Randazzo, censura a los medios, y el caso Candela

Cuando el miércoles vi en internet las declaraciones de Florencio Randazzo, ministro de Interior, acusando a los medios de haber “condicionado a los gobiernos democráticos de los últimos 30 años” supe que este iba a ser tema de un post. Pero recién hoy logré atar los cabos sueltos de este episodio, que vinculo con el asesinato de Candela. Refresquemos los hechos para el lector empezando por las polémicas afirmaciones del ministro:

“No creemos que deba haber un enfrentamiento [contra la prensa], pero nosotros estamos convencidos de que estos medios han condicionado a los gobiernos democráticos de los últimos 30 años, que tuvieron legitimidad de origen, pero no en el ejercicio, y así terminaron”, dijo ayer Randazzo a radio La Red.

Esto tuvo lugar en el marco de la divulgación de los resultados del escrutinio definitivo de las elecciones primarias (el martes, momento en que Randazzo también deslizó críticas fuertes a la prensa). Por este motivo la mayoría de los analistas se quedaron en la asociación, explícita es cierto, de los dos hechos y cargaron contra el gobierno por pretender imponer un velo de censura a los medios. En efecto, el comentario más escuchado es que no se puede (o debe) reportar denuncias de la oposición, solo la “verdad” (del gobierno obviamente). Entre estos análisis menciono el de ayer de Luis Majul en La Nación, que además resalta el hecho que, hasta esta semana, Florencio Randazzo era uno de los funcionarios que se había preocupado por tener una buena relación con el periodismo:

Abuso de poder. Uso del micrófono en situación de ostensible ventaja frente al interlocutor. Palabras altisonantes y ofensivas que la mayoría de los medios, incluidos los injuriados, tienen la obligación de publicar. Utilización del atril sin riesgo y con protección garantizada, porque los programas y periodistas adictos transformaron su ataque pendenciero en una apología a favor y lo disfrazaron de crítica a la prensa “destituyente”. En fin: un acto de ostensible abuso político. Eso es lo que hizo el martes el ministro del Interior, Florencio Randazzo, con la bendición expresa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al divulgar las cifras definitivas del escrutinio de las elecciones primarias del pasado 14 de agosto y acusar a Clarín y La Nacion de atentar contra la democracia sólo por informar irregularidades en el proceso electoral…

El instrumento más efectivo para limitar el abuso de poder es hacer más periodismo. Empezar por el principio. Responder a las preguntas clásicas: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Cómo? Investigar. Escribir. Denunciar. Publicar donde se pueda. En cualquier medio que no haya sido colonizado por el bolsillo de payaso de la pauta oficial. Resistir. Contestar a los insultos con información pura.

Además de remarcar, en sintonía con el primer párrafo citado, que es el gobierno el que tiene el mayor poder y abusa del mismo, vale la pena recordar que en toda democracia sana hay más de un poder, y no en vano a la prensa se la conoce como el “cuarto poder”. Es necesario para la salud de la democracia que los medios “condicionen” a un gobierno. Porque ellos actúan en nombre de los ciudadanos comunes que no podemos vigilar el accionar de la presidencia, legisladores, jueces, gobernadores e intendentes. ¿Quién va a ponerse a revisar la letra chica de decretos, leyes, normas, memos, y – leakymails mediante – correos electrónicos de quienes tienen una cuota de poder sobre nuestras vidas? A duras penas nos alcanza el tiempo para leer los análisis que, para nosotros, hacen los periodistas. Es cierto que a veces estos análisis no son lo rigurosos que podrían ser, de ahí la cita al segundo párrafo de la nota de Majul. Hay que responder al abuso de poder con más, y mejor, periodismo.

Estaba en esto cuando un amigo me acercó el link de esta nota del sitio SEPRIN (Servicio Privado de Información S.A.). La misma empieza diciendo que la madre de Candela, la chica secuestrada y asesinada cuyo caso conmocionó a la opinión pública esta semana, es puntera del kirchnerismo. Prácticamente toda la familia de Candela está involucrada en actos delictivos. Y me refiero a delitos serios como piratería del asfalto y narcotráfico.

Por esto más allá del dinero, es el vuelto y la familia de Candela es muy complicada y la madre ocultó estos datos. Por eso, fue el interés de Cristina… Más que nada para que no se supiera el financiamiento de la campaña. Afirman las fuentes de Inteligencia.

Según nota hoy en La Nación: 

Según fuentes policiales, el hombre ahora bajo la lupa tuvo una relación sentimental con Carola Labrador, la madre de Candela, y había sido investigado por robo calificado y tenencia de estupefacientes. Se convirtió, así, en el tercer posible eje de una venganza en la que Candela habría sido la moneda de cambio.

Antes habían aparecido en la mira de los investigadores los supuestos cómplices del padre de la pequeña, quien está detenido acusado de integrar una banda de piratas del asfalto, y también un personaje relacionado con otro familiar cercano de Candela, acusado de traficar droga en la villa Corea, del partido de San Martín.

“Si hay un vuelto no es por plata sino porque creen que soy buchón de la policía”, le dijo Alfredo Rodríguez, el padre de Candela, al fiscal Marcelo Tavolaro, antes de aportar los nombres de cinco sospechosos que podrían haber pensado que los traicionó. Para ampliar su declaración testimonial, Rodríguez había pedido beneficios sobre su pena.

La combinación del asesinato de una chica de once años, hija de una puntera que fue recibida por la presidenta, y que tiene lazos con el narcotráfico, y el financiamiento de la campaña (recordemos el caso Sforza) es explosivo. Tan explosivo que no me parece raro que el gobierno haya pensado las últimas declaraciones contra los medios como un “ataque preventivo” ante lo que se veía venir: una investigación del las zonas grises del caso Candela. Y justamente por eso mandó al frente a su funcionario más angelical con la prensa, para que el ataque sea más creíble que si las amenazas salieran de la boca de Aníbal Fernández o Amado Boudou (nota de color, en la edición online de hoy de La Nación esta nota originalmente tenía el título “Confirman que la pista narco es una de las hipotesis de la investigacion”, ya no). Yo recogí el guante y aporté mi granito de arena. Invito a los verdaderos periodistas a que sigan el consejo de Majul y respondan trabajando más intensamente. 

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12 Responses to Randazzo, censura a los medios, y el caso Candela

  1. Matías dice:

    También pudo haber sido casualidad… pero de ninguna forma podemos alegrarnos. O las dos cosas no tienen relación, en cuyo caso lo de Randazzo preanuncia acosos terribles a la prensa. O los dos hechos están entrelazadas como decís vos y la política sigue vinculada al narcotráfico en la Argentina. Como diría Krugman, cara perdemos, seca también. Saludos.

  2. Best Seller dice:

    Martín sin ninguna duda los medios son necesarios para “condicionar” a los gobiernos. Y también es cierto que por algo se los llama el cuarto poder. Lo que tampoco se puede discutir es que Clarín y La Nación, los medios hegemónicos argentinos, carecen de total objetividad y dependiendo de su relación con el gobierno de turno (acá la pelea del gobierno con Clarín y la consecuente ruptura es indiscutible) o de si les gusta su forma de gobernar o no son más proclives a publicar noticias a favor o en contra de ese gobierno (y hasta muchas veces ya directamente en forma malintencionada). Ojo, Página 12 también entra acá, aunque me atrevería a decir que se volvió ultra-oficialista como consecuencia del giro de Clarín.
    Muestras de esto, hay a patadas. Y el más claro ejemplo estuvo en el accionar de Clarín y La Nación durante la última dictadura. Por si a alguien le interesa, recomiendo leer el libro “Decíamos ayer: La prensa argentina bajo el proceso” de Blaustein y Zubieta. Ahí se ve claramente cómo los diarios eligen publicar qué cosas y cuáles no.
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best, no estoy de acuerdo en decir que los diarios carecen de “total objetividad”. Tradicionalmente reflejan las opiniones de un grupo de la sociedad hacia el cual estan diseñados (por ejemplo La Prensa en su epoca era el diario de la oligarquia agropecuaria, La Nacion de las clases media altas, Clarin de las clases medias urbanas, y Pagina 12 de los sectores progresistas). Una misma noticia puede ser reflejada en forma diferente por estos, y otros, medios. Eso no quiere decir que tergiversen la informacion, sino que la reportan de acuerdo a los gustos de sus lectores (un aumento por decreto de salarios sera bien visto por un diario popular, pero mal visto por un diario de negocios). El problema que vivimos hoy es que el gobierno se mete en una pelea con los medios que los obliga a posicionarse en defensa de sus propios intereses (porque los medios son un negocio, aca y en todo el mundo).
      Quizas hasta aca mas o menos los dos estemos de acuerdo. En lo que diferimos es en la apreciacion de las consecuencias de este cambio en la conducta del gobierno hacia los medios (todos los gobiernos tuvieron “batallas” con los medios, pero este es el primero en declarar la “guerra”). Para mi vivimos en una autocracia de corte populista que deteriora lo poco de normas e instituciones que hay en el pais, que reparte dadivas tan generosas en las clases bajas que genera inmigracion de paises fronterizos que estan creciendo mas que nosotros, que es tan permisivo que el delito es el sector economico que mas crece, y estoy espantado. Para otras personas (no quiero poner palabras en tu boca), es buenisimo tener un gobierno que arrasa con el orden establecido, y pone el bienestar de las clases pobres por encima de todo (pero no tanto, no vaya a ser que se independicen de la teta del Estado). Saludos.

