Pospesimismo

Esta entrada cierra una trilogía de notas sobre la economía argentina con un enfoque moderadamente pesimista (ver acá y acá las notas anteriores). Hasta hace un mes creía que el gobierno tenía un plan que implicaba llevar la economía argentina hacia una mayor eficiencia. Esto se podía lograr con una devaluación del tipo de cambio acompañada de una reducción de las tarifas y barreras al comercio. Lo segundo impediría que la devaluación se traslade a precios. El mayor tipo de cambio real, sumado a un sendero creíble de ajuste fiscal que garantice una caída en la inflación, y eventualmente en la carga tributaria, daría al sector privado los incentivos a invertir. Un círculo virtuoso (no el único) que se podía empezar estos días, ya que estamos terminando de digerir los muertos de los contratos de futuros de dólar.

El gobierno en estos meses tomó medidas que son incompatibles con esta idea, así como con otras posibles que podríamos llamar de “economía de oferta”. En su lugar adoptó una postura keynesiana de incentivar la demanda sin importar si esto comprometía las, de por sí laxas, metas de reducción del déficit fiscal. El argumento implícito para ello es que hay que llegar a las elecciones legislativas del año próximo con apoyo. Y el ajuste es a la popularidad del gobierno como el ácido sulfúrico a la piel.

En mi opinión esta decisión de política es errónea ya que mira el corto plazo y no toma en consideración que hoy quizás el gobierno pueda responsabilizar al kirchnerismo por la inflación alta de este año, pero va a tener que hacerse plenamente cargo de los registros de 2017, y sin un plan no se llega al 1% mensual (o menos) necesario para ganar las elecciones. Orlando Ferreres en una nota en La Nación online hoy dice algo similar.

La inflación reprimida por la administración anterior al 10 de diciembre de 2015, al dejar el poder  Cristina Kirchner, era de 83 %. Es decir, si no hubiera ningún nuevo factor de inflación, esa sería la inflación que se registraría en la Argentina. El problema del gobierno fue decidir como ir registrando esa inflación reprimida y decidió hacerlo en varios años, gradualmente. Por lo tanto, tendremos inflación por lo menos por tres o cuatro años.

El problema del gradualismo es que afecta la credibilidad política del propio Gobierno. ¿A quién se le podría echar la culpa de la inflación en 2017 o 2018? Será difícil asignarla al gobierno anterior, aunque sea cierto, pues éste ya se fue en 2015.

¿Qué puede hacer el gobierno si las restricciones políticas son realmente fuertes? Hay dos posibilidades. Una es persistir en el camino supergradual a la normalización de una economía de mercado que atraiga inversiones como en los años noventa, y tratar al mismo tiempo de construir las mínimas instituciones para no caer en los vicios de siempre (mayormente endeudamiento excesivo). Aquí se corre el riesgo de perder el voto antes de lograr la normalización económica.

Pero hay otro camino, que tiene un menor riesgo de perder elecciones, y le daría al gobierno fortalezas cuando llegue a ser oposición. Consiste en crearle una bomba a sus sucesores, pero muy distinta de la bomba que Macri heredó de Cristina. Es hacer un gobierno populista pero eficiente. Mantener impuestos y gasto elevados, pero no derrochar recursos. Esto ataría de manos a un potencial sucesor peronista que no sea un buen administrador. Si quiere “robar” del Estado como hicieron Menem y los Kirchner tendría costos sociales de primer orden (estando impuestos y gastos a nivel elevado, las distorsiones ya no son de segundo orden).

De alguna manera implícitamente es lo que esta haciendo el gobierno (que como menciona esta nota reciente del Financial Times parece seguir el camino del mínimo esfuerzo). Aumenta el gasto social, ordena subsidios (reduce los excesivos pero otorga otros), busca mayor eficiencia en la administración, etc. El costo es que se condena en el corto y mediano plazo al país a un nivel de crecimiento y desarrollo bajo, ya que la alta carga impositiva redunda en menores incentivos para la inversión privada. A la larga se crecería una poco más, ya que se genera estabilidad política dado que la oposición peronista solamente podrá llegar, y mantenerse, en el poder si adopta la misma estrategia de eficiencia administrativa. Pero el potencial seguiría bajo. Como nos pasa con la selección de fútbol, que paga un altísimo “costo argentino”: la AFA.

Si esto es lo mejor que se puede hacer es porque el gobierno tiene los pies sobre la tierra, pero no la cabeza en las nubes. 

9 respuestas a Pospesimismo

  1. D. dice:

    A la gente le importa más el empleo y el consumo que la inflación. Sino no se explica el 54% de los votos de Cristina en 2011. Me parece que esto es lo que evalua el gobierno cuando decide más gradualismo y menos shock. Si el año que viene la gente pierde el temor a quedar desempleada y mantiene el nivel de consumo no le va a importar que la infación sea del 20%.

    • mgeiras dice:

      D., es posible que tengas razón. Cuando la economía crecía la gente votaba a los K y miraba para otro lado cuando había una denuncia de corrupción. Pero me temo que la vara va a estar más alta con este gobiernos. Igual 20% para el 2017 es mucho. Saludos.

  2. miguel dice:

    Yo ya lo dije antes pero siempre el problema que no se toma en cuenta para los ajustes de shock es la restriccion politica y juridica tambien , de que te sirve si aumentaban las tarifas de una al valor que deberian tener si despues te lluven amparos por todos lados , del lado politico tambien si el congreso tiene el control la oposicion ni hablar que no hay ningun minimo de consensos en los politicos argentinos si no no se explica como gente que antes te voto una ley contra buitres ahora te vota la contrario ….y como dice el comentario anterior la gente tampoco exige mucho , hay una tolerancia a la inflacion terrible mientras el salario crezca por encima a nadie le importa

    • mgeiras dice:

      miguel, es cierto que hay que considerar las restricciones para reducir los subsidios y tener en cuenta las nuevas tarifas (no los aumentos, porque pasar de pagar $16 a $60 en porcentual es enorme pero era ridículo el valor base). Ahora quién explica las “restricciones” que llevaron al gobierno a otorgar subsidios al transporte en regiones que no los tenían? Gobierno con poco margen pero se autolimita. Y gente que festeja un aumento de salarios del 30% al mismo tiempo que putea una inflación de la misma magnitud. Nos falta mucho. Saludos.

  3. César dice:

    Es interesante eso de que puede no haber otra opción que el “populismo eficiente” xq creo que la opinión pública tiene fuertes preferencias por ello (hasta en las bases de Cambiemos hay muchos convencidos con Aerolíneas estatal, FPT, Tierra del Fuego, precio sostén petróleo, etc…o no?). Pero, en qué sentido los 2 caminos que describís al final son distintos? MB nota.

    • mgeiras dice:

      César, efectivamente la gente quiere pan y circo (sofisticados). Los dos caminos son diferentes porque el primero se aproxima al “populismo eficiente” por razones tácticas para vencer obstáculos y luego enderezar el camino hacia una “tercera vía” que tenga menos Estado (y por ende menos impuestos) y más mercado. El segundo tiene como objetivo estratégico el “populismo eficiente” y lo logra poniendo impuestos que maximizan recaudación (pico de la curva de Laffer) derrochando la menor cantidad posible entre el cobro y la prestación de servicios y transferencias directas (de todo tipo, a los pobres, por hijo, a los viejos, a los informales, a las empresas, etc.). Saludos.

  4. miguel dice:

    El problema mas grande es eso que dije antes de la falta de consensos politicos minimos para la pol economica , tambien que no hay sectores que pidan una economia ordenada , los que dicen de bajar impuestos o gasto son dos o tres economistas locos y nada mas y eso es una desgracia miren por ej Came , quiere ley antidespidos para las empresas grandes y no para ellos bueno todo es masomenos asi de gente que lo unico que cuida es su kioskito , la uia , adeba …todos cuidan kioskitos cerrados nada mas

  5. juan dice:

    como se ” roba un Estado ” y se lo entrega desendeudado, con un pbi muchos mas gordo del quese ecibio , con mejora sustancial de la calidad de vida , con bancos capitalizados , con sector manufacturero capitalizado , con sector agrario capitalizado , con el mejor indice GINI de la region ? . Simplificar de esta manera es poco serie. La corruptela de funcionarios no implica la corrupcion de todo un gobierno. Un gobierno corrupto solo puede sostenerse en el poder a traves del endeudamiento externo de otra manera pierde las elecciones indefectiblemente.

    • mgeiras dice:

      juan, en un blog hay que simplificar, sino abrumás al lector. Para análisis más detallados hay que contratar un consultor (para cuestiones prácticas) o leer artículos académicos (para entender los mecanismos subyacentes). Pensá que hoy en día el afán por simplificar llevó a la mayoría de los blogeros a mudar sus comentarios sobre la realidad económica a Twitter, donde hay que ceñirse a 140 caracteres.

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