Hay túnel

La semana pasada escribí un post moderadamente pesimista que refleja mi cambio de expectativas de un ajuste gradual, a un no ajuste persistente. Ya no creo que el gobierno se vió obligado a dejar barreras arancelarias y paraarancelarias a la importación altas porque el muerto de los futuros de dólar lo obligaba a mantener el tipo de cambio atrasado hasta mediados de año. No, lo hizo porque si el gobierno de Macri es desarrollista, lo es en el sentido histórico latinoamericano de la palabra. Ve el desarrollo a través de la sustitución de importaciones que se financian sobre la eficiencia del sector primario (más sobre esta observación en el futuro)

Tuvimos la desgracia de padecer los gobiernos horrorosos de Cristina Kirchner. Para Macri es una suerte, pues haciendo políticas “desarrollistas” (a.k.a. peronismo de manual) puede lucir en contraste como un líder serio que va a llevar al país a buen puerto. ¿Tomaría el gobierno otras medidas si contara con mayoría en ambas cámaras? Seguro que sí, tanto porque tendría más margen de maniobra, como por el hecho que su minoría parlamentaria refleja el poco apego que tiene la sociedad al ajuste (queremos el gasto alto y los impuestos bajos, como buenos inmaduros). 

¿Quizás después de las elecciones del año que viene el gobierno se refuerce en el Congreso y acelere las reformas? Quizás. Pero me cansé de esperar condicionales (que después de levantar el cepo, que después de salir del default, que después del blanqueo, etc.). Y la realidad es que si las restricciones políticas impiden las reformas el gobierno debiera de aprovechar las detenciones de José López e Ibar Pérez Corradi para tomar el control de la agenda legislativa (con proyectos ley, e incluso decretos de necesidad y urgencia). Pero no se ve más que un cambio marginal en las ínfulas de la tropa oficialista. 

Y en mi nueva óptica moderadamente pesimista la detención de estos dos delincuentes no me invita a festejar, sino a llorar al reconocer lo enquistada que está la corrupción en el país. Recomiendo leer la nota de Hugo Alconada Mon en la La Nación de hoy:

Se trata de un sistema de impunidad que se nutre de una estructura que se desarrolló de manera paulatina durante las últimas décadas. ¿Cinco rasgos de ese sistema? 1) El actual ordenamiento legal incluye penas muy bajas para delitos de corrupción, por lo que el temor a ir preso es casi inexistente, más aún a la luz del bajísimo porcentaje de condenas que registran los coimeros argentinos desde hace décadas. 2) La infraestructura para investigar esos delitos es insuficiente, con juzgados, fiscalías y organismos de control sin el personal necesario ni capacitado. ¡si en ciertas dependencias ni siquiera cuentan con Internet! 3) El presupuesto para las distintas áreas del Estado que deberían prevenir y combatir la corrupción es bajísimo, a tal punto que nuestro país destina más dinero a transmitir fútbol por televisión que a potenciar la Oficina Anticorrupción, la Auditoría General o las fiscalías especializadas, entre otras dependencias. 4) Quienes quieren investigar al poder carecen de verdaderos escudos protectores (así, por ejemplo, los jueces y fiscales “molestos” pueden ser apartados con facilidad de las causas calientes, mientras que el Consejo de la Magistratura se demostró impotente durante más de una década para resolver casos flagrantes de mal desempeño como el de Oyarbide). 5) Sobreabundan los operadores, expertos en “alegatos de oreja”, distribución de prebendas y aprietes, ante jueces, fiscales, peritos y sabuesos.

¿Es casualidad, entonces, que la figura del arrepentido no rija en la Argentina para los delitos de corrupción, pero sí para el secuestro extorsivo, el financiamiento del terrorismo, la trata de personas o el lavado? Tampoco es casual que ni los políticos ni los empresarios locales quieran esa opción. Al contrario: le tienen pánico.

¿Tiene sentido tratar de votar una ley del arrepentido para delitos de corrupción? Sí, pero por los motivos que enumera Alconada Mon no es políticamente viable su aprobación hoy. Sugiero que primero se apruebe una amnistía para todo funcionario y empresario que confiese su participación en delitos de corrupción. Todo aquel que confesara sus delitos de corrupción no iría a prisión y solamente tendría que reintegrar los dineros mal habidos. Si es o fue funcionario también quedaría inhabilitado por un plazo para el ejercicio de la función pública (no se si es posible una sanción similar a los empresarios corruptos). Para incentivar la participación, por un tiempo largo (¿10, 20 años?) se resguardaría la identidad de los arrepentidos. 

Todo aquel que no se acoja a la amnistía en un plazo determinado y luego fuera encontrado culpable de delitos de corrupción debería sufrir el máximo rigor posible, dado el punto 1) mencionado arriba por Alconada Mon. Aunque agregaría que en un contexto de cambio cultural (que es en parte posible) la condena social aumentaría el costo de ir a juicio y ser condenado por corrupción. Y la información provista por los arrepentidos aumentaría considerablemente la probabilidad de detección de los corruptos que no se acojan a la amnistía. 

Es preferible eliminar la corrupción a futuro, a buscar la condena explícita de los miles de corruptos que se enriquecieron en las últimas décadas. El gobierno pareciera contentarse con una posición gatopardista en la cual se sorprende cuando casos puntuales salen a la luz, pero envía proyectos de leyes que sabe no van a prosperar.

EXPOST: El Financial Times publicó hoy (23/6) una nota sobre los cambios a gobiernos menos populistas en América Latina (Argentina, Brasil y Perú) de los últimos seis meses. A Macri le critican tomar el camino de mínimo esfuerzo:

Nor are Latin Americans necessarily making a permanent swing away from a discredited populist left. “Needed economic corrections that the new governments will have to make will be unpopular and create opportunities for the left to return,” adds Mr [Moisés] Naím.

Adding to the complexities are the 55m Latin Americans who rose into the middle class over the past decade. They have high expectations of continued advancement, making governing harder still. Is there any way to square the circle?

The easy answer is to keep spending — as Mr Macri is in Argentina. Despite raising subsidised electricity prices by 400 per cent earlier this year, a move that provoked critics to decry his administration as “brutally neoliberal”, his government has maintained social programmes and relaxed an earlier austerity drive. As a result, the fiscal deficit is expected to hit 5 per cent of gross domestic product this year.

 

13 respuestas a Hay túnel

  1. Silenoz dice:

    ” Para Macri es una suerte, pues haciendo políticas “desarrollistas” (a.k.a. peronismo de manual) puede lucir en contraste como un líder serio que va a llevar al país a buen puerto”

    Politicas desarrollistas…. ¿el PanaMacri? ¿las políticas del “peronismo de manual” en estos tiempos?

    Desopilante…. dos cuestiones

    Creo que no tenés idea sobre la “política desarrollista” (a.k.a. peronismo de manual)

    La segunda: tu cansancio deviene que todo esto es una cuestión política la lucha entre lo deseable y lo posible…

    Ahhh… supongo que devolviste tu consumo en exceso y que no provino de tu esfuerzo personal o ¿también tenés ” poco apego (…) al ajuste”?

    Saludos

    PD: El patricio escriba del miitrismo está describiendo el desempeño de la asociación ilícita al respecto ¿ no?
    los puntos 2) al 5) son una certera descripición de lo que han hecho con UIF por ej.

    • Walter Gonzalo Costa dice:

      Este comentario, ¿viene con diccionario de traducción? ¿O es un ataque de soberbia respecto de que ninguno de los demás tenemos idea de nada? ¿Aun los que ya llevaos muchos años a cuestas y sabemos perfectamente lo que ha sido el “desarrollismo? Hummm, parece ser un típico fabricante de problemas. Seria bueno que en vez de agravios conceptuales efectuara propuestas y soluciones, racionales.

  2. miguel dice:

    No hace falta ley del arrepentido , es algo que se dice hasta el hartazgo en los medios pero las figuras juridicas ya estan contempladas , en derecho siempre se puede dar una vuelta de torca para encontrar y juzgar a alguien.
    Algo que viene del posteo anterior es que el gobierno tiene una restriccion politica muy grande que es que no tiene el control del congreso , politica tributaria no se puede hacer por decreto (esta prohibidio por la CN , seria nulo apenas lo firmen) y el congreso es el mismo que sanciono una ley anti despidos…la esperanza del gobierno es llegar lo mas comodo posible a las elecciones del 2017 y sacar lo necesario para mejorar la cantidad de legisladores (que increiblemente no les hace falta mucho porque se cuentan contra las elecciones del 2013 , hasta sacando 30% a nivel nacional mejorar el numero)
    Otro : yo veo algunos desilucionados en blogs , twitter que son personas que comulgan con la ortadoxia , el problema es que nadie pero nadie en el pais le pide ajuste , es mas cualquier aumento de tarifas lo venden como ajustazo….al final le hacen el juego a los contrarios…es como espert…por que piensan que lo invitan tanto a tv ahora ? al putear a macri lo corre por derecha y lo usan para intentar mostrar que no se lo banca nadie

    • mgeiras dice:

      Miguel, lo de la ley del arrepentido se refiere a una posición del gobierno (y de algunos predecesores) a hacer anuncios que no se reflejan en hechos. Por ejemplo, hablar de la herencia recibida sin un plan de racionalización que contemple despidos masivos en la administración pública. No digo dejar en la calle a un millón de personas en un día, pero anunciar un plan de retiros voluntarios con incentivos decrecientes en el tiempo que sea acompañado de un cierto compromiso (porque es difícil comprometer políticas futuras) a despedir la “grasa militante” cuando las condiciones económicas mejoren (y los despidos no tengan tanta publicidad negativa).
      El de las elecciones de 2017 es uno de esos condicionales que me hartaron. Néstor Kirchner también asumió con restricciones en el Congreso (internas del PJ, pero restricciones al fin). Igual tomó medidas que profundizaron el modelo de Lavagna y empezó a crear el super productivo relato militante.
      Yo no soy ortodoxo en el sentido académico de la palabra, de hecho sería más bien keynesiano. Pero me parece que en el contexto actual más importante que una política keynesiana de aumentar el gasto público para traccionar la demanda en el corto plazo es generar expectativas para atraer inversiones. El cambio de gobierno es (fue?) el momento perfecto para generar un cambio grande en las expectativas y usar una combinación de políticas presentes y futuras para ello. Pero el gobierno se perdió la oportunidad ya que nunca presentó el bendito plan. Sin un mapa de las políticas futuras las expectativas se movieron marginalmente, y ahora el gobierno debe lidiar con un gradualismo sin shock. Saludos.

    • miguel dice:

      La situacion con el 2003 es muy diferente , ya el mes que asumio la economia crecia muy fuerte producto del ajuste del 2002 que lo hizo otro asi que no tenia costo politico y la interna del PJ le daba lugar justamente para crecer dentro del PJ donde lo que mas importa es tener caja , ahora el gobierno no tiene ningun otro espacio para coptar por lo que tiene que esperar a las elecciones para sumar…el plan es ese hacer los menores ajustes necesarios para que se crezca un poco y llegar a las elecciones…pensa el solo hecho que venimos de una economia con cepo y default dos restricciones terribles…comparto lo que decis sobre los empleados publicos pero la mayoria del exceso no son del ambito nacional sino provincial

    • mgeiras dice:

      Las situaciones en general son diferentes. Lavagna y Cavallo en sus respectivas circunstancias lograron imponer sus ideas de estabilización. El Congreso es una restricción, soy de los primeros en reconocerlo. Pero no debiera ser tomada como vinculante a la hora se trazar un rumbo para el gobierno. Cristina Kirchner perdió la Cámara baja en 2009, la oposición la obligó a vetar el 82% móvil en 2010, e igual mantuvo su “modelo”. Si Macri va a hacer un gobierno peronista lo primero que tendría que hacer es disciplinar a los gobernadores con la caja. Máxime, si como decís, la grasa es provincial. Que las provincias despidan ñoquis y el peronismo comparta el costo del ajuste. Saludos.

    • miguel dice:

      Igual otra diferencia con Lavagna y Cavallo es el contexto del cual se parte , pese que no se crecio nada estos años que pasaron no hubo una crisis fuerte (que para estandares arg desgraciadamente se toma como crisis fuerte a las del 89,2001 donde haya variables que se van por los cielos como hiper , dolar por 4 veces ,etc todo lo demas parece menor y tolerable) por lo que es dificil venderle un ajuste a la poblacion ,

  3. Walter Gonzalo Costa dice:

    Muy buena línea argumental. ESE es el problema. Darle mas vueltas es buscar mas problemas. Parece que los argentinos son fabricantes de problemas y lo que hace falta son fabricantes de soluciones. Mas aun cuando con razón alguien sostenia hoy en una publicación que “Argentina es un país peronista y a una nación peronista hablarle de eficiencia del estado, de apertura de la economía, de sacrificar ocio por incremento de productividad, de crecer en base a innovación y creatividad es virtualmente imposible.” . . .

    • mgeiras dice:

      Gonzalo, es cierto lo que decís. Los argentinos somos populistas. Nos volvimos populistas después de 70 años de un relato que fue acompañado por políticas distributivas que no anticiparon los efectos negativos de largo plazo que tenían (o que lo anticiparon pero valoraron más el beneficio político del corto plazo). Eso limita mucho la capacidad de maniobra de cualquier gobierno. Pero creo que este se autolimita un poco más. Saludos.

  4. Charrua dice:

    Bueh, si lo dice el Financial Times es palabra santa. La economía británica es un ejemplo de manejo macroeconomico competente, como lo demuestra lo feliz que está la población con el gobierno.
    Dejémonos de joder, muchachos.
    Hay políticas populares (más sueldos, menos impuestos, etc), impopulares (menos sueldo, más impuestos, etc.) y neutras.
    No podés sorprenderte si a la gente no le gustan las políticas impopulares y tampoco podés sorprenderte si creaste un sistema de gobierno presidencialista con elecciones cada dos años y resulta que los políticos aplican pocas políticas impopulares (resulta que les gusta ganar elecciones, mirá vos).
    Dame un gobierno con mayoría en el Congreso y las próximas elecciones dentro de 4 o 5 años y quizá alguien se animaria a un programa menos cortoplacista, pero con estas reglas está difícil.

    • mgeiras dice:

      Charrua, tu lógica no se sostiene. Si lo que dice un medio tiene una relación uno a uno con lo que pasa en el país, entonces durante los gobiernos de Cristina Kirchner existieron dos Argentinas esquizofrénicas ya que lo que decía Página 12, por dar un ejemplo, contradecía lo que decían La Nación o Clarín. Déjate de joder, para usar tus palabras.
      Y te aconsejo que abras los ojos al mundo. Ya que todos los países desarrollados tienen elecciones con regularidad, la mayoría cada dos años. Y si su nivel de vida es varias veces superior al nuestro es, en parte, porque cuando tienen que tomar medidas necesarias pero impopulares, lo hacen.

  5. miguel dice:

    Yo queria dejar otro comentario , piensen lo complicado que este pais que si macri llega al final de su gobierno sin que “explote” el pais ya es un logro tremendo puesto que el ultimo gobierno no pj que logro eso fue en 1928

  6. […] trilogía de notas sobre la economía argentina con un enfoque moderadamente pesimista (ver acá y acá las notas anteriores). Hasta hace un mes creía que el gobierno tenía un plan que implicaba llevar […]

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