  3. Best Seller dice:

    Voy a hacer referencia solo al primer párrafo. El segundo, si bien creo que es válido, es solamente tu visión del gobierno y poco tiene que ver con los medios.
    Sobre el tema de la objetividad, establecés que reflejan las opiniones de un grupo de la sociedad. Esto me parece lo mismo que decir que no son objetivos. No existe el diario objetivo o el “periodismo independiente”. Absolutamente todos tienen una ideología y eso se ve reflejado en las tapas, las notas, las editoriales, etc.
    El tema, es que hasta hace poco, lo venían disimulando bastante bien (acá hablo especialmente de Clarín). Proyectaban una imagen de objetivisimo y seriedad que varios compramos. Y justamente la pelea con el gobierno los obligó a posicionarse en defensa de sus propios intereses, o sea, mostraron al resto de la sociedad qué es lo que realmente piensan y hasta qué punto pueden llegar para defender esos intereses.
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best, salvo hechos puros, no existe una única verdad. Si le preguntás a cuatro amigos que te cuenten la noche que pasaron juntos en un bar o boliche vas a encontrarte, muy probablemente, con cuatro relatos distintos. Y la segmentación de medios hacia sectores de la población es algo que sucede en todas partes. En ningún país serio el gobierno le discute a la prensa constantemente el relato. Menos sucede que el gobierno invente un “relato” reñido con la historia, también constantemente, ejemplo cuando Kirchner en un 24 de marzo se arrogó que la defensa de los derechos humanos comenzó en 2003 olvidándose de los logros de Alfonsín (y era mucho más jodido enfrentar a los militares en 1983 cuando eran un factor de poder, que en 2003). El hecho base es que el gobierno no debe pelearse todo el tiempo con la prensa (tiene que dedicarse a otras cosas, por ejemplo a combatir la inflación y dejar de ocultar que los precios suben interviniendo el INDEC). Saludos.

  4. guido dice:

    Martín, SEPRIN es un sitio vinculado con ex miembros de los servicios de inteligencia. Es algo bastante conocido y citarlos sin un chequeo más no fuera rudimentario (de los que la web permite), es como pretender dar algo por “probado” tomándolo de indymedia o rebelión.org.

    La actuación de los medios en el caso Candela es notable a mi entender por otra cosa: el principal problema con la prensa en argentina no es la concentración, ni el poder del estado, ni el oposicionismo de la “prensa independiente”. Es la falta de profesionalidad lisa y llana. La media del periodismo argentina es poco más que basura. Con esta piba anunciaron por cadena nacional cada vez que se estaba por hacer un allanamiento, difundieron la voz de un sospechoso advirtiéndole (en caso de ser culpable) para que se raje del país. Son de madera. Cualquier comunicador con dos dedos de frente sabe que las “fuentes” tiran información operando. Funcionaron como operadores de la cana, muy probablemente comprando data (mala). Y murió una nena.

    • mgeiras dice:

      guido, tenés razón con el tema de las fuentes. Pero yo no soy periodista. El radio de influencia de este blog comparado con un medio masivo es el equivalente a un cuadra contra algunos cientos (o miles) de kilómetros. Si mi trabajo de tiempo completo fuese el periodismo cotejaría los datos de SEPRIN con otras fuentes. Dicho esto, llama la atención que a la madre de Candela la recibiera Cristina, y que fuera acompañada de Scioli al lugar donde encontraron a su hija. En cuanto a tus otros comentarios respecto de los medios, me parece que no corresponde criticarlos por su cobertura de los hechos. Si algún diario o canal de televisión anunciaba algo relacionado con el caso la responsabilidad es de la policía, o de otra persona (o personas) con poder y acceso a esa información, que difunde su accionar como si comentara el estado del tiempo. Saludos.

  5. Best Seller dice:

    Martín, una cosa es encontrarte con 4 relatos diferentes sobre el mismo tema y otra muy distinta es lo que muchas veces hacen La Nación y Clarín.
    Pongamos, por ejemplo, el caso de esta semana. Un periodista de La Nación (Mariano Obarrio) publicó lo siguiente: “No cambiarán presidentes de mesa”. Y más abajo: “Pese a las quejas, el gobierno mantendrá en octubre a las mismas autoridades que el 14 de agosto”.
    Esto no es la interpretación de un relato. La elección de poner esto es malintencionada. Porque si bien no miente, ya que más abajo en la nota termina explicando que en realidad es la justicia electoral la que designa los jueces de mesa y no el gobierno, elegir poner un título y un copete así muestran mala leche. No hay vuelta que darle.
    Y con una cosa así, yo tampoco me quedaría de brazos cruzados.
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best, en trance de comparaciones puntuales. El gobierno viene mintiendo sistemáticamente al presentar indicadores económicos reñidos con la realidad (inflación, pobreza, crecimiento) desde hace más de cuatro años. Yo creo que esta tergiversación de los hechos es mucho peor que la forma en que se escriben los titulares (y tapas) de un diario. Y esta es la raíz de la guerra con los medios, porque el gobierno pretende que se reporte solamente su discurso, lo que incluye mentiras descaradas, y los medios “independientes” hacen honor a esta denominación y no lo hacen. Se aplican tus palabras: “no hay vuelta que darle”. Saludos.

  6. alejandro dice:

    Notable el armonico esquema socio-cultural ( La Nación “el diario de las clases medias altas… Clarin…clases medias urbanas… Pagina 12… progresistas” ), como si la optimista Argentina del 11 de Marzo de 1973 hubiese seguido su evolución histórica y económica sin mayores, contratiempos, como otros países de similar grado de .desarrollo en aquel momento; Italia sin ir mas lejos. En otras palabras, como si en el medio no hubiese ocurrido todo lo que ocurrió ( incluyendo un genocidio de caracerísticas tales que presenta no pocas similtudes con procesos similares de la Europa de las décadas de 1930 y 1940 ). Y como si, por ejemplo, La Nación fuese nada más que un prestigioso diario de derecha comparable a otros grandes medios de derecha en el mundo, sin ninguna relación con lo que ocurrió. Como si no evidenciase, casi a diario, en sus editoriales, que NO SE ARREPIENTE DE NADA. Y como si gran parte de sus lectores evidenciasen tambien a traves de sus comentarios que se identifican plenamente con esas ideas. Todo lo cual nos muestra lo complejo que es todo, y que si La Nacion empieza a chillar y a denunciar violaciones a la libertad de prensa, debemos pensar muy cuidadosamente y analizar todo antes de automaticamente alinearnos con el “mas debil”.

    • mgeiras dice:

      La Nación fuese nada más que un prestigioso diario de derecha comparable a otros grandes medios de derecha en el mundo, sin ninguna relación con lo que ocurrió.

      El día que tengas una prueba para tu afirmación volvé a avisarnos. Mientras dedicate a escribir pavadas en otro lado.

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