Actividad legislativa con un Congreso dividido

Al leer varios trabajos académicos para comenzar un nuevo proyecto de investigación me encontré con los de James Alt y Robert Lowry de 1994, “Divided Government, Fiscal Insitutions, and Budget Deficits: Evidence from the States”, publicado en el American Political Science Review, y James Rogers de 2005, “The Impact of Divided Government on Legislative Production”, publicado en Public Choice. Ambos trabajos utilizan datos a nivel estadual para los EEUU para estudiar como una legislatura dividida afecta los déficits fiscales en el primer caso, y la cantidad de leyes aprobadas en el segundo.

Previo a estos estudios existía la percepción que un gobierno dividido (ejecutivo a cargo de un partido, y el congreso dominado por otro) implicaba una reducción en la actividad legislativa debido al desacuerdo entre el ejecutivo con poder de veto y una o ambas cámaras del legislativo. Pero en los datos a nivel nacional no se encontraba que los períodos de gobierno dividido la cantidad de leyes se redujera. Dado que la mayoría de los episodios a nivel nacional de gobierno dividido se debieron a que ambas cámaras estaban dominadas por la oposición, es imposible distiguir entre división de rama de gobierno, de división dentro de la legislatura (cuando el oficialismo retiene la mayoría en una de las dos cámaras).

Utilizando datos para los 49 estados de los EEUU que tienen legislaturas bicamerales (la excepción es Nebraska), Alt y Lowry encontraron que la división dentro de la legislatura tiene un impacto sobre el déficit fiscal mientras que los períodos de división de rama no se distinguen de los episodios de dominio de un mismo partido. Roberts extiende estos resultados a la cantidad de leyes y encuentra que en períodos de legislaturas divididas la producción cae un 30%, mientras que en períodos en que ambas cámaras están dominadas por la oposición la diferencia no es significativa. La explicación se relaciona con la asimetría de “poder legislativo” entre el congreso y el ejecutivo. En consecuencia un conflicto dentro del congreso tendrá mayor impacto en la productividad que uno entre la legislatura y el ejecutivo.

Al realizar el balance del año legislativo en nuestro país para el 2010, nos encontramos que fue el año menos productivo desde 1987: solamente se sancionaron 64 leyes. Recordemos que al comenzar dicho año la oposición se jactaba de dominar ambas cámaras. Si esto hubiese sido cierto, y de acuerdo a la evidencia mostrada en el párrafo anterior (con las dificultades para extrapolar este resultado a la Argentina, donde el poder legislativo del Ejecutivo es mayor al de su par norteamericano, y donde la oposición no corresponde a un único partido), la producción legislativa no debiera de haberse resentido. Que la cantidad de leyes sancionadas haya sido tan baja es una prueba más que el oficialismo retuvo el control del Senado.

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10 respuestas a Actividad legislativa con un Congreso dividido

  1. Best Seller dice:

    Yo creo que esto en realidad es otra muestra más de la ineptitud de la oposición…

  2. Martín, me parece que la explicación del “fracaso” legislativo en Argentina es lo que vos mencionáas.
    Parte de la multiplicidad de partidos que forman la oposición, eso hace que no solo se tenga que negociar con el oficialismo para sacar leyes sino que también se deben consensuar intereses contrapuestos dentro de la oposición.

    Y el punto clave es que esa oposición ocupa todo el arco ideológico que pueda haber.

    Dicho sea de paso en 2011 creo que eso va a ser aún peor producto de que muchos legisladores están postulados para puestos ejecutivos lo cual hace que directamente ni siquiera participen del período legislativo.

    Un abrazo

    • mgeiras dice:

      Rodrigo, estuve pensando en terminar la nota con un comentario sobre este año, del estilo que vamos camino a romper el récord de menor productividad desde la restauración de la democracia. Por el simple hecho que todos los años electorales, independientemente de si hay gobierno unificado o dividido, la productividad del Congreso cae. Ahora si dividimos el presupuesto del Congreso (el costo de mantenerlo en operación) por el número de leyes aprobada, seguro sale argumento para otro post. Abrazo.

