Sobre el Nuevo Desarrollismo (Parte 2)

Luego de analizar ventajas y desventajas de un TCRCE como estrategia de desarrollo, veamos ahora la segunda tesis neodesarrollista referida al gasto público. El silogismo es el siguiente:
1. La  ortodoxia propone un fundamentalismo de mercado
2.  A la ortodoxia no le importan los pobres, solo los bancos de Wall Street
3.  Gracias a Dios estamos los heterodoxos, herederos de Marx y Keynes
4.  La corriente heterodoxa del desarrollismo es latinoamericana, y por lo tanto nuestra, nacional y popular
5.  La heterodoxia le asigna un rol prioritario al Estado

6.   El Estado no solo debe regular sino también hacer aquello que no hacen los privados
7.   El gasto público es la máxima expresión de la presencia estatal y del poder de transformación del Estado
8.   La ortodoxia propone ajustar en épocas de crisis, agudizando la recesión
9.   Cuando hay crisis es necesario elevar el gasto lo máximo posible para aminorar los síntomas recesivos
10.   Cualquier intento por frenar el gasto público es ortodoxo, necio y antipatriótico
Supongamos que estamos de acuerdo con todo el decálogo (solo por un momento). Dicho de esta forma, como seguidamente aparece en discursos heterodoxos,  es ciertamente incompleto. Falta un punto 11: El gasto público, cualquiera sea su dimensión, debe ser de alta calidad. Entendiendo por calidad su transparencia, eficiencia y criterios razonables de asignación prioritaria. Al hablar de 1 a 10 sin 11 se comete el mismo pecado que se dice combatir: la propuesta es funcional a una corporación. No a un banco, al capital extranjero o a Clarín, sino a la corporación política que como toda corporación defiende intereses de clase. Ortodoxia y heterodoxia se convierten entonces en discursos útiles para ciertos grupos que, en general, y aunque defiendan ideas contrapuestas, creen estar obrando para el Bien Común.
Conclusión II. El éxito de una política económica depende tanto de la eficiencia en su implementación como de su origen ideológico.
Santiago

El decálogo suena tan inconsistente que no necesito pensar en el punto 11 para desacreditarlo. Empieza agrediendo a la ortodoxia asociándola con un “fundamentalismo” de mercado, y señalando así a un enemigo con el cual no se habrá de dialogar (cualquier similitud con la metodología maniquea de este gobierno no es casual). Además la prédica de maximizar el gasto público en tiempos de crisis es inconsistente con la ideología de ver en el gasto público la corporización de la presencia estatal (no alcanzan las regulaciones, hay que gastar). Un actor tan ideologizado se sentirá siempre en crisis, pues siempre hay para él un conflicto entre el Estado y el mercado, y por ende nunca habrá un nivel de gasto por debajo del máximo. M.

7 respuestas a Sobre el Nuevo Desarrollismo (Parte 2)

  1. jb dice:

    S: Muy buena la conclusión II: La verdad es que sean las ideas que se defiendan, siempre se trata de discutir por el bien publico -salvo algún cinismo demasiado sincero-. Hay que tratar de escarbar para conocer lo que es ideológicamente el bien publico -y no puede ser mas que ideologica esa definición -.
    El punto 11, por ejemplo, es super ambiguo. Por ejemplo, en el caso de las empresas publicas, alguien podría argumentar que el gasto publico es eficiente cuando estas empresas logran la eficiencia de otras firmas del mercado. Otra persona podría estar interesado en la productividad de la firma estatal + externalidades que la firma estatal produce y que no se tendrían en cuenta.

    M: “Un actor tan ideologizado se sentirá siempre en crisis, pues siempre hay para él un conflicto entre el Estado y el mercado, y por ende nunca habrá un nivel de gasto por debajo del máximo -o mutatis mutandis para un ‘ortodoxo’: por encima del máximo”

  2. Matías dice:

    Hay mucho para largar en este punto, pero no creo que con argumentos peyorativos lo resolvamos…

    Una cosa son Marcó del Pont, Boudou y algunos seudo-periodistas, y otra cosa son los fundamentos heterodoxos respecto a, por ejemplo, el “ajuste”. Digo, no creo (o, mejor, “estoy seguro de”) que “cualquier” intento de ajuste se interprete desde la heterodoxia como apátrida: Decir eso es tirar la pelota afuera…

