Combatiendo la inflación

Hoy Ambito Financiero publicó un artículo sobre posibles formas de atacar la inflación, uno de los temas que más preocupa a la población y que inevitablemente tendrá que estar en los programas de gobierno de los candidatos serios a la Presidencia este año. Cuatro analistas dan su opinión: Graciela Bevacqua, José Luis Espert Espert y Asociados, Ramiro Castiñeira, y su servidor. Reproduzco lo que transcribieron de mi “receta”

Una condición necesaria es bajar la tasa de emisión de dinero. Para que esto conduzca a una reducción de la tasa de inflación tiene que haber un mayor superávit fiscal. Entre dos y tres puntos del Producto vienen por el impuesto inflacionario. Se tiene que reducir el gasto o acompañar por recursos extra para bajar la inflación. Habría que hacerlo por la vía de la reducción de los subsidios al transporte y especialmente al consumo de energía, que es mayor al 10% del Presupuesto. El ajuste puede ser paulatino, pero debe ser significativo. Creo que la política de ingresos jugaría un rol secundario y el plan puede ser rápido. De esta forma, en el marco de 12 y 18 meses la inflación está por debajo del 5%.

Ahora aclaro mejor mis ideas (espero). El primer punto es que para bajar la inflación hay que bajar la tasa de emisión de dinero. Es una verdad de perogrullo, pero despierta el interrogante de cómo reemplazar los recursos que hoy provée el impuesto inflacionario (que deben ser entre 2 y 3 puntos del producto). Si no se aclara como se va a cerrar la brecha fiscal el anuncio no es creíble. Sugiero reducir los subsidios al consumo energético y al transporte (en menor medida, dado que me parece correcto subsidiar en cierta medida el transporte público). Hoy en día los primeros representan más del 10% del presupuesto nacional, con lo cual representan esos tres puntos del producto que hay que ajustar.

Hasta acá, y es lo que salió en Ambito, se puede criticar esta política como regresiva, como hace Larry en Los tres chiflados comentando una nota de Juan Pablo Nicolini del mes pasado en Foco Económico. Y es correcto, un ajuste fiscal deprime la demanda agregada y ceteris paribus reduce la tasa de crecimiento del producto y aumenta el nivel de desempleo. Pero si se hace esto al mismo tiempo que se adoptan reformas estructurales que incentiven la inversión (por ejemplo, un verdadero acuerdo con el Club de París, y no las payasadas de Aimé, reducirían el costo de financiamiento para el sector privado), la misma podría crecer y compensar la caída del gasto público. Con este contexto internacional favorable estimo que hay una demanda de inversión reprimida esperando reglas claras, que un gobierno nuevo podría dar con facilidad.

Por supuesto que está el costo político de reducir la inflación pidiéndole a los consumidores de la Capital y el GBA que paguen lo que realmente cuestan el gas y la electricidad (con alguna tarifa social para amortiguar el impacto sobre los hogares pobres). Sin embargo creo que los porteños tienen en claro que el costo de estos servicios está artificialmente bajo y me parece que incluso llegarían a recompensar a un candidato que se anime a decirles la verdad: que las tarifas van a tener que subir. Más aun si dice que lo haría a cambio de reducir la inflación a niveles razonables – debajo del 5% – en un año, o año y medio.

EXPOST: el domingo Juan Carlos de Pablo escribió una nota en La Nación sobre programas antiinflacionarios que no fueron recesivos.

14 respuestas a Combatiendo la inflación

  1. Serenity dice:

    Si bien tu planteo parece cualitativamente impecable lo encuentro algo falible desde el punto de vista cuantitativo: un ajuste del 3% de PIB es recesivo seguro, el supuesto aumento compensatorio de la inversión por mejora del clima de negocios o medidas estructurales es vaporoso, nada cuantificado.

    A eso se le suma que el costo de la inflación actual no es seguro en la medida que muchos agentes económicos han logrado y lograrán evadirlo con aumentos nominales cercanos a sus ingresos.

