La trampa de los subsidios al petróleo

El precio del crudo es noticia en el mundo por la fuerte caída en su cotización. A principios de este mes rompió la barrera de los 30USD por barril y hay expectativas que llegue pronto a los 25USD. Para tener una idea de lo pronunciado de este cambio en el precio del petróleo basta ver que en julio del año pasado estaba por encima de los 50USD.

El petróleo arrastró a la baja las cotizaciones bursátiles en las principales bolsas del mundo. Y amenaza con arrastrar a la baja la “cotización” del gobierno de Macri (que según encuestas de opinión está muy bien conceptuado por el argentino promedio). ¿Por qué hago esta conexión? Porque hace varios días que en los medios se discute la existencia, y permanencia, de subsidios al petróleo de producción nacional.

Es bien sabido que la producción de petróleo implica rentas fluctuantes, pues sus costos son estables mientras que el precio de venta varía considerablemente (ver gráfico). Es por esto que en países con instituciones débiles los gobiernos se ven tentados a, y consiguen, expropiar a las empresas del sector cuando hay un boom. Así pasó en Bolivia con Evo Morales, por ejemplo. La contracara es que en tiempos de rentabilidad negativa los gobiernos buscan desprenderse de estos activos, y por eso la mayor parte de las privatizaciones ocurren cuando el petróleo está por el piso (Argentina en los noventa, México en tiempos recientes).

oilfredgraph

En la Argentina de los Kirchner se resolvió imponer retenciones móviles a las exportaciones de crudo cuando este estaba en las nubes a mediados de la década pasada. Y la contracara fueron los precios sostén cuando el petróleo se desplomó tras la crisis de 2008. En ese entonces la razón para pedir esta ayuda es la misma que hoy en día: con precios bajos la producción no es rentable y las empresas se verían obligadas a despedir a sus trabajadores.

El gobierno de Macri decidió mantener un precio sostén, pero en un principio solamente para el mercado interno. Esto afecta a las empresas de Chubut que venden al mercado externo (por el tipo de crudo que extraen). Por eso las protestas se concentraron en esa provincia.

El petrolero Carlos Bulgheroni se fue primero de la reunión en el Ministerio del Interior. Sin sobresaltos, recorrió diez metros por el Patio de las Palmeras de la Casa Rosada y contestó la pregunta de LA NACION: “Vamos avanzando para alcanzar una solución. En los próximos días va a llegar”, anticipó. Llevaba en una delgada carpeta de plástico dos propuestas de las empresas del golfo San Jorge para evitar despidos por la crisis del crudo, que afecta en especial a Chubut y tiene en vilo a la provincia. La primera pedía que el Gobierno subsidiara al sector con US$ 515 millones este año para llevarles tranquilidad a unos 5000 empleados patagónicos cuyos trabajos, según el gremio, están en riesgo. La segunda pedía US$ 424 millones.

Nota antes de seguir: ¡El párrafo citado menciona asistencia de 100.000 dólares por trabajador!

Me cuesta entender la idea de mantener estos subsidios. El gobierno de Macri heredó un importante déficit fiscal y no está tomando medidas adecuadas para reducirlo, como mencioné en un post el año pasado. Prevalece la lógica que el crecimiento aumentará los ingresos y eso cerrará el déficit. Si suponemos que esta visión de “supply economics” es correcta, no sería consistente con medidas que aumenten aún más el déficit, como el gobierno ha tomado en sus primeras semanas. Salvo que crean en la existencia de un supermultiplicador, como los economistas de la Gran Makro (bueno un supermultiplicador sofisticado porque están los canales de oferta).

Además de las inconsistencias económicas de estos subsidios, no los entiendo en clave política. Por las razones expresas en el tercer párrafo se trata de un sector acostumbrado a los manotazos. Y es capital intensivo con lo cual los conflictos laborales se podrían, y debieran, canalizar puertas adentro de cada empresa. Si el gobierno mantiene los subsidios (y amplía, si la gente de Chubut gana la pulseada) porque no quiere que haya despidos, entonces se volverá un rehén de los gremios, como Néstor y Cristina fueron rehenes de los piqueteros (aunque luego supieron sacarle provecho a lo fondos de asistencia social). Y si esto sucede, chau a la baja de la inflación, y hola nuevo(?) peronismo para el 2017.

