Caja, deuda, y poder

Para la aprobación del pago a los holdouts, que debiera realizarse antes del 14 de abril, pareciera que los gobernadores le reclamarían al gobierno el reintegro acelerado del 15% de Coparticipación que va a la ANSES a cambio del voto. Ayer, Eduardo Aulicino en una nota en Clarín considera las razones de esta posición

El ejemplo más evidente [de avances y retrocesos con la oposición] lo constituye el reclamo de las provincias por los fondos de coparticipación podados durante toda la década kirchnerista para alimentar centralmente a la ANSeS. La pulseada parecía resuelta con el decreto de Macri que propone esa recuperación en cinco años, pero los gobernadores peronistas subieron la demanda para que los tiempos sean acortados a tres años y con una primera tajada sustancial antes de diciembre. ¿Qué ocurrió en el medio? Hay explicaciones parciales, tal vez complementarias, pero ninguna cierra la historia…

La relación de necesidad mutua y de competencia a futuro entre el PJ que se va rearmando y el Gobierno está teñida por acercamientos y tironeos. ¿Hasta dónde mantendrían los gobernadores su reclamo? “Juegan al límite. Las negociaciones con ellos son permanentes desde el 10 de diciembre. Se discuten fondos, obras y lo que sea necesario, pero el acuerdo con los holdouts no es moneda de cambio”, resume una fuente del Gobierno.

Me parece que esta votación es clave para el futuro del gobierno de Macri. La racionalidad indica que es posible ponerse fuertes y no negociar nada a cambio del acuerdo con los holdouts. ¿Si varias provincias se beneficiarían de poder endeudarse, y todas se perjudicarían si el acuerdo se cae y el gobierno se ve obligado a minimizar las transferencias que les hace? El problema es que en estos juegos de desgaste a veces las estrategias racionales no son las socialmente óptimas, y por ende hoy en día la probabilidad que el PJ no ceda y dinamite el acuerdo no es cero.

¿Qué debería hacer el gobierno? Manejar a la opinión pública con dos mensajes. El más importante es responsabilizar al PJ por la eventual caída del acuerdo. Para ello hay que construir un relato que diga más o menos “herencia blanqueda, el kirchnerismo nos obligó a ajustar, poder tomar deuda suaviza los efectos del ajuste, si no arreglamos con holdouts no se puede tomar más deuda”. Si para el 13 de abril el argentino medio ve al Senado como el factor que haría más severo el ajuste (que ya está sintiendo en su bolsillo) la probabilidad que éste no lo apruebe es mínima.

Lo segundo que debe hacer el gobierno es comunicar que devolver el 15% de Coparticipación en tramos obedece a la necesidad de reformar el sistema de jubilaciones previamente, para hacerlo sustentable (ver nota al respecto del año pasado). Si se le promete a las provincias que la devolución se aceleraría en la medida que el Congreso discuta y consensue una reforma, esto alinearía los incentivos de las partes. Y blanquearía que si dicha reforma implica un “costo” a los trabajadores (porque a priori debe reducir la relación beneficio aportes) es porque la ANSES resigna recursos para las provincias. No sea cosa que el gobierno, además de ser débil, cargue con todos los costos políticos, ¿no?

Además, Sergio Massa está sugiriendo que la aprobación del acuerdo con los holdouts debería supeditarse a establecer límites de endeudamiento para el país. Me parece una buena idea. Por supuesto que dicho límite debiera permitirle al gobierno endeudarse para cumplir con sus metas fiscales hasta el final del mandato. En caso contrario al gobierno no le sirve de mucho. Y también debieran establecerse límites al endeudamiento provincial, ya que nuestra experiencia nos muestras que algunas provincias se endeudan hasta ser insolventes y requerir salvatajes de la Nación que impactan en las metas fiscales de esta última.

EXPOST: Hoy, Joaquín Morales Solá escribió una nota en La Nación con conceptos parecidos respecto al cálculo de costo-beneficio para las provincias

Paralelamente, varios gobernadores peronistas se miraron en el mismo espejo del gobierno nacional. Si fracasara el acuerdo con los holdouts, no sólo Macri se quedaría sin solución económica y financiera. También los mandatarios provinciales se resignarían a vivir a pan y agua. El gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, lo explicitó públicamente y sin elipsis: “¿Y qué sería de las provincias si el gobierno nacional se quedara sin financiamiento? ¿Acaso a nosotros no nos pasaría lo mismo?”, preguntó retóricamente. Varios gobernadores peronistas más se pronunciaron en el mismo sentido. El único que fue desobedecido por sus diputados nacionales fue el tucumano Juan Manzur, pero es posible que a esos legisladores los controle el caudillo provincial José Alperovich, actual senador nacional, y no Manzur…

El problema real estaba en el Senado, donde siempre tropezaron los presidentes no peronistas. El bloque justicialista no se dividió en la cámara alta, aunque el jefe del bloque, Miguel Pichetto, debe lidiar con una docena de senadores kirchneristas (sobre un total de 40 senadores peronistas). Que Macri perdiera en el Senado fue siempre la intención de Cristina Kirchner. Trabajaba (y trabaja) para que el Partido Justicialista les ordene a los senadores el voto en contra del acuerdo con los holdouts.

No se sabe muy bien qué significa una orden de un partido que no existe, pero el temor a una eventual desobediencia colocó en la vacilación a varios senadores peronistas. Macri necesita que siete senadores peronistas voten su acuerdo con los fondos buitre (“Diez, para estar seguros”, dice el Gobierno). Ese número, más los propios, le daría la mayoría necesaria en la Cámara alta.

Si los senadores fueran robots de los gobernadores la probabilidad que el acuerdo no se apruebe a tiempo sería nula. Pero como los diputados por Tucumán que responden a Alperovich, varios senadores son autónomos y no autómatas. Por eso en la nota digo que la probabilidad que el acuerdo se dinamite no es cero. Y ojo que si el Senado a último momento lo aprueba, pero con modificaciones, es lo mismo que rechazarlo, pues debe volver a Diputados.

EXPOST 2: Hoy jueves nota en La Nación de Carlos Pagni sobre el tema

Macri estableció, además, un principio general para este debate: no aceptará que la oposición, en cualquiera de sus formas, obtenga sus conquistas tomando de rehén la ley que permitirá la salida del default. El Presidente transmitió un mensaje terminante: “No voy a suplicar que deroguen el cerrojo. Si se niegan, iremos a una economía de guerra, en la que lo primero que voy a cortar son los giros especiales a las provincias”…

Para el Presidente, la derogación del cerrojo es estratégica. Le permite despejar la gran incógnita de su administración: si es capaz de gobernar con la oposición del peronismo. Es verdad que en este caso hay intereses convergentes. Sin salir del default es imposible obtener crédito internacional. Y sin crédito el ajuste fiscal sería severísimo y afectaría, sobre todo, a las provincias. Además, los mandatarios del PJ están expuestos a una amenaza siempre tácita: que Macri se sirva de su popularidad actual para recordar a la opinión pública el compromiso de esos caciques con el desaguisado que dejó Cristina Kirchner. El acuerdo Nación-provincias se sostiene en la ficción consentida de que el kirchnerismo fue una aberración que los peronistas debieron, indefensos, soportar. Igual que el menemismo.

También en La Nación nota de Luis Majal, con el siguiente párrafo desde la perspectiva de María Eugenia Vidal

Vidal se lo transmitió en esos duros términos a un senador nacional del Frente para la Victoria con el que se encontró, cara a cara, en la Fiesta de la Vendimia Solidaria, en Mendoza. El senador le había comentado que la estrategia de sus colegas en la Cámara alta y también en el bloque de Diputados iba a ser dar quórum y apoyar el proyecto en general, pero sólo si el Presidente aceptaba discutir la devolución de la coparticipación en los términos que pretendían los gobernadores peronistas. “Mirá -le respondió Vidal, quizá entonada por la gimnasia negociadora que le inculcó la paritaria docente-, mejor deciles a tus compañeros que sin el arreglo con los holdouts ninguno de los gobernadores va a poder discutir nada, porque sencillamente no habrá más fondos genuinos por los que pelear o reclamar.”

Espero que los gobernadores escuchen. Y que el gobierno no ceda en su estrategia de comunicación hasta que el acuerdo esté aprobado. 

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9 Responses to Caja, deuda, y poder

  1. Matías dice:

    Me parece que lo de los gobernadores es más una escena de celos que otra cosa. No les gusta nada que Macri negocie con Massa y le de así cartel. Además Massa no gobierna ninguna provincia (ni municipio) con lo cual fogonea propuestas que a las provincias no les convienen, como ser un aumento aun mayor al mínimo no imponible de ganancias. Veremos, pero en mi opinión el acuerdo sale con fritas. Saludos.

    • mgeiras dice:

      Matías, lo que decís de Massa es correcto. Creo que tiene un canal de dialogo con algunos gobernadores a los cuales “representa”, pero los que tienen mayor peso (y perspectivas de liderazgo en el PJ) lo ven como un competidor y le hacen pagar a Macri cuando este negocia con Massa. El peligro que menciono en la nota es que entre este tironeo el acuerdo no salga en el Senado o se le hagan cambios que dificulten (o impidan) que la ley se apruebe antes del 14 de abril. Saludos.

  2. Silenoz dice:

    Ja ja ja…

    Mamita… ¡qué estratega resultaste!..

    Y decime ¿quíen es el “argentino medio”?
    Su comportamiento ¿”promedio”? ¿te lo tiró Manejame&laFruta?

    Saludos

  3. Hincha dice:

    “¿Qué debería hacer el gobierno? Manejar a la opinión pública con dos mensajes. El más importante es responsabilizar al PJ por la eventual caída del acuerdo”

    ¿En serio vos pensas que el argentino promedio esta pendiente del acuerdo con el pj?

    “Si para el 13 de abril el argentino medio ve al Senado como el factor que haría más severo el ajuste”

    ¿Pero esto es en serio?

  4. mgeiras dice:

    Silenoz, Hincha, cada tanto escribo un post cómico. No es este el caso. Solamente estoy sugeriendo que el gobierno cultive un poco de sana paranoia para no dejarse sorprender por un chantaje sobre la hora para aprobar el acuerdo. Y la mejor forma de hacerlo es creando un “relato”. Saludos.

  5. zorba dice:

    Don Mgeiras, aca planteas lo que debe hacer macri para que le aprueben el arreglo de los holdouts, pues la negociacion va ser al limite como les gusta a los peronista (ellos no tienen problema de tirar el pais por la ventana con tal de conseguir algun beneficio), pero aca hay un tercer actor casi sin poder que es el sector privado argentino, a estos lo que mas le conviene es que a macri le limiten el endeudamiento y solo lo autoricen bonos por el pago.
    Cosa que deje de mirar como arreglar el estado y obtener reactivacion mediante la obra publica, y se concentre en el ajuste y como aumentar lo ingresos mediante la exportacion, como aumentar los impuestos ampliando la base y no cazando en el zoologico como esta haciendo abad (alguien recuerda a Lafer), necesitamos formalizar a los empresario informales y sus empleado, y no es poniendo impuesto y reglamentaciones; absurdas que lo lograran, sino sacandolas; nesecitamos de empresarios que se anime a exportar, y un acuerdo de esas caracteristica brindaria otra ventaja que es la no revaluacion del dolar en preevision de un avalancha de inversores ( dos (2) es todo lo que se nesecita dada la actual realidad del pais y del mundo).
    La otra historia de la obra publica y la del consumo para activar la economia, la conocemos, la de inversores extranjeros tambien, no va, cualquiera que haya visto la pelicula de la economia mundial los ultimos 30 años lo sabe.

    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Zorba,
      Los límites al endeudamiento me parecen una buena idea. Lo digo en la nota cuando comentó las restricciones que pidió Massa para que sus representantes voten por el acuerdo.
      El pago a los holdouts me parece esencial por dos razones. Permite al gobierno hacer el ajuste en forma gradual (el mercado se encargará de castigarlo con altas tasas para endeudarse si no da señales claras de reducción del déficit). La segunda razón es que al abrirse el mercado de capitales se reduce el costo de endeudamiento para el sector privado, tanto las empresas que ya operan en el país, como aquellas que evalúan hacer una inversión por primera vez. Creo, y ya lo dije en anteriores posts, que la inversión va a ser el motor del crecimiento en lo que queda de este año (y también el próximo). Saludos.

  6. Toto Lasca dice:

    Una orden en en partido que no existe no sugnifica nada
    Estate tranquilo y no le temas a CFK que no hace nada ni lideta a nadie.
    Tranqui.
    Distraete
    Lo de la patria es el otro ya pasó.
    Ahora cada uno es su patria

  7. […] esperamos que el gobierno logre la sanción de la ley que apruebe el acuerdo con los holdouts (ver post de la semana pasada, abajo link a la entrevista que Luis Majul le hiciere el pasado domingo a […]

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