    Respecto al costo político ya es tema que me supera, aunque me atrevo a decir que no son muchos lo que verían con ojos buenos el aumento de tarifas, tocarle el bolsillo a las clases medias en estas pampas, justificado o no, es más que complicado.

    • mgeiras dice:

      Serenity, el impuesto inflacionario se calcula sobre la demanda real de dinero, que es del orden del 10% del PBI, de ahí que una inflación del 25-30% reporte cerca de 3 puntos del producto de ingresos (indirectos pues inicialmente los “recursos” los recibe el BCRA). Para evitar que el ajuste sea recesivo la reducción de subsidios debería ser gradual, a lo largo de un año.

  2. Martin,
    Podes hacer lo mismo manteniendo constante el gasto real. Como el crecimiento real del GDP es positivo, la brecha fiscal se te cierra sola. Gasto se mantiene cosntante en terminos reales (ergo, cae como % del GDP), los Ingresos se mantienen constantes como % del GDP… y listo!

    No?

    • mgeiras dice:

      Una alternativa es que los subsidios sean congelados en forma nominal y que eventualmente el gasto como porcentaje del producto caiga, pero de esta forma se tardaría demasiado tiempo en bajar la inflación. También uno esperaría que partidas como la AUH caigan en la medida que el PBI crezca y la gente “salga” de la pobreza, pero a la tasa que cae la misma también se tardaría una eternidad en hacer el “ajuste”. Abrazo.

  3. Die dice:

    Me parece que seguís subestimando la inercia inflacionaria y el efecto sobre el crecimiento económico.

    Lo peor de esto es que las recetas que sugerís provocarían que la inercia + contexto recesivo (por caída del gasto público) va a espantar a la inversión privada.

    A su vez, sugiriendo que la solución pasaría por un ambiguo “incentivar la inversión” y el más concreto “acordar con el Club de París”, hay problemas de temporalidad y eficiencia.

    Analicemos a la misma por partes:

    Por un lado, el efecto sobre la caída de la DA con la baja del gasto público sería mucho más rápido que el probable (o no) aumento de la inversión por ese acuerdo.

    Por otro lado, que el acuerdo con el Club de París se tranforme en una disminución del riesgo país que provoca una baja de la tasa de interes que provoca a su vez una mayor inversión empresarial que a su vez aumenta la DA es una cadena de acontecimientos que, se puede romper en cualquiera de los eslabones, o por amplitud temporal, se vea afectada esa probable inversión por las expectativas negativas de los empresarios sobre la economía (si cae la DA, por muy buenas tasas de interés, nadie invierte)

  4. Best Seller dice:

    Martín, después de leer la nota de Juan Pablo Nicolini (con su respectiva crítica hecha por Larry) y tu nota pregunto: es que no hay forma de reducir la inflación sin enfriar la economía? No existe una forma más específica de atacarla (es decir, desde varios flancos distintos) en vez de una herramienta tan abarcativa como la reducción de emisión?
    Pregunto por que yo obviamente no tengo la respuesta, pero tiene que haber alguna forma de seguir creciendo y reducir la inflación. En algún lado tiene que estar…
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best, la única forma de reducir la inflación sin enfriar la economía es con un cambio de la expectativas inflacionarias que las lleven del 30% actual al rango 0-5% de un golpe. Esto, que se puede llamar “shock de expectativas” requiere un cambio radical en los determinantes del equilibrio macro. Para el nuevo equilibrio es necesario el reemplazo de los ingresos del impuesto inflacionario por otra fuente genuina de financiamiento (puede ser que con un acuerdo con el FMI se cubra el agujero fiscal durante dos o tres años hasta que se puedan reducir gastos o incrementar ingresos, pero tiene que ser creíble que el préstamo del FMI sería de muy corto plazo y con este fin). Yo propongo hacer esto reduciendo en un período corto de un año aproximadamente la mayoría de los subsidios al consumo de energía y transporte. Si simultaneamente se toman medidas que incentiven la inversión (lo que es creíble pues estamos con un marco macro, y normativo claramente dentro de la frontera de nuestras posibilidades) se podría lograr este cambio sin sacrificar crecimiento (o con un costo muy bajo). Saludos.

  5. Martín, salgo de mi letargo vacacional para coincidir con tu último comentario. Creo que la variable clave para no resentir tanto la econ es la inversión.

    ahora bien, qué hacer para incentivarla? Si bien la inversión fue alta durante el período K me parece que gran parte fue pública, es decir que no se ve en el horizonte que se le preste real atención al tema.

    Me parece que va de la mano con el tema del shock de confianza, si no cambia el signo político es difícil que sucedan ambas cosas.

    Abrazo

    • mgeiras dice:

      Rodrigo, yo también estoy en medio de unas “vacaciones”. La inversión levanta vuelo si la ecuación económica (incluyendo riesgo político) es favorable. Por eso puse el ejemplo de Patria Chacarera donde Cargil realiza una inversión en Brasil, a pesar que los números parecen indicar que Argentina da una mejor ecuación costo beneficio. La variable que determina el fracaso en conseguir esta radicación de capitales privados es el costo de la alta arbitrariedad del gobierno en la aplicación de políticas sectoriales. Esto indica que un nuevo gobierno que sea menos populista (no es necesario que sea liberal, puede ser intervencionista pero con reglas). Abrazo.

  6. Best Seller dice:

    Pero si reducís el subsidio a la energía y los medios de transporte te van a subir los precios de los mismos, cosa que va a aumentar el costo de vida de los trabajadores. Esto no afecta las expectativas de la gente?

    p.d: adhiero completamente con el tema del aumento de inversión, pero no se si alcanza para el corto plazo.

    • mgeiras dice:

      Es cierto que los precios de energía y transporte van a subir, pero en la medida que se demanden menos otros bienes y servicios (el consumo agregado no cambia, pero su composición si), los precios de estos bajarán y el efecto sería casi neutro (si todos los mercados fuesen competitivos el efecto sería totalmente neutro). Además es un impacto de una vez que afectaría el nivel de precios y no la inflación futura. Saludos.

  7. sergio dice:

    Un cambio de expectativas pueden morigerar la escalada inflacionaria. Si y solo si existe un cambio de gobierno y voluntad política para controlar la inflación. los ajustes en el corto plazo es un suicidio político más si los que ganan no cuentan con el aparato peronista. Recuerden o vayan al BCRA y miren desde Alfonsin para aca cuantos ceros se les saco a la moneda y quienes saltaron por los aires. No existe plan economico sin voluntad politica que lo soporte.
    Colegas hay que inventar algo para que la gente no vaya de ajuste en ajuste por que se te llenan las calles

    • mgeiras dice:

      La palabra ajuste no hay que erradicarla del diccionario del buen economista. Máxime si el gobierno actual se empeña de generar desajustes que no son sostenibles. Por supuesto que hay formas y formas de corregir estos y conducir a la economía a un equilibrio sustentable. Lo que los economistas tenemos que hacer es discutir cuál es la mejor forma de hacerlo.

      Aprovecho para aclarar que no soy el único que piensa que un gobierno nuevo puede es combatir la inflación rápidamente. Federico Sturzenegger ayer escribió una nota sobre este punto en Clarín.

  8. sergio dice:

    Muy cierto lo que decis sobre el ajuste, pero Argentina HOY es un pais violento, virtud de la actual administración, por lo tanto, cuando a la gente se le habla de ajuste evoca situaciones muy traumaticas y se resiste, esto nos quita herramientas o grados de libertad para actuar y nos pone en un desfiladero que debemos transitar con mucho cuidado para que las medidas puedan ayudar a un soft landing. Yo hoy (después del lunes no se) me centraría en un cambio positivo en las expectativas con un gobierno nuevo que me da de 3 a 6 meses para hacer ajustes con el menor impacto social a todo nivel.

    No habia leido el articulo que citas, muy bueno, estamos todos diciendo en mas o en menos las mismas cosas pero me parece que estamos hablando en lengua muerta y los que conducen economia quemaron los libros en Plaza de Mayo

A %d blogueros les gusta esto: