexico tiene una suba de impuestos. Los controles de capital de Brasil no cuentan como politica fiscal si tambien son impuestos?🙂
    Hay que ver cuando y como se retira el estimulo fiscal, parece que en USA van a tardar mucho…

    • mgeiras dice:

      Hola Vir, gracias por los saludos. EEUU tiene más margen para hacer política fiscal expansiva porque al ser una economía relativamente cerrada la mayor parte de los beneficios se los queda dentro de sus fronteras.

A %d blogueros les gusta esto: