Un relato ecologista para Cristina

Mañana empieza el último mes del año, o sea que en diez días reasume Cristina como presidente del país.  Todavía no sabemos cuál va a ser el plan económico del “nuevo” gobierno. Lo que queda claro es que el discurso del viejo modelo cruje en todos sus flancos.

Se venía hablando del tipo de cambio no competitivo desde principios de año y la única respuesta hasta ahora fue un control de cambios para encarecer el dólar en los hechos, pero no en las pizarras de cotización del mercado formal. Se veía que el rubro “subsidios” en las cuentas públicas estaba creciendo en forma no sostenible, y la respuesta parece ser la eliminación de los mismos como forma de lograr una mayor equidad. Lo cual abre un doble interrogante pues el mismo gobierno los venía defendiendo en nobre de la equidad, AUH es un claro ejemplo, y si no eran equitativos ¿porqué no se corrigieron antes?

En este post propongo un cambio de política que puede ayudar a racionalizar el nuevo modelo kirchnerista, y que a su vez le servirá a Cristina para hacer tribuna en el G20. Propongo que se adopte un discurso ecologista (desempolvar las ideas que alguna vez se utilizaron por el caso Botnia), y que la Argentina sea el primer país en implementar un amplio impuesto al carbono (carbon tax) efectivo en términos de internalizar los efectos sobre el medio ambiente de sus emisiones.

Bueno, es parte del discurso decir que seríamos el primer país en implementar un carbon tax. Hay otros países que lo hacen, y en la Unión Europea hay un sistema de “cap and trade” similar a un impuesto. La trampa para decir que seríamos los primeros es lograr que el impuesto cubra a (casi) toda la economía y no deje grandes sectores excluídos como sucede en UE y el resto de los países con un sistema similar en funcionamiento. ¿Qué se gana?

Tiene más sentido decir que la eliminación de los subsidios al consumo de gas y energía eléctrica se debe a que se agrega un impuesto para concientizar a los usuarios del impacto que tienen en el calentamiento global. La alternativa de “mayor equidad” hace agua como ya dije más arriba.Y si alguien patalea por el aumento de tarifas les mandamos a los muchachos de Greenpeace (en lugar de los de D’Elia).

La Argentina se  volvería un destino atractivo para el turismo ecológico. Los militantes verdes que hoy toman sus vacaciones en otros destinos, como Costa Rica, vendrían en masa a nuestro país por el solo hecho de tener un cabon tax en serio. Habría que tener cuidado que no se acerquen a ver las condiciones de producción en nuestras minas, y ocultar las trabas que el gobierno pone a la reglamentación de la ley de protección de los glaciares.

Un nuevo impuesto implica mayor recaudación que ayuda a sanear las cuentas fiscales. Si bien es cierto que en algunos sectores habría que compensar reduciendo otros impuestos (las vacas tienen un alto impacto en el calentamiento global, pero si no se quiere una nueva 125 probablemente haya que ajustar otros márgenes en el sector ganadero).

La introducción de un impuesto al carbono en gran escala generaría una reasignación de recursos importante en la economía, permitiéndole al gobierno justificar las crecientes medidas intervencionistas que estuvo tomando (y que parece seguirá tomando): Como no se sabe bien cómo quedarán las señales de precios en el nuevo modelo, hay que intervenir para evitar shocks de oferta.

Finalmente, la próxima vez que haya una reunión del G20 Cristina podrá pavonearse delante del resto de los mandatarios dándoles lecciones de ecologismo (funciona como reaseguro si se quedara sin interesados en sus clases de prevención de crisis). Y si la Argentina implementa un carbon tax amplio, va a ser más difícil echarla del G20. También va a ser difícil criticarla en otros foros, como el FMI, el GAFI, OMC, etc.

Vemos que es posible organizar alrededor de una simple medida (simple en el discurso, compleja en la implementación), un nuevo relato que racionalice varias acciones del segundo mandato de Cristina. Hay que reconocer desde el vamos que aunque este relato ecologista es poderoso, no lo puede todo.

En particular no puede justificar la creación del Instituto de Revisionismo Histórico Manuel Dorrego, suerte de INDEK para falsear la historia argentina y adaptarla a los caprichos de Ella. Como dice Luis Alberto Romero en este artículo en La Nación hoy:

El decreto también se ocupa del conjunto de los ciudadanos. Les advierte sobre los riesgos de las ideas equivocadas sembradas por los enemigos del pueblo. Los previene acerca del pernicioso relativismo del saber. Sobre el pasado -así como sobre el presente- hay una verdad, que el Estado conoce y que este instituto contribuirá a inculcar. Para ello se ocupará de la correcta educación de los docentes y los vigilará para que no recaigan en el error. Podrá además cambiar los nombres de las calles y las imágenes de los billetes, monedas y estampillas; crear museos y lugares de memoria, establecer nuevas celebraciones y, en general, promover la difusión de estas ideas a través de cualquier medio de comunicación. En estos prospectos, inquietantemente totalitarios, se dibuja una suerte de orwelliano Ministerio de la Verdad, del cual ya hemos visto algunos adelantos en la cuestión de la llamada “memoria del pasado reciente”.

Uno trata de mirar el lado positivo de las cosas, pero el gobierno no ayuda.

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4 respuestas a Un relato ecologista para Cristina

  1. Carolina dice:

    Martin: no me queda claro que eso sea preferible, primero porque un impuesto al carbono recae de manera uniforme en toda la población y por ende es regresivo. No creo que tu población encuentre más justificable un impuesto ecológico que una quita de subsidio que, según dicen, va a permitir discriminar quien podrá seguir recibiéndolo de quien no. La oposición que tendría una medida así te forzaría a redistribuirlo y no sé cuánta ganancia adicional te generaría (además de que referirse a algo en términos de la quita de un regalo en lugar de un cobro adicional lo hace más aceptable aunque el incremento en el valor del servicio sea el mismo). Y si combinases las dos políticas, impuesto al carbono pero exceptuando el incremento de tarifas para ciertos sectores de la población, entonces, y la ecología? Ellos no la perjudican? Se cae un poco el argumento. Tampoco me queda muy en claro de que la imagen internacional que genere sea muy positiva y va de la mano algo que decís y es que tiene que ser parte de todo un conjunto de medidas creíble. Por supuesto que negarme la compra de 500 dólares por “ingresos insuficientes” la semana pasada pero argumentarme hoy que sí los tengo para pagar la eliminación de subsidios es incoherente, pero anunciar una medida ecológica semejante tiene más probabilidad hoy por hoy de ser leída como mirá por qué se les dio a estos ahora, que como mirá que bien che (no sé si leíste un artículo de hace unas semanas en The Economist de la ciencia en el país que decía algo así, podrás estar más o menos de acuerdo, pero así nos ven). De hecho, creo que el G20 te diría genial, ahora recaudás más, show me the money=P
    Si se perdieron la oportunidad de sacar el billete de $200 en el bicentenario, ésta no se les va a ocurrir jamás:)

    • mgeiras dice:

      Carolina, el post está escrito en tono irónico. Parto de la premisa que las medidas de ajuste que son necesarias (y que estarían siendo implementadas) no son coherentes con el “relato” K. Entonces sugiero un nuevo relato que girando alrededor del medio ambiente, de consistencia a la nueva Argentina que se vislumbra desde el 10 de diciembre. Porque, recordemos, Nunca Menos. Saludos.

  2. Lucas dice:

    Sería un hecho extraordinario la adopción de un impuesto al carbono [1] en un gobierno con cero interés en la eficiencia económica (sobran ejemplos) y la sostenibilidad ambiental (central de Río Turbio, ley de glaciares, no asignar partidas suficientes para ley de bosques, etc)
    Lo sorprendente es que el gobierno no haya usado el relato ecologista para disfrazar el tarifazo y ajuste fiscal. Siendo expertos en propaganda, me extraña que no usen el costado ambiental para imponer el relato.

    1- http://www.carbontax.org/

    • mgeiras dice:

      Lucas, dentro de la ironía del post está el punto que hacés: la ecología provee un marco ideal para el “relato” del nuevo modelo. También tendría otras ventajas, pero como dice el refrán ciego es el que no quiere ver. Saludos.

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