Como bajar la inflación sin credibilidad

El año pasado escribí una serie de notas explicando que un nuevo gobierno hubiera podido bajar la inflación rápidamente sin mayores costos sobre el crecimiento (acá y acá). Dado que no tendremos un nuevo gobierno a partir del mes que viene, vale la pena preguntarnos si este podría bajar la inflación, y como.

La primera pregunta tiene una respuesta casi obvia, pues todo gobierno que se lo proponga puede tomar medidas de política monetaria y fiscal que resulten en un menor ritmo de crecimiento de precios. Y la Argentina tiene margen de política suficiente como para hacerlo. El quid de la cuestión es ¿cómo hacerlo? Máxime considerando que el gobierno de Cristina (y el BCRA) no tiene credibilidad.

Los recientes anuncios de reducción y eliminación de subsidios (ingredientes esenciales de todo plan de ajuste mencionados en los dos post citados, y en muchos más) si bien obedecen a la necesidad de generar superavit fiscal en un año en el cual hay importantes vencimientos de deuda, también ayudan a reducir la demanda agregada de bienes, y la inflación. Como dice Carlos Pagni en una nota hoy en La Nación:

El problema es muy preciso y se ha decidido atacarlo: el año que viene el Tesoro debe saldar deudas por US$ 7500 millones y 45.000 millones de pesos. De esa deuda en pesos, 20.000 millones están en poder del sector público y, por lo tanto, se pueden reprogramar. Pero hay $ 25.000 millones que, si no hubiera superávit primario, deberían ser emitidos. Y el Gobierno le ha tomado miedo a la emisión. Descubrió que con los pesos se pueden comprar dólares.

Y si bien hay economistas que advierten que la reducción de subsidios tendrá un impacto en la inflación, como Ricardo Lopéz Murphy en declaraciones a Radio El Mundo hoy, la realidad es que su impacto sobre la demanda agregada es cercano a neutro pues los consumidores deberemos dedicar una porción mayor de nuestros ingresos para pagar estos servicios públicos, con lo cual la porción dedicada a otros gastos caerá. Lo que debiéramos observar es un ajuste de precios relativos y no “inflación”.

El hecho que los anuncios se hacen en forma escalonada indica que el gobierno va a adoptar una estrategia gradualista en el ajuste fiscal. Esto me parece acertado pues de esta manera se podrá monitorear el impacto que haya sobre la demanda agregada y las expectativas del sector privado.

Con respecto a la política monetaria debiera de anunciarse un plan que implique una tasa de crecimento de los agregados sustancialmente inferior a la de este año (que ronda el 40%). Y deben tomarse medidas complementarias que hagan consistente este menor ritmo de creación monetaria (el ajuste fiscal ayuda pues reduce la necesidad de financiamiento via impuesto inflacionario). Con este objetivo estaría diseñado el llamado “Plan de Convergencia Nominal” que busca que el gasto, la emisión y los salarios crezcan a tasas del 18%, lo que llevaría a la inflación a ubicarse en ese nivel, o un poco menos (cuanto más creíble sea el plan menor será la inflación expost).

Dado que este análisis supone que el gobierno no tiene crediblidad, el resultante del mencionadao PCN, junto con un ajuste fiscal que es percibido como que ayuda pero no está diseñado en conjunto, sería un aumento en la tasa de interés, un alto nivel de incertidumbre, y una reducción sensible en la tasa de crecimiento.

Para lograr un mejor equilibrio macroeconómico, con las mismas políticas, el gobierno debiera de nombrar a técnicos reconocidos al frente del Ministerio de Economía y el BCRA (si solo nombra a una persona capacitada para uno de estos puestos el resultado será intermedio, dependiendo del grado de conflicto entre las partes). De esta manera estaría “comprando” credibilidad y logrando que las expectativas ayuden a una reducción más rápida de la inflación (para un dado nivel de reducción en la tasa de crecimiento de agregados monetarios y gasto público, que a su vez ayudarían a una negociación salarial menos conflictiva) y permitirían que los efectos del ajuste en el crecimiento se digieran en poco tiempo, digamos de acá a las elecciones legislativas de 2013.

EXPOST: Jorge Oviedo escribió hoy una nota en La Nación que comparte varios puntos de análisis:

Era obvio que la economía argentina, para adaptarse a una situación internacional mucho menos favorable, necesitaba un plan antiinflacionario integral, que moderara la apreciación del peso y redujera el déficit fiscal. Con ese objetivo, reducir los subsidios a los servicios públicos era inevitable. No por cuestiones de justicia, sino por necesidades de caja, que es lo que de verdad preocupa al Gobierno.

Pero los mecanismos elegidos parecen destinados a hacer el ajuste más doloroso y no menos.

Me recuerda que si era tan obvio que había que hacer un recorte de subsidios, ¿porqué ningún candidato lo propuso en la campaña? (algo que le sugerí a un amigo asesor de un precandidato) Obviamente le hubiera restado votos este año, pero le generaba credibilidad para el futuro (y para criticar la forma de llevar a cabo el ajuste). 

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13 Responses to Como bajar la inflación sin credibilidad

  1. Juancho dice:

    No creo que este gobierno que se caracteriza por tomar siempre (o casi) decisiones desacertadas se le ocurra “comprar” credibilidad. Me parece que la inflación va a bajar porque van a terminar de chocar la calesita.

    • mgeiras dice:

      En otro post advertía que, dadas las condiciones externas, el país tenía margen de maniobra pero requiere mejor calidad de políticas que las actuales. Creo que los anuncios respecto a los subsidios son un paso importante en esa dirección. Obviamente hasta que no sepamos quién será el próximo ministro de Economía, y el plan económico que implementaría, no sabremos si podremos sortear los desafíos que enfrentamos.

  2. Best Seller dice:

    ¿A qué te referís cuando hablás de técnicos reconocidos? Es decir, ¿reconocidos por qué motivo? ¿O reconocidos por quiénes?
    ¿Qué ejemplos hay de técnicos reconocidos?
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best, cuando el problema es de mercado, como estamos viendo crudamente en Europa, el grado de “reconocimiento” de los técnicos estará dado por la escala de valores (métrica) del mercado. Yo no creo que haya mucho margen para nombrar un técnico que tenga reconocimiento según una métrica política, o peor aun, camporista. La incertidumbre se revelará pronto (hay varios nombres “satisfactorios” incluso algunos dentro del gobierno). Saludos.

  3. Best Seller dice:

    “El grado de reconocimiento de los técnicos estará dado por la escala de valores (métrica) del mercado”…creo que ahora estoy más confundido que antes.
    Toda esa frase rimbombante es un eufemismo de “economista ortodoxo”?

  4. Best Seller dice:

    Buenísimo. Ya sabemos de quiénes estamos hablando. Ahora sigamos.
    Según el post, habría que nombrar entonces a un economista ortodoxo reconocido y esto logrará que las expectativas reduzcan la inflación mas rápido.
    De lo que se desprende la siguiente pregunta: ¿reconocido por quiénes? ¿Y las expectativas de quiénes?
    Si la respuesta a ambas es “el mercado”, entonces ¿quiénes representan al mercado? ¿Las empresas, los bancos, la “gente”?
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Mercado entendido como todo eso. Las empresas a la hora de fijar precios, los sindicatos a la hora de negociar salarios, los bancos a la hora de determinar el crédito a ofrecer (cuánto, en qué condiciones, dirigido a qué sectores), y la gente a la hora de decidir cuánto consumir y cuánto (y cómo: $, USD, ladrillos) ahorrar.

  5. Best Seller dice:

    Ok entonces ahora la conclusión del post quedaría de esta forma:
    Nombrando a un economista ortodoxo, se logrará que la inflación se reduzca más rápido a través de una mejora en las expectativas del mercado (empresas, los sindicatos, los bancos y la gente).
    ¿Cómo o por qué sucede esto? Supongo que porque estás asumiendo implícitamente que “el mercado” se maneja con expectativas racionales, por lo que solamente con el nombramiento de un economista ortodoxo como ministro de economía o al mando del BCRA automáticamente “el mercado” cambiaría sus expectativas y esto repercutiría en la velocidad de ajuste del comportamiento del mercado haciendo que cualquier nueva medida que se tome impacte más rápido en la inflación.
    Es algo así lo que planteás?

    • mgeiras dice:

      Es más o menos así, afectando la velocidad de ajuste de las expectativas. Por ejemplo el Banco Nacional Suizo hace unos meses anunció que iba a poner un piso a la cotización del franco con el euro. Eso generó un cambio de expectativas instantáneamente debido a la credibilidad del banco. Intervenciones esporádicas podrían haber afectado las expectativas pero más lentamente (de hecho era la estrategia previa del BNS).

  6. Capitán Yáñez dice:

    ¿Así que “el gobierno de Cristina (y el BCRA) no tiene credibilidad” y tal “credibilidad” se lograría nombrando “técnicos reconocidos al frente del Ministerio de Economía y el BCRA”?. Dígame, mgeiras… ¿qué le ponen adentro a la botella de Old Samuelson que les dan de beber en el MIT? ¡yo quiero un poco de éso! ¡I wanna be so high!

  7. […] los hechos, pero no en las pizarras de cotización del mercado formal. Se veía que el rubro “subsidios” en las cuentas públicas estaba creciendo en forma no sostenible, y la respuesta parece ser […]

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