    Estoy completamente de acuerdo con la parte I, pero ésta me parece pa’ la gilada. Suelo leer a heterodoxos boludeando a los ortodoxos con argumentos así de peyorativos, creyendo que realmente ese es el modo de solucionar el tema (las típicas críticas a la utilidad, la relación “ocio-trabajo”, el pleno empleo, el modelo de consumo-ahorro intertemporal, etc.). El otro día leyendo el post de la AAEP se me ocurría que los heterodoxos y los ortodoxos no se leen unos a otros, se manejan con prejuicios, creen que todo es Marx y Kalecki (y ni siquiera logran balbucear un esbozo teórico correcto de ninguno de ambos), o que Keynes no dijo nada nuevo (pero ni siquiera nos asomamos a la t. general). Ídem para el otro lado, con Lucas, Friedman y Chicago en general… Pura falacia bardera sobre “MV=PT” o el RBC; 0 análisis.

    No sé, superemos eso de una vez..

    • jb dice:

      ja, completamente de acuerdo con lo de que no se leen… mas aun, cuando tratan de leerse, como hablan en distintos idiomas, tampoco se entienden demasiado… Lo q’ le dicen paradigma, vio je.
      Y se nota muchísimo en la BEA… Lo que es bueno, por que hay mucho laburo ahí por hacer 🙂

  3. schelala dice:

    Gracias Matías por tu comentario. No fue mi intención ser peyorativo, sino mostrar que al proponer “gasto, gasto, gasto!”, sin aclarar que se trata de un “buen gasto” (coincido en que aquí puede haber subjetividades), se abre la puerta para defender intereses de clase (partidaria). Lo mismo que se ataca cuando se critica a la ortodoxia.

  4. Cole Trickle dice:

    Entonces yendo al caso práctico de Argentina 2010/11 los ortodoxos propondrían sacar subsidios bajando el gasto.

    Eso sería una crítica a la ortodoxia no?

    Pero si en lugar de bajarlo se lo redirecciona hacia algo con más “calidad” eso qué sería? La real “ortodoxia” que tiende a la eficiancia? O una heterodoxia que no responde a la corporación (partidaria)?

    • mgeiras dice:

      Yo, que en Argentina soy super-ortodoxo, haría primero eso: bajar el gasto reduciendo subsidios.

      Luego buscaría mejorar la calidad del gasto remanente. Y una vez que el gasto es de “buena” calidad (basicamente que las instituciones para asignarlo funcionen) se vería si la cantidad corresponde subirla o bajarla de acuerdo a las preferencias de la sociedad.

  5. Chofer Fantasma dice:

    Todos los economistas hacen lo que pueden, que generalmente es poco, y al hacerlo se enzarzan en discusiones con sus colegas que declaran que harían otra cosa.
    Hasta acá´, no hay novedades.
    Por ejemplo, el QE2: ¿sirve o es una locura?, 20 economistas tienen 25 respuestas.
    Lo que tiene en particular el modo argentino de dirimir estas cuestiones es que las respuestas pasan por la moral:
    • Los ortodoxos son malas personas que desean el mal del pueblo.
    • Los heterodoxos son una manga de mentirosos que engañan a la gilada con papelitos que se devalúan.
    • Los liberales se preocupan más por el dólar flotante que por los cadáveres flotando.
    • Los peronistas son unos reformistas que protegen los intereses de la patronal en connubio con el sindicalismo burocrático.
    Claramente, esto empobrece a niveles pavorosos la discusión, y al ratito nomás sólo quedan los talibanes discutiendo entre ellos. Quizás ustedes apliquen la navaja de Hanlon: No atribuir a la maldad lo que puede ser atribuido con comodidad a la estupidez.
    Es mi opinión que la orientación ideológica, que debe ser explicitada para que nadie se sienta traicionado, no define mucho.
    Digo, si la inflación es de 35% anual ningún economista cree que se está realizando un control eficaz de la misma. Entonces, si los que la fogonean ( MM del Pont , teléfono!) dijeran: “Yo creo que la inflación no es tan dañina, así que intentaré hacer otras cosas y que de la inflación se encargue Hebe de Bonafini”. Creo que ganaríamos tiempo y ahorraríamos saliva.
    Una vez blanqueda la agenda, luego podremos discutir si tal o cual medida sirve al fin declarado. Por ejemplos, ¿Logrará el proyecto de reparto de ganancias Recalde que haya mayor productividad?
    ¿Cual es el impacto en cada decil de la eliminación de todos los subsidios al transporte?¿Cual es el valor del pasaje al que AA deja de perder plata?

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