Hay que seguirle la corriente a Cristina en su delirio

Como nadie tomó en serio que el ISIS haya amenazado de muerte a nuestra presidenta, ahora redobla la apuesta y dice si algo le pasa, la culpa es de EEUU. Mientras la adminstración K se entierra cada vez más en el pantano del default (por suerte Axel dice que lo tienen todo planeado), nuestros vecinos se mueven al compás de lo que The Economist identifica como un cambio de preferencias políticas hacia la derecha (más especificamente hacia el centro, viniendo de la izquierda). De hecho en la edición de hoy del Financial Times hay una nota sobre la campaña electoral en Brasil. Lo de la nota no es raro considerando que este domingo son las elecciones en Brasil. Lo inusual es que nos cuenta que en el vecino país, Rouseff y Silva compiten discutiendo el grado de independencia que quieren darle al Banco Central. Si, estimado lector, leyó bien.

¿Qué debe hacer la oposición ante esta sintomatología de Cristina? Si fuera un pariente cercano terminaría en el Borda, pero hay que quedar bien con el Papa y ayudarla (sin que se note). Después del final de su mandato, ¿Cristina quiere quedar como jefa de la oposición? Dejenla. Como se está comportando solamente podrá ser tomada en serio como una populista recalcitrante. Lo que el nuevo gobierno debe hacer es genera un nuevo “relato” que marque las deficiencias del populismo salvaje, de la misma forma que los K hicieron con el “capitalismo salvaje” de los 90 (los que entienden saben que ni en los 90 hubo capitalismo salvaje, ni todo el mandato K fue populismo, pero el resto de la sociedad comprará el nuevo relato).

¿Quiere Cristina quedar como la abanderada de las conspiraciones delirantes? Dejenla. El próximo gobierno debe mostrar que tomando en serio al resto del mundo es como logramos que nos tomen en serio a nosotros. No se necesitan “relaciones carnales” para eso. Solo ser lo que Néstor prometió y nunca cumplió: un país en serio.

En definitiva, hay que tratar a Cristina como Cristina quiere ser tratada. Lo importante es mostrarle a la sociedad lo que en realidad pasó en está década “no ganada”. Que no fue ganada es seguro, si fue perdida o empatada es algo que quedará para futuros historiadores, y dependerá en parte del esfuerzo que hagan los dirigentes de la oposición para recrear una república desde las cenizas que dejen los K. Ahora estimado lector, si me pregunta si soy optimista o pesimista respecto a este último punto, tengo que admitir que soy pesimista y creo que la década K terminará siendo perdida. Por goleada.

5 respuestas a Hay que seguirle la corriente a Cristina en su delirio

  1. jose frogone dice:

    Coincido en casi todo lo que decís, el único tema que no tengo claro son los tiempos, quiere realmente CFK llegar a diciembre de 2015, o intentara buscar alguna oportunidad para intentar un auto golpe, pelearse de nuevo con el campo por la soja seria un posible argumento

    • mgeiras dice:

      José, la crisis del 2001 nos muestra que los “golpes” se pueden dar pero en situaciones económicas mucho peores que las actuales. No creo que nadie quiera asumir hoy para estar atajando penales sin parar por 14 meses. Tampoco veo a nadie en el peronismo con poder e interesado en “salvar” la imagen de Cristina. Solo queda un “auto golpe” como el que sugerís. Pero la imagen de Cristina renunciando como consecuencia de su propia mala praxis no creo que se pueda recrear, relato mediante, como una gesta heroica. La gente es boluda, pero no tanto. Saludos.

    • jose frogone dice:

      Gracias por tu respuesta, ojala tengas razon
      JF

  2. Gonzalo Walter Costa dice:

    No hace falta enumerar aquí las consecuencias del estado de situación que CFK y su banda están dejando el país. Aparte de “seguirle la corriente”, ¿no seria interesante, por no decir indispensable, ver a toda esa banda (los nuevos ricos de la democracia) juzgados no solo por los actos de corrupción significativos sino por la mala praxis en sus funciones?

    • mgeiras dice:

      Gonzalo, estoy de acuerdo. Para mí lo más importante es juzgarlos por “abuso de poder”. Todo funcionario que haya cometido abusos según legislación vigente debería ser perseguido judicialmente con la pena más dura posible. Saludos.

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