  3. chueco dice:

    Martin, como va? Me parece que una diferencia fundamental es que en la argenitna pocos politicos debaten ideas. Por lo general se muestran mas interesados por ver con quien salen en la foto y con quien hacen alianzas. Mismo cuando ves discursos como el de State of the Union de Obama el otro dia, ves que hay ideas compartidas por ambos partidos y los republicanos no tenian ningun problema en pararse y aplaudir cuando obama esbozaba alguna idea que ellos compartian.
    Te imaginas a carrio, macri, de narvaez o cualquiera de la oposicion aplaudiendo alguna medida de CFK? O que el gobierno acepte escuchar alguna propuesta de la oposicion?

    • mgeiras dice:

      chueco, tenés razón. Incluso es increíble que en la Ciudad de Buenos Aires el diálogo entre el gobierno y la oposición es casi nulo, considerando que el kirchnerismo es una minoría en la oposición. Esto indica que estamos ante un equilibrio horrible en el cual quien está en la oposición encuentra siempre más provechoso oponerse, y a lo sumo luego de patalear ver si negocia. Igual no te creas que en EEUU es mucho mejor. El otro día habrán aplaudido, pero dentro de los republicanos hay una facción, el Tea Party, que son radicalizados como nuestros políticos.

  4. chueco dice:

    Martin, hay un trabajo por Poole (“Ideology, Party, and Voting in the US Congress” link: http://www.csub.edu/~rdaniels/PooleDaniels.pdf) en el cual los autores encuentran qeu pueden explicar el 86% de los votos del congreso de EEUU en un solo espacio dimensional (izquierda-derecha).
    Es decir que hay cierta consistencia de que los legisladores votan de acuerdo a su “ideologia”.

    Hay un paper que estudia el mismo tema pero para el Congreso Argentino, de Jones, Hwang y Micozzi (link:http://www.udesa.edu.ar/files/UAHumanidades/EVENTOS/PaperJones190508.pdf. Ahi, los autores encuentran que el congreso argentino vota de manera unidimensional, pero en el espacio “gobierno-oposicion”. Es decir, no se votan ideas, sino que los votos se basa mas en las alianzas y estrategias entre los distintos partidos. Los distintos partidos no representan ideologias claras. por ejemplo, el paper hace referencia al caso de Carrio (ARI) que paso a ser opositor al gobierno de la Alianza y votando muy parecido al PJ, a votar totalmente contrario al PJ cuadno asume Duhalde y despues Kirchner.
    Esto da la pauta, que en el congreso argentino no se votan/discuten ideas.
    Y yendo un paso mas, me parece que esto se ve reflejado en lo superficial que resultan los debates en los medios de comunicacion (tele, diario, radio…) y en la sociedad en general.

    • mgeiras dice:

      chueco, muy buen punto el de Carrió. Refuerza la percepción que el diálogo político en nuestro país parece tener lugar entre sordos y mudos. Hasta que la sociedad no demande mejores políticos estamos condenados a esto, lo mismo vale para los debates en los medios. Saludos.

  5. AAC dice:

    También sería interesante un approach comparativo de la actividad legislativa (en cuanto a números de leyes, para seguir con la misma tesitura). En tal caso, creo el dilema de “career politicians vs political careers” es más relevante para el caso Argentino que quizá el de gobierno dividido.

    • mgeiras dice:

      AAC, no tengo en claro si el número de leyes es la mejor métrica para la actividad legislativa. El paper citado compara el número de leyes de diferentes legislaturas, y parece razonable creer que muestra que una legislatura dividida tiene más impacto que un gobierno dividido. Acá “career politicians” hay pocos (o conozco pocos), producto de las listas sábanas supongo. Abrazo.

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