Una bala de plata

Según la leyenda, para matar a ciertos monstruos se requiere una bala de plata. Lo que aplica tanto para vampiros, hombres lobos, o Donald Trump, nos sirve como metáfora para la inflación argentina actual.

Según el sitio Inflación Verdadera, luego de procesar el pass-through de la devaluación de diciembre y tocar un máximo de 5,9% mensual a principios de febrero, la inflación se desaceleró fuertemente hasta llegar a 2,3% a fines de marzo. Si bien estos números no capturan el efecto de tarifas en el GBA, sirven para formarse una idea de la inercia inflacionaria en la llamada inflación núcleo. Y muestran que en el último mes aumentó ligeramente hasta 2,5%. Y esto sin contar con el último aumento en los combustibles.

Ahora bien, ¿por qué aumentaron otra vez los combustibles? Al respecto escribió un Domingo Cavallo en su blog

¿Qué es lo que explica [la diferencia de precios entre EEUU y Argentina]? Sin duda debe haber muchos factores, pero el principal es el precio que el gobierno aceptó que las destilerías paguen a los productores de petróleo por el crudo: 70 dólares. En el mercado internacional está en 45 dólares. Es decir, los petroleros reciben en Argentina un 56 % más…

Argumentar que es necesario pagarle a los petroleros un 56 % más por lo que producen para evitar despidos en ese sector y no perjudicar a las provincias que cobran regalías hidrocarburíferas, no parece muy equilibrado teniendo en cuenta que, hoy por hoy, son mucho más importante que los petroleros los miles de productores de bienes y servicios que no pueden mantener los planteles de personal porque el mercado deprimido o el gobierno (en el caso de las actividades reguladas) no les permiten cobrar precios que cubran sus costos…

Que los precios internos estén alineados a los internacionales, en especial parar los insumos de uso difundido de la economía, es fundamental si se quiere luchar contra la inflación con un mercado de cambio flotante…

Las reglas se pueden cambiar cuando el cambio favorece a la mayoría de la gente y, si las nuevas reglas se explican bien, es posible que logren mantenerse en el tiempo. Pero es muy difícil cambiar las reglas cuando el efecto inicial es perjudicial para la mayoría de la gente. Se lo está viendo con la nueva política de tarifas, un cambio inevitable para avanzar hacia el equilibrio fiscal y para asegurar el uso racional de la energía y los transportes. Como el efecto inicial es perjudicial para la gente, está generando mucha oposición.

Es una lástima que no se aproveche el bajo precio del petróleo en el mundo para facilitar todos los cambios de precios relativos que la economía necesita y no sólo los que le encarecen el costo de la vida a la gente.

Con respecto a los subsidios a las petroleras, hace unos meses escribí un post respecto de subsidios explícitos a productores de Chubut. Coincido con Cavallo, que en un momento en que gran parte de la población sufre un ajuste por la reducción de subsidios al consumo, tendría sentido reducir el subsidio a los petroleros. Y esto se podría lograr con un cambio razonable en las reglas.

Por ejemplo poner un precio sostén para el barril de 55 USD en lugar de los 70 actuales, y un precio techo de 90 USD de forma tal que si en el futuro en el resto del mundo el petróleo se va por encima de este techo en Argentina se modere la suba. ¿Por qué no liberar el mercado? Porque como Cavallo también menciona en su nota, si el petróleo sube mucho habrá presiones para contener esta suba. Y el precio sostén es la contracara del techo para, en promedio, no distorsionar al sector.

Volvamos a la bala de plata. O mejor dicho a la presunción que el gobierno enfrenta un monstruo macroeconómico. Ayer Alcadio Oña en Clarín escribió una interesante nota sobre la coyuntura económica (donde también se refirió al aumento en combustibles)

Pero a propósito del cuadro completo, cuesta entender por qué el Gobierno sumó otro aumento al precio de los combustibles, que contrarió opiniones surgidas desde su propio ámbito, pega sobre los costos de producción y, al cabo, mete ruido sobre otros precios. Nuevamente, el problema del reparto de las cargas…

Se sabe que salvo la financiera, que corre con viento a favor, la inversión privada aguardará hasta ver un horizonte menos difuso. O sea, el resultado de las paritarias; la marcha de la inflación y de la demanda; los aumentos tarifarios pendientes y el tipo de cambio…

Y si de eso se trata, lo que luce ausente es un plan integral que precise hacia adónde vamos y cómo iremos. Porque puede pasar o probablemente ya esté pasando que las expectativas generadas por el macrismo empiecen a aflojar.

Oña pone el dedo en la llaga al recordarnos que a pesar que llevamos 150 días de gobierno, y a diez días de pagar a los holdouts, todavía no vemos un plan integral. Al contrario, lo que se ven son más señales de cortocircuito entre algunos miembros del gobierno, como el contrapunto respecto a la tasa de interés y la entrada (o no) de capitales entre Prat Gay y Federico Sturzenegger.

Creo que una posible bala de plata que se puede usar luego de liquidar los últimos contratos de futuro de dólar que Vanoli dejó de mochila es dejar que el peso se devalúe sensiblemente. Esto ayudaría a los sectores industriales y agroexportadores. Las presiones inflacionarias se pueden combatir reduciendo barreras arancelarias y para-arancelarias (que hasta ahora el gobierno dejó muy altas). Acompañando esto con una reducción del precio sostén del petróleo, como la sugerida arriba, permitiría no tener más aumentos en los combustibles por el resto del año. Y a los inversores que, como bien dice Oña, están a la expectativa, les daría señales fuertes de un horizonte más despejado.

8 respuestas a Una bala de plata

  1. Silenoz dice:

    ” todavía no vemos un plan integral”

    Pero ese plan “plan integral” existe y es:
    Fase 1)

    Fase 2)

    L@s chic@s están deseperad@s por la segunda fase… me parece muy rápido para el “segundo semestre”, precisamente al innombrable -mamita solo a los militontos del ajuste se le puede atreverse a tanto… en fin- le llevó casi 2 años llegar a ella…

    “Según la leyenda, para matar a ciertos monstruos se requiere una bala de plata”

    Sería más pertinente para todos Uds. la sgte. aseveración proveniente del cro. Voltaire
    “puedes matar un rebaño de ovejas con conjuros mágicos, si ademas le pones unas gotas de arsenico…”

    • mgeiras dice:

      Silenoz, te recomiendo leer el último post de Paul Krugman. Las exportaciones netas son bastante sensibles al tipo de cambio real (en el mediano plazo al menos).

    • Silenoz dice:

      Ja ja ja… ¡qué cosa el cro. Krugman!…

      Don Krugman quizás debería saber lo sgte (y como siempre digo grafiquito mata supersticioso)

      The Dollar, Oil Prices and Exports: Lessons of Recent History

      O mirá….

      “The analysis uses a panel framework covering
      46 countries over the period 1996–2012, and first finds evidence
      that the elasticity of manufacturing export volumes
      to the real effective exchange rate has decreased over time

      Depreciations without exports ? global value chains and the exchange rate elasticity of exports

      Ahora ¿qué nos pasa a nosotros al respecto?

      Elasticidades de comercio de la Argentina para el período 1993-2008 – Daniel Berrettoni y Sebastián Castresana

      Lo enmarcado en rojo indica que:
      Por cada punto de devaluación las expos crecen 0,3 en el largo plazo y 0,08 en el corto

      El recuadro azul indica la elasticidad de acuerdo al dinamismo del mercado interno de nuestros socios comercial (1,84 y 1,56 respec.)

      En fin…. todos estos que te pasé no están “aware that this is too crude to be interpreted as a causal relationship “ y la ” raw correlation between real exchange rates and trade adjustment is much stronger” no les resulta para nada cruda y fuerte… y lo fundamentan por lo menos con alguna cuentita antes que sospechas… ¡me extraña la “heterodoxia” de Krugman! (ojo de donde te colgás no vaya a ser cosa que la escalera……)

      Sigan….

    • mgeiras dice:

      Silenoz, no son cosas que se contrapongan. Krugman hace notar el efecto de una devaluación real en las exportaciones netas. No se distingue el aumento de exportaciones de la caída de las importaciones. Y esta es la medida relevante si hay un desequilibrio de balance comercial (porque, por ejemplo, caen los términos de intercambio). Otra cosa es el efecto de una devaluación en las exportaciones. Y la estimación de una elasticidad de 0,3 en el largo plazo para Argentina parece razonable.

