Los caminos de Grecia

Más allá del fulbito para la tribuna de Cristina enfrentando a Moyano (algunos ingenuos creerán el cuento de la Cristina “buena”, que el marketing del kirchnerismo empleó con éxito en 2007), la noticia más relevante de la semana fue la renovación del debate sobre el futuro de Grecia y del euro. ¿Debe hacer un default de su deuda? ¿Salir del euro y devaluar? ¿Ambas cosas o ninguna? Discutamos un poco el caso.

Todo comenzó el lunes con la apreciación que el ajuste en Grecia seguía siendo insuficiente para reducir su abultada deuda, y que a lo largo de 2012 necesitaría 30.000 millones de euros. Esta noticia, junto con el anuncio de un ritmo lento para subir las tasas de interés por parte del BCE llevaron al euro a depreciarse. Y se desató una ola de rumores que incluyeron la posibilidad que Grecia abandone el euro.

Inmediatamente resurgieron las comparaciones entre Grecia y Argentina. Larry del blog Los tres chiflados escribió un post recomendando al país mediterraneo seguir nuestros pasos. Un día antes lo había precedido Paul Krugman en dos posts (uno, dos), siguiendo su tradicion eurofóbica que ya he criticado en el pasado (acá y acá). Estas comparaciones no iluminan el debate pues hay una diferencia fundamental entre Grecia y Argentina: no hay industrias, productos naturales, o servicios, que se beneficien de una devaluación. No tienen el “yuyo maldito”. Lo más competitivo es el turismo y dificilmente sus islas se inunden de alemanes felices de haberles pagado la fiesta durante una década.

Más aun, la comparación es errónea pues Argentina tenía mayormente un problema de liquidez, en la medida que si la convertibilidad se hubiese mantenido dos años más la competitividad retornaba y con ella los capitales (si bien no se podía pronosticar el boom de la soja, era creíble pensar que la “tormenta perfecta” de dolar fuerte, tasas de interés altas y real devaluado no podía perdurar más de uno o dos años). En el caso de Grecia, el problema es claramente de solvencia. La relación deuda/PBI es del 150%, con el agravante mencionado de nula competitividad en la industria, agro o servicios. Y aunque los medios hubieran contado una historia diferente, tanto el BCE, como el FMI y los líderes políticos europeos eran conscientes de ello.

Pero como había un riesgo cierto de contagio sobre Irlanda, Portugal y España se disfrazó la ayuda a Grecia (otorgada hace casi exactamente un año) como si fuese la respuesta a un problema de liquidez. Hoy en día la crisis del euro está más contenida. Los bancos que tienen exposición a la deuda griega han tenido tiempo de depurar sus balances y recapitalizarse. Es por eso que Alemania lidera lo que The Economist llama “plan B” (porque el plan A no habría funcionado), pero que en mi opinión es simplemente la segunda parte del plan original: la reestructuración de la deuda griega. El BCE se opone, en lo que podríamos llamar un juego estratégico descripto de la siguiente manera en el semanario inglés:

The biggest fight is between Germany and the European Central Bank (ECB). Germany’s politicians do not want to lend Greece more money without a “game-change” in the rescue plan. That could include bold new concessions from the Greeks, such as pledging privatisation proceeds as collateral for new rescue funds. Or it could imply a debt restructuring. Although the Germans are reluctant to impose losses on holders of Greek bonds, they have become convinced that a “reprofiling” of the country’s debt is advisable.

The ECB is adamantly opposed. It wants to continue with today’s failed plan, with more Greek austerity in return for more loans. The bank’s officials have argued, in increasingly hysterical tones, that any tampering with Greek debt, even a modest extension of maturities, would be a catastrophe. One has predicted it would cause a crisis far worse than the collapse of Lehman Brothers in 2008. Privately, ECB officials are even more extreme, threatening that if Greece restructures its debt, they might refuse to allow Greek bonds as collateral for funding by the ECB. Such a withdrawal of liquidity would doom the country’s banking system and might even lead to Greece’s departure from the euro zone.

It is certainly reasonable for the bank to worry about the impact of a Greek default on the European banking system and its own balance-sheet, and about the risk of further defaults in Ireland, Portugal and even beyond. But rather than digging in its heels, the ECB should insist that Europe’s politicians reduce those risks by coming up with funds to recapitalise hard-hit banks. Perhaps, in a calculated piece of brinkmanship, the ECB hopes that by raising the stakes around a restructuring it can persuade Europe’s governments to blink first and provide more cash for Greece. That would be risky. The still more alarming possibility is that, blinded by pride, the bank and its hitherto sensible president, Jean-Claude Trichet, are unable to accept that a euro-zone country is bust.

El final de esta cita es tan impactante que amerita que lo repita (traducido): “La posibilidad aún más alarmante es que, cegados por el orgullo, el banco y su presidente, el hasta ahora razonable Jean-Claude Trichet, no puedan aceptar que un país de la zona euro esté quebrado.” Yo creo que Trichet sigue siendo razonable y que se sumará al pedido de reestructuración de deuda, porque es preferible estar involucrado en ese proceso inevitable, que observar desde afuera como la negociación queda exclusivamente en manos de los gobiernos nacionales. 

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6 Responses to Los caminos de Grecia

    • mgeiras dice:

      Si, pero todo el problema de Grecia es tener baja competitividad para hacer frente a un endeudamiento de 150% del PBI. Una devaluación no lograría darle la competitividad que no tiene. Y si el problema es uno que requiere años de esfuerzo corregir, mejor hacerlo dentro del euro que fuera. Saludos.

  1. ayjblog dice:

    Hay veces que la academia me sorprende, y otras que me asombra, creeria que las afirmaciones sobre liquidez y solvencia son boutades, dichas con el animo de generar una discusion.

    En el 2001 las provincias tomaban plata para gasto corriente al 18%, refinanciando deuda del año pasado, y asi siguiendo, mientras tanto la desocupacion crecia y las administraciones trataban de solucionarlo con empleo publico y subsidios varios, esto es historico, solo basta ver, por ejemplo, Tucuman, Santiago de Estero, Salta, las cuasimonedas (incluyendo el patacon)

    Decir que eso era un problema de liquidez, y no de solvencia, es extraño, sin dejar de tener en cuenta que las provincias anteceden a la nacion, con lo cual, en el limite, son la nacion.

    Y lo de Grecia no es ni lo uno ni lo otro, es mentir en las estadisticas durante años y años, luego, el globo exploto, y ahora si, es de solvencia, no pueden vivir como alemanes trabajando como arabes petroleros

    saludos

    PS. Leo por aca a veces, pocas comento, alguna me hab echado, pero, visiones como esa son, por decirlo asi, extrañas. Obviamente, sino esta de acuerdo, borrelo, es su lugar

    • mgeiras dice:

      Ayj, admito que esperaba que el comentario sobre liquidez para Argentina generara discusión. Este es un debate típico de macro, en el sentido que importan los tiempos, un keynesiano de la vieja escuela me criticaría diciendo “en el largo plazo estamos todos muertos”. Sin embargo creo que hay elementos para respaldar mi postura. Te copio lo que escribí en una discusión que se dió por mail (lamentablemente no todos los comentarios vienen al sitio):

      Yo dije que fue mayormente un problema de liquidez. La deuda/PBI era más o menos la mitad que la griega, y con cero deuda implícita de seguridad social (no conozco los números de Grecia pero imagino que deben tener un sistema generoso). Lo que no fue liquidez en nuestro caso fue un problema institucional que hizo saltar la convertibilidad junto con el gobierno de De la Rua. No nos olvidemos que hasta la renuncia de Chacho Alvarez el riesgo país era moderado y al día siguiente (practicamente) pegó el salto.
      Para convencerme que no fue un problema de solvencia veo las comparaciones Argentina Brasil o resto Latam (ELY hizo alguna) para ver que no tuvimos una pérdida de largo plazo en los ingresos relativos a la región. En comparación presumo que de acá a 10 años los griegos tendrán un salario promedio que se retrasará respecto del resto de la zona euro en comparación con el período previo a la crisis.

      Vos en tu comentario hablás de uno de estos problemas institucionales: la relación Nación-Provincias. Saludos.

  2. ayjblog dice:

    si, sin duda que era institucional, pero, y aca esta el caveat, De la Rua solo administro la crisis heredada (en realidad con Machinea la aumento con los impuestos)
    De la Rua cae cuando el FMI se niega a darle mas plata, con lo cual quedo insolvente, ya en junio se veia venir el lio, los griegos caen cuando el BCE se niega a seguir creyendo las estadisticas y se va todo al cuerno, con lo cual se quedan sin plata.

    Lo posterior, creo, es tratar de escribir la hisotria con el diario del lunes, mas o menos como atribuir a la FED decisiones correctas en 1937, lo cual genero el rebote de la recesion, pero eso, lo sabemos ahora

    Y una cosa importante, Schengen impide que los griegos tengan un salario promedio inferior en la zona euro, la nivelacion debe ocurrir mas menos los costos de mudanza

    • mgeiras dice:

      Buen punto el de Schengen (otra institución de la unificación europea puesta en duda estos días). Sin embargo creo que hay margen para que los salarios relativos griegos caigan sin que se desate una diáspora.

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