El ojo y el desarrollo económico

Hace unos días Lucas Llach publicó un post sobre el carácter evolutivo del ojo humano. Voy a tomarlo como excusa para comentar un trabajo académico que usa la variación en la incidencia de enfermedades oculares para explicar el desarrollo económico. 

El documento de trabajo en cuestión es “Eye disease and Development” de Thomas Andersen, Carl-Johan Dalgaard y Pablo Selaya. Este es el abstract:

This research advances the hypothesis that cross-country variation in the historical incidence of eye disease has influenced the current global distribution of per capita income. The theory is that pervasive eye disease diminished the incentive to accumulate skills, thereby delaying the fertility transition and the take-off to sustained economic growth. In order to estimate the influence from eye disease incidence empirically, we draw on an important fact from the field of epidemiology: Exposure to solar ultraviolet B radiation (UVB-R) is an underlying determinant of several forms of eye disease; the most important being cataract, which is currently the leading cause of blindness worldwide. Using a satellite-based measure of UVB-R, we document that societies more exposed to UVB-R are poorer and underwent the fertility transition with a significant delay compared to the forerunners. These findings are robust to the inclusion of an extensive set of climate and geography controls. Moreover, using a global data set on economic activity for all terrestrial grid cells we show that the link between UVB-R and economic development survives the inclusion of country fixed effect.

Los autores parten de la hipótesis que enfermedades oculares ocasionadas por radiación ultravioleta, como las cataratas, afectan la productividad laboral. Que es un problema serio se ve en la incidencia de cataratas en India y China. Mientras en el primer país casi el 15% de la población de más de treinta años está afectada, en China la incidencia es del 20% de lo adultos de más de 40 años. Que se afecte la productividad laboral en principio no impactaría sobre el desarrollo, sino que resultaría en un menor nivel de producto por habitante (es decir un efecto de nivel, pero no de pendiente). 

El canal de transmisión para que se afecte el desarrollo económico es suponer que la mayor probabilidad de sufrir una enfermedad ocular reduce los incentivos de los jóvenes a educarse (por el menor retorno esperado a esta inversión). Esto retrasa la transición demográfica que sustituye calidad por cantidad de hijos, y genera una diferencia de ingresos entre países con baja y alta incidencia de enfermedades oculares al postergarse la transición al crecimiento sostenido. 

Para estimar la incidencia histórica de enfermedades oculares, para la cual no hay datos, los autores emplean datos satelitales de radiación ultravioleta (que además de aumentar la incidencia de cataratas tiene un efecto sobre la degeneración macular). Realizando un análisis econométrico encuentran que las sociedades que han tenido mayor exposición a radiación ultravioleta son más pobres y tuvieron una transición demográfica más tardía.  Usando datos a nivel regional encuentran que la relación entre este factor geográfico y el desarrollo económico está presente en una regresión más estricta que controla por efectos fijos a nivel país. 

Esta es una contribución más a favor de los factores geográficos en la batalla sobre los determinantes del desarrollo económico entre la “escuela” de las instituciones, representada este año por el libro “Why Nations Fail” de Daron Acemoglu y Jim Robinson, y la de la geografía, representada por el libro “Germs, Guns and Steel” de Jared Diamond. Recuerdo al lector dos post escritos este año al respecto (uno y dos). 

Anuncios

4 Responses to El ojo y el desarrollo económico

  1. Matias dice:

    No me extraña de usted Martin, me lo imaginaba un adepto al determinismo geografico.

    • mgeiras dice:

      No confundir determinismo con determinantes.

    • Matias dice:

      Claro, pero bueno, es mas facil echarle la culpa a los rayos ultravioletas y las enfermedades oculares para justificar el subdesarrollo/desarrollo antes que indagar en la historia, la cultura y las relaciones economicas entre esos paises para determinar porque se desarrollaron o porque no. Mal que nos pese a veces las respuestas no son tan lineales o simples, ni se pueden explicar con un simple experimento de laboratorio, y menos en lo que se refiere a ciencias sociales.
      Ya que citaste a Lucas Llach y a Daron Acemoglu en tu post, te linkeo una entrada del blog de Lucas donde habla sobre Acemoglu y su falta de rigurosidad en cuanto a los hechos http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/freeconomics/no-leas-este-libro/
      Espero acordemos que no todo se puede explicar con modelos simples y que lo que para un pais se muestra como una solucion para otro puede no serlo. La economia no es como la gastronomia, no hay recetas.
      Saludos.

    • mgeiras dice:

      No es el objetivo determinar “culpas”, sino patrones de causalidad que puedan ser usados para diseñar mejores estrategias de crecimiento, ya que si uno logra un 0.1% más de crecimiento anual, al cabo de una o dos generaciones esto es una diferencia significativa para el nivel de vida de la población. No hay que descartar resultados porque a uno no le gusten, ni tomarlos como verdades reveladas. No creo haber hecho esto segundo en ninguno de los tres posts sobre el tema.

A %d blogueros les gusta esto: