Primero la inflación, ahora el crecimiento

Según esta nota ayer en La Nación, “el 74% de los argentinos se siente afectado por la inflación”. Me gustaría creer que de tanto insistir sobre la alta tasa de emisión monetaria en nuestro país, los economistas logramos concientizar al resto de la población. Pero no creo que sea mérito nuestro. La gente se preocupa por la inflación porque el costo de lo que consume le está ganando la pulseada a sus ingresos. De hecho si no hubiese inflación estoy seguro que el “74% de los argentinos” estaríamos preocupados por la mayor porción de nuestros sueldos que se va en llenar el changuito en el supermercado. No es la forma ideal, pero es bueno que la gente tome la inflación como un “mal” que debe ser corregido.

En la “guerra” entre el gobierno y los medios independientes me parece que, con esta evidencia, La Nación considera que ya no tiene tanto rédito seguir hablando de inflación y por eso hoy dirigió sus cañones a uno de los logros del modelo: el crecimiento. En un editorial cuestiona la afirmación del gobierno de haber crecido a “tasas chinas” desde 2003. Se basa en dos argumentos sólidos y que comparto: 1) desde 2007 las estadísticas oficiales en general no son confiables, lo que quedó claro en la divergencia en cuatro puntos porcentuales entre la evolución oficial del PBI en 2009 y estimaciones privadas, 2) una comparación genuina no toma pico contra pozo (2002), sino contra pico previo (1998).

Las elevadas tasas de crecimiento experimentadas durante los primeros años del kirchnerismo (2003-2004), que fueron ayudadas por un marco internacional extremadamente favorable, no hubieran podido ocurrir de todos modos sin la fuerte caída que había registrado el PBI entre la segunda mitad del año 1998 y el primer trimestre de 2002. En ese período, la Argentina acumuló una contracción en términos reales del 20 por ciento. Al final de ese ciclo la economía contaba con recursos ociosos improductivos como nunca antes se había registrado. La tasa de desempleo era de un 22% y la utilización de la capacidad instalada en la industria y los servicios oscilaba en el 50%. Por lo tanto, considerar sólo el período 2003-2010 impide reflejar una tendencia genuina. Si se mide el crecimiento anual promedio del período 1999-2010 y además se lo hace con los índices de precios verdaderos, resulta de un 3%, muy lejos del 10,1% de crecimiento de China, y por debajo incluso del 5% de Perú, del 3,5% de Chile, o el 3,4% de Brasil. Por lo tanto, la Argentina no solamente no creció a tasas chinas, sino que tendencialmente lo hizo por debajo del ritmo al que se expandieron nuestros vecinos más cercanos.

No estoy seguro de si 3% es el número correcto para el crecimiento del PBI en este período, pero ciertamente se asemeja más a la realidad que el 9% del discurso oficial.

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9 respuestas a Primero la inflación, ahora el crecimiento

  1. Mariano dice:

    Me gusta el post y el blog en general. Coincido en q los economiatas hemos perdido la batalla contra la inflacion y sus efectos distorsivos. Igual, leer “medios independientes” a La Nacion es, o bien una ironia digna de saludar, o una ingenuidad q invito a revisar ja.
    Saludos
    Mariano

    • mgeiras dice:

      Mariano, por independientes me refiero del gobierno, otros partidos políticos o factores de poder. Igual la nota tiene una sutil crítica desde el título (por eso además está en la categoría “crítica de medios”).

  2. Best Seller dice:

    Te olvidaste mencionar que cuando se les preguntó a las personas encuestadas cuál era el mayor problema que aqueja al país SOLAMENTE EL 3 POR CIENTO respondió que era la inflación (ubicada en el sexto lugar). O sea que la inflación vista desde un punto de vista macro no es un problema para la población en general.
    Saludos
    Best Seller

    http://www.estructuradesequilibrada.blogspot.com/

    • mgeiras dice:

      Es cierto, también solo el 8% respondió que era el principal problema que les aqueja personalmente (tercero después de inseguridad con 34% y desempleo 15%). Pero el punto es que finalmente la gente se preocupa por el tema.

  3. Madoff dice:

    Muy bueno.

    Respecto de nuestra responsabilidad como economistas, me preocupa mucho la actitud de la profesión en estos años. Todavía hay muchos economistas con estudios que dicen más veces “formadores de precio” que “Banco Central”. Muchos de estos economistas enseñan en universidades de prestigio como la UBA, por ejemplo. Es triste. Es como que salga un economista a negar la ley de la gravedad y los físicos se peleen entre ellos para ver si tiene razón o no.

    Respecto a La Nación, disiento totalmente con Mariano. Creo que el medio que más respeto ganó en el período K fue La Nación, llegando a su punto cúlmine cuando publicó en tapa la encuesta de Poliarquía que predecía la derrota de Kirchner el 28J.

    Los medios del grupo Clarín perdieron mucha credibilidad en parte por errores propios y en parte por los ataques del gobierno. Y el resto de los medios que se vendieron al oficialismo no sólo perdieron audiencia sino que cuando cambie el color político van a tener que buscarse otra manera de sobrevivir.

    • mgeiras dice:

      Madoff, yo también creo que La Nación es el diario para informarse en el país. Pero no está mal una lectura crítica – no una crítica al diario – que interprete cierto análisis (económico en este caso) a la luz de una disputa entre el diario y el gobierno (pelea en la que me parece La Nación tiene razón). Abrazo.

    • Lucas dice:

      Si Boudou fuese médico o ingeniero se estudiaría la posibilidad de inhabilitarlo para ejercer la profesión. Es increíble ver/leer/escuchar estupideces fácilmente falsables en nombre del balance periodístico [1], la moderación y la neutralidad política.
      Es curioso que el diario de más prestigio en Argentina sea un diario de “derecha” cuando en otras latitudes el prestigio es propiedad de los diarios liberales y/o progresistas.

      1- http://en.wikipedia.org/wiki/False_balance

  4. Alcides Acevedo dice:

    Es central el análisis acerca del crecimiento en Argentina.
    Cuando uno estudia la evolución de factores clave como pueden ser el consumo eléctrico industrial y el consumo per cápita de hierro y acero nos encontramos con valores que son ampliamente incompatibles con tasas de crecimiento chinas.

    • mgeiras dice:

      Alcides, lo que decís es cierto. Si el consumo eléctrico creciera a “tasas chinas”, no hubiera alcanzado con las centrales de Campana y Timbúes para satisfacer la demanda.

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