Monetarismo de corto plazo

Cualquiera que propone un Banco Central más independiente es un neoliberal recalcitrante, amante de Menem y simpatizante de dictaduras. Pero dejando de lado esa lógica a prueba de balas, veamos un gráfico interesante. La base monetaria muestra cinco períodos desde 2003. El primero, de crecimiento moderado se quiebra en julio de 2005, antes de las elecciones legislativas. Lo mismo ocurre con las presidenciales de 2007 y las legislativas de 2009. En cada ocasión hubo un aumento en el ritmo de crecimiento de la base monetaria, sin marcha atrás. La única excepción es el período 4, de conflicto con el campo, cuando el gobierno decide dejar de comprar dólares para que la apreciación cambiaria castigue a los ruralistas.

Es evidente que existen incentivos del Poder Ejecutivo para manejar la política monetaria en el corto plazo, más allá de la demanda propia de circulante de la economía. Por eso hay bibliotecas enteras de literatura acerca de las ventajas de tener un Banco Central Independiente, ajeno a las tentaciones electorales.

Esto nada tiene que ver con la idea obtusa de que un Banco Central independiente solo se preocupa por la inflación y no por el empleo, teniendo un papel de mero espectador en el diseño de las políticas de desarrollo. Aunque muchas veces se hayan usado interesadamente estos argumentos para mantener estable la desigualdad.

Es cierto, como asegura la titular del Central, que la emisión acompaña el crecimiento. Pero la economía no crece más en el período 5 de lo que creció en el período 1 (entorno a 8%) y la tasa de expansión monetaria se duplicó. Al igual que la tasa de inflación.

El resto de las principales variables de la economía, empleo, balance de pagos, salarios, muestran una dinámica similar en el periodo 1 y en el 5. Si dejamos de lado la inflación, porque como dice Boudou “no es un tema”, la política económica sería más monetarista que nunca y el dinero sería neutral no solo en el largo sino también el corto plazo. Y eso no es economía, ni política, ni ortodoxia, ni hetorodoxia. Es magia pura.

Santiago

La teoría cuantitativa del dinero: Mv=Py, es uno de los efectos colaterales del descubrimiento de América. Su formalización tal como la conocemos se debe a David Hume (1752). Más allá de la vieja discusión entre keynesianos y monetaristas, el trabajo de Hume sigue siendo objeto de estudio, como ejemplo se puede ver el trabajo de Carl Wennerlind publicado en 2005 en el Journal of Political Economy. Y Marcó del Pont diciendo que la emisión no genera inflación tiene la misma falta de tacto de W Bush al afirmar que con la tortura salvó vidas. M.

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