    • Silenoz dice:

      Ahhh….. ahora corremos el arco con las “exportaciones netas”

      Bueno ya que metés las impos, la misma gente (Berrettoni y Castresana) analiza las elasticidades de ellas:

      Lo mismo, en rojo la caída de las impos por cada punto de deva, 0,34 y 0,21 en el largo y corto plazo respect.

      Frente a la poca elasticidad, las restauraciones (en este caso tilinga) deben practicar devaluaciones catastróficas.
      Elasticidad que es mucha más fuerte conforme a la actividad económica y salarios

      Notar algo IMPORTANTE:
      El recuadro en azul indica la relación con la UCI y lo que está indicando es que por cada 1% en que el uso de la capacidad instalada supera su valor de largo plazo las cantidades importadas aumentan en 1,2%. y 1,094 en el corto

      Digo …. como para ir viendo las particularidades de nuestra economía y el por qué de muchas decisiones políticas

      No te parecerá malo,siempre y cuando no lo compares con las elasticidades de las impos, por eso la revolución de la alegría (¿y Antonia….. y Balcarce… no hay más selfies?) para sostener el “modelo yuyos, timba y yoping” necesitan 2 dígitos de desocupación (¿ley de Thirlwall?)

      Ahhh.. si claro, en el largo plazo… estamos todos muertos
      O el largo plazo ¿es una sucesión de ciclos de corto? ¿quíen dijo esto último?

  2. zorba dice:

    Don Silenoz, ud. cree que la era de la cris no tenia dos dígitos de desocupación. Por que me parece que repartían papelitos para todos y todas para enmascararlo y tomaban gente en el estado a mansalva, y al final simplemente decidieron mentir las estadísticas mintiendo en la cantidad de gente que quería trabajar y en la cantidad de gente con seudo trabajo en negro, para ocultar el hecho que nuestra realidad social no es mejor que nuestra realidad en infraestructura.
    Lo lindos cuadros que Ud. me muestra, son de una argentina orientada hacia adentro, nunca se hizo un verdadero esfuerzo de privilegiar la exportación y orientar la argentina hacia afuera, ni durante la época del Menemismo, siempre se privilegio al estado y su bienestar sobre el bienestar de la economía (siempre recuerdo que era mas barato comprar las maquinas para mi empresa en brasil que acá por las facilidades financieras que me otorgaban) .
    Es mas esta administración tampoco esta haciendo otra cosa, al parecer a nuestros Ceo’s de hoy le interesa mas que las cuentas le cierren, lo que demostraría que tienen un diagnostico bastante errado de la realidad, lo único que pueden hacer con las cuentas en la argentina es ir tirando y tratar de que aumentando la inversión y las exportaciones, (sacando todas las trabas que existen a las empresas y a la creación de empresas), se generen ingresos para acomodarlas. Estamos fundidos por vía de acomodar los costos nunca saldremos ya que en general estos son cheques a personas algo bastante inflexible a la baja, o saldremos a un quilombo social magnifico como plantea Don Silenoz, por lo que creo que solo tratando de aumentar los ingresos puede que esquivemos nuestro destino.
    Don Megeiras, el tipo de cambio es un precio, en la argentina por su costumbre de ahorrar en dolares generalmente esta algo atrazado, pero ahora esta muy atrazado y deberían dejarlo que alcance su valor de equilibrio como parte del acomodamiento de los precios relativos y no considerarlo una bala de plata, la bala de plata seria que se pongan a trabajar tratando de desburocratizar este país, haciendo todo mas fácil para todos.

    Saludos,

    Zorba

    • mgeiras dice:

      Zorba, la única explicación que me cabe para los hechos 1) atraso cambiario, 2) altas barreras arancelarias y para arancelarias, es que el gobierno espera liquidar los futuros de dólar para sincerar su valor. Saludos

  3. Walter Gonzalo Costa dice:

    Creo que no hay que gastar polvora en chimangos (ahora con nombre de Silenoz). Quien pretende “demostrar” con tanto “copy-page” algo que la realidad “demuestra”, es porque se carece de propuestas concretas, serias, factibles . . .

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