Siguiendo con el Stiglitz “secreto” (aunque no tanto)

Por Enrique Kawamura

En mi entrada del mes pasado había mencionado mi impresión sobre el “Stiglitz puertas adentro” en una mesa redonda académica y el “Stiglitz puertas afuera” que aparece en los medios de comunicación (especialmente el que se refiere al que aparece en Argentina). Aprovechando la posibilidad de haber podido participar de esa mesa redonda (cuyo tema principal fue la cuestión de las crisis y sobre todo de crisis de deuda soberana), en esta ocasión quisiera comentar brevemente sobre la intervención de Stiglitz “puertas adentro”.

Stiglitz tituló su presentación “Crisis: principios y políticas.” Suena a “principista”, y en un sentido lo es. A lo largo de las 31 diapositivas, Stiglitz desliza sus opiniones fuertemente opuestas a medidas de “austeridad” en casos como la crisis actualmente observada en países de Europa, dado que las mismas se inclinan hacia medidas que se concentren en una reactivación de la economía real. Sin embargo, destaco algo más profundo que es el modo de analizar las cirsis. De hecho, en su presentación oral, el comienzo de su alocución pareció concentrarse en las falencias de la teoría económica actual en explicar las crisis (y en consecuencia, de las falencias que la teoría tendría para analizar políticas de manejo de crisis macroeconómicas).

Sin ser tan preciso, Stiglitz pareció “arremeter” contra explicaciones basadas en “equilibrios múltiples” en economías con agentes con expectativas racionales. Dice en una parte de la presentación que un ejemplo de estos modelos son aquellos que predicen que “para valores moderados de endeudamiento soberano, podrían co-existir dos equilibrios, uno con bajas tasas de interés y baja probablidad de default, y otro con alta tasa de interés y alta probabilidad de default”. En lo personal, este ejemplo me recuerda un paper bastante conocido en la literatura de default soberano de los ’90, el modelo de Cole y Kehoe (2000). En ese modelo, efectivamente el default del gobierno se produce como consecuencia de una variable mancha solar que “dispara” el mal equilibrio. Sus autores intentaron argumentar, por caso, que el “Tequila” (el problema de deuda soberana que tuvo el gobierno de México a fiones de 1994 y que produjo un “contagio” en 1995-6 en Argentina) podría explicarse a través de un argumento de equilibrios múltiples.

Sin embargo, lo que Stiglitz (a mi entender) intenta señalar es que esos modelos no tienen una capacidad de predicción tan importante para explicar crisis como la de EEUU en 2007-2009 o la europea actual. La razón es que en un modelo de equilibrios múltiples con expectativas racionales (como Cole y Kehoe) la variable que dispara el default es completamente extraña a la economía (una mancha solar) pero que, de algún modo, es introducida “por la ventana”, crítica que, a propósito, no es nada novedosa (a quien se lo escuché decir miles de veces antes de que Stiglitz lo sugiriese es al mísmísimo Daniel Heymann en distintos foros y clases). En otras palabras, la aparición de la crisis (default)n no parece provenir de la misma lógica del modelo, sino de afuera. Pero entonces la parte fundamental del modelo no necesariamente predice crisis. Es cierto que la literatura de “juegos globales” propuesta por Morris y Shin en distintos papers intenta subsanar este problema. Sin embargo, el problema que tal vez tengan los modelos con juegos globales es que la aparición de una crisis depende de unas señales privadas cuyo contenido empírico tampoco es muy obvio cómo encontrarlo.

Por supuesto también hay que señalar que en los últimos años hay una andanada de otros papers que intentan explicar dinámicas que se asemejan a lo que ocurre en crisis financieras utilizando supuestos de expectativas que no se condicen con el supuesto de expectativas racionales. En particular, es sabido que algunos modelos de “comportamiento de manada” (comportamiento que Stiglitz destacó como potencialmente relevante para caracterizar parte de la dinámica de una crisis) pueden explicar movimientos bruscos de precios de activos. Sin embargo, esos modelos normalmente introducen otros supuestos de comportamiento que no siempre son satisfactorios a los ojos de académicos deseosos de desarrollar “teorías más generales” de explicación de crisis.

Quisiera destacar que cuando Stiglitz presentaba estas ideas, nunca pareció despreciar completamente lo que la investigación en macroeconomía supo concebir en los últimos 30 años. Más bien expresó la preocupación de que es necesario re-impulsar un análisis más profundo de las causas de las crisis, de que hace falta más y mejor teoría para explicar estos fenómenos. En ese sentido, Stiglitz siempre pareció tener una actitud positiva de construir más que destruir lo pre-existente. Nunca su tono fue el de afirmar al inutilidad completa de lo que sabemos hasta ahora, pero sí de la necesidad de seguir construyendo.

No es mi intención “reivindicar” la imagen de nadie, de hecho Stiglitz en un sentido no creo que lo necesite. Sí quería puntualizar la seriedad con que una figura como Stiglitz (a veces controvertida en nuestra profesión en Argentina especialmente) tiene a la hora de afirmar que es necesario un avance científico más profundo para entender estos fenómenos. Nobleza obliga, reitero una vez más, más de unos de estos mensajes yo ya los había escuchado de boca de un tal Daniel Heymann…

 

3 respuestas a Siguiendo con el Stiglitz “secreto” (aunque no tanto)

  1. Hola enrique, me pareció muy acertado tu artículo y forma de abordar “estos dos stiglitz”.
    Entiendo que alguna parte importante del problema, tiene que ver con la intención de stiglitz de lograr exposiciones mas coloquiales, que puedan ser interpretadas por no economistas y alejarse de la academia desde ese modo.
    Son muchas las veces donde mis sensaciones respecto a su trabajo encuentra esas divergencias y no son pocas las veces donde me tiento a pensar que utiliza “picardia políticia”.
    Sin embargo, considero que vale la pena el desafío de bajar de una manera coloquial la teoría económica y quien se exponga a eso, muy dificilmente logre salir indemne de críticas de colegas.
    Creo que en el caos de stiglitz es un costo que vale la pena.

    Yo cursé con vos, elementos de economía o un nombre parecido (no recuerdo) …curso extracurricular, los sábados en económicas, y destaco tu capacidad didáctica como muy notable respecto a otros profesores…quizá el desafió de que ofrecieras contenido mas coloquial valga mucho la pena….y quizás el riesgo o costo pueda ser parecido. ..

  2. mgeiras dice:

    Enrique, coincido con la idea de Heymann/Stiglitz. Creo que los equilibrios múltiples en ciertos modelos de crisis surgen cuando la teoría que usamos tiene dimensiones relevantes no modeladas. Por ejemplo Geanakoplos (entre otros) argumenta en una serie de trabajos que el nivel de apalancamiento depende de las expectativas de volatilidad futuras (pues esta variable afecta la probabilidad que el un activo empleado como colateral pierda valor). Si shocks negativos afectan las expectativas de volatilidad futura esto puede gatillar una crisis de desendeudamiento (como la vista en 2007-8), aun y cuando la magnitud de esos shocks negativos sea pequeña como para explicar por si la crisis subsiguiente. Abrazo.

  3. Lo de Geanakoploes me parece uno de los puntos de partida interesantes en este sentido. Veremos cuántos otros investigadores toman esta posta.

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