Detrás de los nubarrones del G20

El consenso en la prensa internacional es que la reunión de la semana pasada del G20 en Corea no mostró avances. Un análisis más profundo nos indica que era imposible que hubiese acuerdos, y que los líderes del este grupo de países participó más que nada de una serie de reuniones sociales para distenderse de sus problemas domésticos (dos ejemplos: Obama venía de una derrota electoral, Sarkozy al regresar se encontró con la dimisión en pleno de su gabinete).

Lo interesante es que todos los participantes llevaron quejas, que podríamos llamar “preventivas” (como la guerra preventiva de Bush). EEUU criticó los superavits comerciales de China y Alemania, y propuso, sin éxito, que se institucionalice un límite del 4% del PBI para los mismos (sin recordar que se opuso exactamente a esta medida cuando se crearon el Banco Mundial y el FMI, puesto que ese momento eran los norteamericanos los que tenían superávit). El resto de los participantes criticaron la decisión de la Reserva Federal de EEUU de profundizar la emisión de dinero en el marco de lo que se conoce como QE2 (por segunda ronda de “quantitative easing”).

Esta política monetaria expansiva no ortodoxa estimula la demanda doméstica norteamericana al reducir las tasas de interés de largo plazo (la Fed utiliza el dinero que emite para comprar bonos de largo plazo del Tesoro). Pero también estimula salidas de capitales, lo cual deprecia al dólar y aprecia las monedas de los países que reciben estos flujos. Es este punto el que critican el resto de los integrantes del G20 (si EEUU buscase estimular la demanda utilizando una política fiscal expansiva el resto lo celebraría).

Es interesante comparar las razones detrás de los reclamos de China y Alemania, dos de los países más críticos con la “guerra de divisas”. China, en forma similar a la Argentina, mantiene el tipo de cambio nominal fijo y resiste presiones a su apreciación nominal, lo que le da una ventaja comercial frente al resto del mundo (el que no hubiese habido más críticas a la política china es indicativo del deseo de otros países de seguir sus pasos, por ejemplo Brasil, de lo que hablo al final de esta nota). Es a través de la inflación, actualmente de un 4,4% anual y creciendo, que se aprecia el tipo de cambio real, y por eso China recientemente subió las tasas de interés para enfríar su economía (y estudia volver a hacerlo). Entonces, China critica porque no quiere “importar” inflación via la devaluación del dólar al cual está atado el yuan.

Que Alemania critique una devaluación del dólar es más interesante de analizar. Cuando hace unos meses el euro sufría su primera crisis como consecuencia de la quiebra de Grecia, los alemanes fueron los más férreos defensores de mantener el valor de euro (y no devaluarlo para darle una ventaja competitiva a los pobres PIIGS). En la mentalidad alemana una devaluación es una pérdida del valor de su riqueza que está denominada en euros (y acumulada gracias al esfuerzo). Esto no lo aceptarían facilmente, menos para rescatar a países que vivieron una larga fiesta.

Entonces, ¿por qué criticar la devaluación del dólar que equivale a una apreciación del euro? En mi opinión lo que sucede es que Europa va a decidir, tarde o temprano, copiar la política de la Fed y emitir euros. Ahora bien, ¿qué bonos va a comprar el Banco Central Europeo? Si fuesen bonos alemanes no habría problemas pues esto le reduciría el costo de financiamiento a Angela Merkel. Pero en las condiciones actuales, con los “bond vigilantes” acechando a los PIIGS, empezarían por comprar bonos de estos países. Obviamente sufrir inflación para rescatar a países que vivieron una larga fiesta tampoco le agrada a los alemanes (por más que sea un solo punto de inflación, los alemanes son así).

Llegamos finalmente al caso de Brasil. Hace dos semanas escribí un post sobre la economía del vecino país, luego que Dilma Rousseff se impusiera en el ballotage sobre el devaluacionista José Serra. En el mismo explicaba mis sospechas que Brasil tarde o temprano iba a tener que devaluar al real, pues el mismo estaba muy apreciado (utilicé el índice Big Mac del Economist que muestra que, con respecto al dólar, el real está más sobrevaluado que el euro). Este fin de semana, según Clarín, en Corea Dilma sugirió que esto puede suceder:

La presidenta electa de Brasil Dilma Rousseff admitió que puede devaluar el real. Fue al señalar de manera contundente que la moneda brasileña no puede seguir tan valorizada: “No es bueno para el país. Vamos a tener que mirar cuidadosamente y tomar todas las medidas posibles” para reajustar el cambio en relación al dólar.

Las consecuencias para nuestro país serían negativas, al enfrentar una caída en las exportaciones netas y una mayor presión inflacionaria. Si nuestro país consiguiera un acuerdo con el Club de París, como anunció la presidenta ayer, se podría amortiguar la pérdida de competitividad cambiaria con un menor costo en el acceso al crédito. De este tema hablaremos con más detalle en otra nota, el que esté interesado puede leer el análisis de Carlos Pagni en La Nación.

Martín

La coordinación de políticas macro a nivel global es escasa o nula. La dificultad reside en el hecho de que los Estados son soberanos y el debate se diluye en posiciones contrapuestas sin una autoridad que arbitre. Si a esto se suma cierta prepotencia histórica de EEUU, el asunto se complica. Sobre Brasil, no creo que con presiones inflacionarias incipientes como las actuales haya un ajuste brusco del tipo de cambio. Y aún si lo hubiese, la diversificación de exportaciones (EEUU, China, Europa), daría margen para amortiguar el golpe. S.

12 respuestas a Detrás de los nubarrones del G20

  1. Cole Trickle dice:

    Es una gran noticia lo del Club.

    De todas formas en el hipotético caso que signifique una reinserción al financiento externo habrá que ver qué tipo de medidas se toman para no ser víctimas de la reversión abrupta de flujos no? (control de capitales et al.)

    • mgeiras dice:

      Cole, de reinsertarnos al financiamiento externo habría que tomar medidas para incentivar las inversiones reales y desincentivar los capitales golondrina. Hay que empezar logrando dar un marco para que los capitales quieran venir. El acuerdo con el Club de París es un primer paso necesario, pero no suficiente, para lograrlo.

    • Cole Trickle dice:

      El indec sería un segundo paso

  2. Diego Pando dice:

    Me voy de tema I: recomendaste la nota de Pagni y el último párrafo es lamentable por su nivel de surrealismo (habla de la posibilidad de que se apruebe el proyecto de presupuesto de Proyecto Sur y que Cristina lo vete!!!).
    Me voy de tema II: ¿dónde están los “economistas de la city” que decían que para negociar con el Club de París había que aceptar si o si la auditoría del FMI

    • mgeiras dice:

      Diego, con respecto al tema II: Si del Club piden la auditoría del FMI hay que hacerla. Si del Club dejan de pedirla, pasa a ser opcional (y este gobierno claramente no quiere “blanquear” su contabilidad creativa, particularmente respecto al Indec). Igual no están claros los detalles del acuerdo. Declaraciones de Boudou que copio de La Nación:

      Cuando fue consultado por la posibilidad de que el pasivo se cancele en un año, respondió: “Es parte de la negociación, pero ya le digo que no”. Enseguida añadió: “Vamos a empezar a negociar un plan de pagos que sea acorde con el crecimiento de Argentina y que satisfaga a los acreedores”.

      Esto indica que más que un acuerdo final, lo que hay son negociaciones.

    • Patricio Gallicchio dice:

      Diego,
      Te recomiendo la lectura del siguiente “economista de la city” , donde señala que no está claro cuál va a ser el plazo de pago. Si el pago se hace entre 0 y 2 años, no hay mucho que festejar, necesariamente. Además, como señala Olivera, se hace el supuesto de que el pago va a ser neutral en reservas, lo cual no es necesariamente. Hasta ayer, eran todas noticias buenas para nosotros, pero qué pasaría si China desacelerara su crecimiento, si Brasil devaluase su moneda, si las tasas norteamericanas subieran, si en 2012 enfrentamos una nueva sequía?

      Por eso, yo, si fuera político y no cargara con el mamarracho del INDEC a cuestas, iría a full con el FMI para poder financiarlo en un plazo mayor a 6 años, para no depender de que la suerte nos acompañe.

      Saludos,

    • Diego Pando dice:

      Patricio,
      1- Lamentablemente cargamos con la manipulación del INDEC;
      2- Pensás que el financiamiento del FMI sería sin condicionamiento político al gobierno?
      Saludos

  3. Me acuerdo que en el 2008 se anuncio que se iba a pagar enterita la deuda al club de paris, upfront, con reservas. Se hizo el anuncio, a la semana creo que cayo Lehman y quedo en la nada. No creo que fuera culpa del gobierno, dadas las circunstancias, pero esto apunta a la cautela que el gobierno no tiene a la hora de anunciar acuerdos que recien estan en negociaciones (desconozco si este es el caso, pero por lo que dice Olivera, parece que si)

    • Cole Trickle dice:

      Por lo que dijo Boudou hoy aparentemente todavía no hay nada muy firme.

      Yo creo que el discurso de ayer fue para mostrar gestión, pegar algún que otro palito por el tema presupuesto, etc.

  4. Kaloma dice:

    Algunos puntos:
    1.- La FED no esta comprando la parte larga de la curva, sino la zona de 2-8 años, es x ello q el bono largo se pego un patin de aquellos desde el anuncio del Q2.
    2.- Coincido en q no existe coordinacion, la pregunta es xq? mi respuesta es xq la batalla es x ver quien se lleva el desempleo
    3.- Alemania y China explican el 80% del deficit comercial americano, se quejan xq intuyen q se les termino la fiesta exportadora, deberan rotar a sus mercados internos. El problema? China no sabe lo q significa consumir, solo ahorra, Alemania necesita ese superavit para bancar a Europa, o mejor dicho la riqueza q bien describis les genero el euro, sin superavit aleman, el euro va a la paridad.
    Sdos
    Kaloma

    • mgeiras dice:

      Kaloma, las operaciones de mercado abierto normales de la Fed implican la compra-venta de T-Bills del Tesoro que tienen una madurez promedio de seis meses. Es cierto que no está comprando los bonos de mayor plazo (30 años), pero 2-8 años contra seis meses es en promedio un orden de magnitud de diferencia. Gracias por la aclaración.

  5. Kaloma dice:

    Aclaro, Q2 licita sobre toda la curva, en su ultima reunion informaron sobre que parte operarian, y es sobre una banda entre 2-8 años. Con el derrape del bono largo, posiblemente en la reunion de diciembre hagan algo al respecto. De todas formas, la sensacion es que esos bonos ( x su vencimiento) jamas volveran al mercado y que en realidad estan monetizando el deficit. X ese lado, la queja China tiene cierto sentido, pero no veo nada mas coherente que una salida inflacionaria, lo opuesto seria poner en riesgo al sistema dados los niveles de endeudamiento que ya tienen.
    Sdos

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