EXPOST: Me dicen que el precio sostén implica una transferencia de recursos del consumidor al productor, y que por ende no está relacionado con el déficit fiscal. Pero para un consumidor que está dispuesto a pagar un precio X por la nafta no le importa cuánto va al Estado en impuestos y cuánto al bolsillo de los productores. Y en la medida que el precio sostén se pueda reducir y los impuestos aumentar al mismo tiempo, esta política tiene un impacto fiscal.

EXPOST 2: Y salió el subsidio nomás. El gobierno se dejó torcer el brazo para “mantener la paz social”. USD 50.000 por trabajador por un semestre! En mi tablero se prendió una luz amarilla.

6 respuestas a La trampa de los subsidios al petróleo

  1. Silenoz dice:

    Lo que pasa es que NO ES LO MISMO resignar 60 000 M en impuestos (engordando bolsillos a quién NO necesita) que subsidiar una producción que no es rentable pero supeusstamente necesaria, precisamente si el petróleo es una “negocio” capital intensivo ¿por qué tantos despidos?

    Por eso, determinados reclamos desconciertan a algunos economistas, por que desconocen que no toda medida es inevitable y que la mayoría de las mismas tienen por origen cuestiones políticas, relegando así el resultado de las cuentitas en segundo o tercer lugar.

    La clave política sería el desempleo y consecuentes despelotes sociales, si asumimos que a Aranguren no está interesado en el autoabastecimiento, Y esto NO ES SER REHEN de nadie, es sencillamente hacer el lobby necesario para mantener determinadas situaciones favorables o su cambio hacia mejores por parte de un sector social. De eso se trata la política

    El gobierno anterior lo hubiese atendido de alguna manera, preocupado por los despidos, el actual no lo sabemos todavía, se verá en un tiempo pos arreglo

    No entiendo muy bien a qué viene lo del “supermultiplicador de la Gran Makro”, supongo que te referís al supermultiplicador sraffiano (F. Serrano, Garegnani, et al tengo entendido), de todas formas suponiendo que te refieras a este modelo tironeado por variables autónomas de la demanda, en donde la inversión es inducida y dependiente de las primeras, NO ES el que cree y aplica esta restauración noventista

    En cuanto a la baja de inflación, el discurso ortodoxo es el desajuste de las cuentitas desconociendo los fenómenos NO monetarios que son los que realmente la generan (básicamente puja distributiva que se traduce en inflación de costos + tipo de cambio) pero recurre al achique del gasto, al desempleo y a la apertura importadora. Y en una segunda etapa, estabilizados los “precios relativos”, ir hacia una apreciación del tipo de cambio. Recién acá es en donde esperan bajar y estabilizar la inflación. Lo mismo de tantas otra veces anteriores.

    El tema es saber por qué lo que se hizo antes y NO resultó, habrá de producir, ahora, resultados opuestos.

    • mgeiras dice:

      Silenoz, trataré de contestar varios puntos que tocás.
      1) 60.000M de impuestos? Si es por reajuste de mínimos no imponibles por inflación no me parece mal. La baja de retenciones tampoco me parece mal (no reduciría las de la soja debajo del 20-25%). Igual en mi nota critico las políticas que aumentaron el déficit.
      2) No son tantos despidos pero si muy caros. Yo no pagaría 100.000USD (presumiblemente por anyo) para mantener empleado a un petrolero.
      3) Estoy de acuerdo, acá vemos un fuerte lobby de empresarios petroleros y gobernadores de provincias petroleras.
      4) Si, a eso me refiero con el supermultiplicador. Era una referencia irónica a las políticas de este gobierno, que no creo sean una restauración noventista.
      5) Cuando la política monetaria es pasiva, la inflación la determina el déficit fiscal. La puja distributiva ayuda pero no es gravitante si las cuentas fiscales estuvieran en negro. Uno de los desafíos del gobierno es hacer a la política fiscal activa en un contexto de déficit fiscal. La única forma de lograrlo (que conozco) es en un contexto de expectativas de déficit decreciente, y el gobierno no parece muy apurado en lograrlo. Financiar el déficit con deuda solo patea para adelante el desafío.
      Saludos

    • Silenoz dice:

      1) Me refiero a los impuestos referidos a retenciones, derechos de exportación (no me preocupa en lo más mínimo déficits o mermas fiscales que se pueden cancelar tranquilamente con pesos) bajo la supuesta promesa de inversión ¿para venderle qué a quién? La ortodoxia como siempre subsidiando la oferta para que los empresarios no hagan un pomo poniendo como argumento la Ley de Say

      2) Este arreglo no es por despidos es para mantener las fuentes de trabajo estimado

      3) Y si, estamos hablando de recursos para evitar despelotes sociales, ni mas ni menos, como todo tiempo y lugar

      4) Si, decididamente es un neo menenismo, que lo llamen “metas de inflación” no le quita en nada su caracterización: vamos a un esquema de déficits de cta cte. financiados con deuda, con todo el riesgo de meterte de cabeza en un esquema Ponzi, igual recién empieza

      5) ¿política monetaria pasiva? Estimado se acabó la emisión con respaldo. En cuanto al bendito dogma ortodoxo déficit->inflación PROBÁ LA RELACIÓN CAUSAL no me muestres correlación entre variables ojo ehh… sino la causalidad, en montones de blogs estoy esperando la misma prueba.
      Además la inflación por puja distributiva no tiene en absoluto que ver con déficits, repito no es un fenómenos de origen monetario con lo cual podeés tener inflació o no con o sin déficits

      6) Y el gobierno no parece dispuesto a lograrlo por que si vamos a un esquema recesivo –como todo lo está indicando- los déficits aumentan, el verso del déficit es al mero efecto de conseguir saldos superavitarios –a costa de la gilada- para poder “honrar” los “servicios de la deuda” que comienza a tallar en forma cada vez más importante dentro de la balanza , conforme aumenta el endeudamiento, y/o la entrada de capitales de corto plazo (Brasil y su super SELIC) para financiar “fugas” y sostener una paridad del tipo de cambio. La diferencia respecto a los ’90 es que NO HAY la cantidad de empresas públicas para privatizar.
      De hecho el requerimiento de los superavits es una recomendación de las calificadoras para obtener mejoras en la notas crediticias (aka riesgo país) por que aseguran medidas de ajuste para garantizar los “servicios” citados anteriormente

      7) El modelo restaurador (resumible en yuyo timba y yoping) requiere de tasas positivas (respecto a las internacionales) y tipo de cambio apreciado y estable en el corto plazo. Por lo pronto la libre entrada de capitales ya la tenemos, falta la “confianza”

      Por último, tener las cuentitas bien -en azul ponele- no te garantiza crecimiento y menos redistribución progresiva del ingreso y “menísimos” menos aún pobreza 0…. Precisamente en situaciones de tipo recesivas como se están observando en el mundo, lo aconsejable es políticas fiscales expansivas para evitar mayores deterioros. Por supuesto, esta expansión fiscal tiene un limite, pero NO ES NINGÚN numerito o porcentaje ideal que provienen de los megáfonos ortodoxos

      Todo esto ya lo vi demasiadas veces con los mismos sempiternos resultados

    • Walter Gonzalo Costa dice:

      Estoy mas en temas prácticos, por eso resulta un poco complicado entender lo que plantea Silenoz especialmente en su segunda parte. Salvo que sea confuso porque falta alguna propuesta concreta.

  2. Walter Gonzalo Costa dice:

    En primer lugar habría que poner blanco sobre negro las desmesuradas remuneraciones del personal que “trabaja” en la industria petrolera. En comparativo con el promedio de cualquier tipo de industria o servicio, se puede calificar de “guarangada”. Después están las clausulas de convenios colectivos que imponen costos adicionales a los que se suman los ya tradicionales costos laborales (retenciones jubilación, obra social, sindicato, etc) O sea que es una industria que tal como si fuera el mismo estado, NO se fija cuanto gasta, total ….recaudaba. Lo de la carpeta de Bulgheroni, es lo mismo de ayer, hoy y siempre. El lobby empresario-sindical para que le saquen las papas del fuego. O sea, volvemos a una cuestión de administración/gerenciamiento: En nuestro país HUYEN de la competencia, porque saben que siempre aparece el Estado. Y estoy de acuerdo conque hasta ahora, NO se ha escuchado una sola palabra de NINGUN funcionario sobre bajar el gasto. Eso si, se menciono reducir impuestos (no hablo de retenciones), pero propuestas concretas, aun no hay.

    • mgeiras dice:

      Gonzalo, el lobby es vergonzoso. Que el gobierno no tenga una postura clara del estilo “habrá un pequeño subsidio que se irá reduciendo a cero en pocos meses” (incluyendo el precio sostén del mercado interno, quizás por un poco más de tiempo) lo tomaría como una señal de debilidad. Y cuando los tiburones huelen sangre…
      Saludos

A %d blogueros les gusta esto: