La calidad de la educación argentina

Dos notas publicadas en La Nación el domingo, y lunes girán alrededor del tema de la calidad de la educación en nuestro país. La primera nota reporta resultados de una encuesta Gallup y los compara con una encuesta similar de hace una década. La mitad de los entrevistados considera que la educación ha empeorado en los últimos diez años, en línea con evidencia que reporté en el primer post de este blog.

Resulta significativo que los encuestados coloquen a la baja calidad de los programas de estudio como el problema principal, mientras que hace diez años estaba en tercer lugar debajo de los bajos sueldos docentes y la desigualdad de oportunidades en el acceso a la educación. Hay un rechazo masivo a las huelgas docentes (el 65%, mientras que en el 2000 era del 54%), y a las tomas de los colegios por parte de los estudiantes (el 78% las desaprueba). Justamente sobre las tomas de colegios versa la segunda nota, escrita por Enrique Olivera, y en la cual aplica la “teoría de conflictos” para analizarlas.

Si bien no sería la solución a este problema, una mayor racionalidad en el uso de los recursos dedicados a la educación ciertamente serviría. Voy a mencionar dos ejemplos que me parecen relevantes:

  • En un informe del año pasado de la Dirección de Investigación y Estadística del Ministerio de Educación del Gobierno de la CBA que analiza la evolución de la matrícula en escuelas primarias de la Ciudad entre 2001 y 2008 se puede ver que la cantidad de alumnos provenientes del GBA que estudian en la Capital aumentó de un 10% a un 13%. Esta es una cantidad considerable de recursos que la Ciudad dedica a formar los hijos de no residentes en la misma. Si la CBA pudiese cobrarle a la Provincia por este gasto, tendría más recursos para mejorar la calidad de su educación, y también forzaría a la Provincia a mejorar este servicio, para evitar pagarle a la Ciudad.
  • Con el tema de las tomas cobró estado público una caja negra en el presupuesto de Educación en la Ciudad: no hay criterios claros para asignar subsidios a las escuelas privadas. En el programa Duro de Domar, conducido por Daniel Tognetti, al que asistió Esteban Bullrich (ministro de Educación de la Ciudad), Tognetti tomó como ejemplo el Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, del barrio de Belgrano, que tiene una cuota de $1200 mensuales y recibe subsidios del Estado. No hace falta ser un economista para darse cuenta que hay algo que está funcionando muy mal en este rubro.

Martín

Ese programa fue cómico. Bullrich mostrando cuadritos y filminas explicando cuánto subió la inversión en educación en la gestión Macri, y una panelista criticándolo con el argumento de qué los números esos son mentirosos porque no están ajustados por inflación. Es decir, el macrismo usando la inflación nacional para inflar resultados, y los kirchneristas poniéndolo en evidencia, pero dejando al descubierto la inflación que ignoran soberanamente. S.

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4 respuestas a La calidad de la educación argentina

  1. Matías dice:

    Me parece que la nota de Olivera termina en un lugar común: “Que los estudiantes se calmen, ya vamos a encontrar una solución pacífica”. Y este mismo pensamiento aplica para esta suerte de contradicción entre la opinión de que la educación en Argentina está devaluada pero que, a la vez, los perjudicados no deberían manifestarse sino esperar alguna aparición celestial para que se solucione el asunto.

    Por otro lado, no me cierra el argumento:

    “Además de ser inaceptable, la toma de las escuelas no guarda proporción con un debate sobre el ritmo de obras. La tiene, en cambio, si lo que se busca es el daño político al adversario. ”

    Da por supuesto que existe una real convicción del GCBA de llevar a cabo (ni siquiera finalizar, iniciar) las obras, algo que definitivamente no es así, basta escuchar las anécdotas de las reuniones con las autoridades para convencerse.

  2. mgeiras dice:

    Matías, a esta altura no me cabe dudas que el GCBA quiere realizar las obras, porque quiere superar este problema. Más interesante me parece entender porqué se metió en el mismo? El presupuesto estaba, pero no se ejecutó. Tiendo a pensar que la respuesta está en la interna feroz que hay dentro del GCBA entre los “rodriguezlarretistas” y los “michettistas”, que resulta en un freno para la ejecución de ciertas partidas presupuestaria. Este tema es tan interesante que supongo merecerá una nota en el futuro.

  3. chofer fantasma dice:

    Otra explicación: Subgerenciamiento. Decía Frischknecht que las naciones subdesarrolladas son, en realidad, subadministradas.
    Y dejando en bandeja a un grupete de “luchadores” hacer el justo reclamo.
    ¿No es increíble que un tema puramente administrativo sea mal hecho?
    Porque el presupuesto está, las obras han sido planeadas, y todo con moño, pero no se hacen.
    Hace falta mucho más que declamación de gestión para poder hacerla.

    • mgeiras dice:

      Yo creo que las peleas internas tienen un efecto multiplicador sobre la natural incapacidad de administrar la cosa pública que tenemos los argentinos. Poco después que saliera esta nota los medios reflejaron el pedido de Macri a las partes de hacer una tregua hasta marzo (ahora no tengo tiempo para buscar el link de la nota que leí en La Nación, sepa disculpar).

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