La Pignatización de la economía

Viendo la serie “Algo Habrán Hecho” recordé la crítica que hicieron Hilda Sábato y Mirta Lobato cuando apareció por primera vez. Sin entrar en detalles, hay ciertos argumentos de peso, como la caricaturización de personajes en buenos y malos, que cobran una vigencia especial.

A modo de ejemplo, cuando se relata la guerra con Brasil, el guión dice “Lavalle gana en Bacacay, Mansilla en Ombú y las fuerzas lideradas por Alvear, Soler y Lavalleja obtienen el decisivo triunfo de Ituzaingó”. Así, Alvear, según Pigna un traidor, vendepatria, oligarca y más, queda desdibujado y a la misma altura que los otro cuatro generales, que en realidad eran sus subordinados.

La realidad histórica señala que Alvear fue el General en Jefe del ejército que derrotó al imperio brasileño, y aunque su actuación militar fue debatida, al menos existe eso, un debate. Pero como en “Algo Habrán Hecho” Alvear es la contracara de San Martín, sus méritos resultan molestos al relato basado en buenos muy buenos y malos muy malos. La exageración es compatible con la ficción, pero menos adecuada para un intento de divulgación científica.

La historia queda entonces cercenada, cortada como si fuera una figura entre líneas del viejo Billiken, al gusto del relator. Se peca de omisión dejando fuera las contradicciones propias de los hombres y de los acontecimientos, y se entrega llave en mano un collage de hechos estilizados por juicios previos. Como si se tratara de un escultor que tiene en su mente la figura que debe surgir del bloque de mármol y se limitara a sacar los trozos resistentes que la esconden, aunque con cada fragmento se vaya también una porción de verdad.

En economía como en historia la Pignatización es moda. Ejemplo de esta práctica aparece al sostener que Néstor Kirchner fue el mejor presidente de la democracia porque redujo la pobreza de 54% a 23% (Artemio López vs Caparrós). Esta afirmación es, claramente, otro recorte. Sería como decir que Menem fue mejor porque bajó la inflación de 900% a 0%. Ambos son razonamientos parciales.

Sería mejor tener la apertura para ver lo buen o, lo malo y lo regu lar que conviven en los hechos históricos, en los hombres (incluyendo a los jefes de Estado) e indefectiblemente también en los modelos económicos. En ocasiones de manera simultánea, multifacética y contradictoria. En caso contrario, la Pignatización puede convertirse en Piñatización, y el globo pinchado arroja sorpresas solo visibles al quitarnos las vendas.

Santiago

Mi temor es que la pignatización pueda convertirse en la piñatización al estilo que observamos en la política, o peor aún en conflictos gremiales: agarrarse a las piñas (cuando no a los tiros). Este es un problema serio que se relaciona con lo que escribí este domingo sobre el valor del mercado. En un país donde una fracción importante de sus dirigentes políticos no sabe, no quiere, o no puede reconocer que la economía de mercado es el marco dentro del cual deben plantearse las medidas para crecer y distribuir el ingreso, entre otros objetivos, y persisten en la fantasía de lograr la cuadratura del círculo, la discusión de política económica está condenada a la pignatización en un buen día y a la piñatización el resto del tiempo. M.


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2 Responses to La Pignatización de la economía

  1. Santiago dice:

    Excelente posteo
    saludos

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