Cultura, realidad y política

En el país existen diferencias culturales manifiestas. Podemos resumirlo en el “civilización o barbarie” de Sarmiento, peronistas o gorilas, kirchneristas o antikirchneristas. Como se puede ver en estas clasificaciones, es conveniente dividir las categorías en dos. Yo las etiquetaría como “nacional populista” y “liberal”. Mientras la primera reniega del mundo (aislacionista), la segunda busca integrarse al mismo (cosmopolita). Además mientras la primera considera al mercado un mal (más o menos absoluto según lo radicalizada de la visión), la segunda considera al mercado como una herramienta esencial para un ordenamiento económico moderno.

Estas diferentes culturas generan diferentes realidades, ya que un observador mira el mundo a través de sus anteojos culturales. Por eso para un argentino nacional populista el relato del kirchnerismo, como los indicadores que decían que teníamos menos pobres que Alemania, era (quizás todavía lo es) creíble, mientras que para un argentino liberal era insostenible. Esta “grieta” se profundizó desde 2008 con el conflicto que el gobierno tuvo con Clarín ya que los medios en lugar de presentar una descripción promedio de las realidades subjetivas se radicalizaron.

La diferencia de culturas impone restricciones a la política. Lo interesante es que esto no se manifiesta en dos partidos que representen las visiones contrapuestas del nacional populismo y el liberalismo. Es cierto que por un lado tenemos un partido nacional populista, el peronismo. Pero por el otro lado no tenemos un partido liberal. ¿Por qué? Supongo que en parte es porque en Argentina al liberalismo se lo asocia con la derecha, y ser de derecha está todavía estigmatizado. Esto genera un circulo vicioso.

Según sondeos de opinión, entre un cuarto y un tercio de los argentinos serían liberales. Creen en el mercado (sin ser fanáticos), y creen en la importancia de un Estado que esté presente pero solamente donde es necesario. Sin embargo un político que los busque representar no puede, por censura de la mayoría nacional populista, presentar una plataforma que les hable en forma directa y clara. Esto produce políticos de derecha “light” y, lo que es más importante, una desconexión entre éstos y su electorado.

Esta desconexión no permite la comunicación ida y vuelta que, por un lado fortalezca a los políticos, y por el otro comunique a los votantes que los objetivos de política deben sujetarse a las restricciones de la mayoría nacional populista (es decir, que hay obstáculos entre lo ideal y lo posible). Esto resulta en votantes que se frustran porque no ven al Estado achicado de un día para el otro, o cómo el gobierno anunció ayer, que se posterga la segunda rebaja a las retenciones al campo.

¿Estoy diciendo que Cambiemos es de derecha? No. Pero es consciente que entre sus votantes está ese 25-33% de los argentinos que es liberal. Pero como no quiere aparecer hablando solamente con éstos comete errores de comunicación como no haber blanqueado la herencia el primer día, o no explicar claramente que no es razonable que los consumidores de la CABA y el GBA paguen tarifas irrisorias por la energía. Es comprensible su actitud dado que si solamente este segmento del electorado lo votara en las elecciones legislativas del año próximo sería visto como un fracaso. También es comprensible que los liberales estén algo desencantados (y esto se refleja en la caída en la imagen positiva del gobierno, ver indicador de UTDT que pasa de 3,03 en marzo a 2,53 en septiembre). Máxime mientras no tengan un representante que les hable en forma directa y les decodifique las restricciones para alcanzar sus aspiraciones.

11 respuestas a Cultura, realidad y política

  1. Best Seller dice:

    Si bien creo que reducir todas las preferencias de la población a un binomio resulta un tanto reduccionista, si tuviese que elegir me quedaría con las mismas que planteaste.
    El problema está en que la caracterización siempre resulta compleja, y en este caso particular, sesgada. No creo que encuentres a ninguna persona sensata en el SXXI del campo “nacional-popular” (dejemos de lado el fanatismo, existente por igual en ambos bandos) que te diga que hay que aislarse del mundo o que el mercado es un mal. La primera es anacrónica, la segunda directamente incorrecta.
    Parado en ese lado, te diría que la diferencia respecto de lo que vos planteás (hay muchísimas más) está en considerar i) con qué parte del mundo te querés integrar y cómo hacerlo; ii) aceptar el mercado como mecanismo distribuidor, pero reconociendo que esa distribución puede ser inequitativa (según los criterios de cada uno) y que entonces debe ser corregida.
    Más abajo planteás lo del fanatismo respecto de la creencia de los mercados. Lo mismo aplica para la creencia de que teníamos menos pobreza que Alemania. Son solo una parte muy reducida -e intensa- de los votantes.
    Saludos.

    • mgeiras dice:

      Best,
      Estoy de acuerdo que solamente una minoría de la población se identifica con las expresiones extremas de ambas categorías. Sin embargo, lo interesante es que esta dicotomía se da no sólo en Argentina sino en el mundo. En Europa hay un resurgimiento de nacionalismos impresionante (hace una década uno se hubiera reído ante la perspectiva de un Brexit). Y en Estados Unidos el fenómeno Trump probablemente sea la manifestación de un desencanto entre los votantes conservadores y sus políticos que no pudieron (o supieron o quisieron) adaptar sus ideas a un mundo de “secular stagnation” (como etiqueta para desafíos tanto de oferta como demanda).
      Como dato de la dificultad que tenemos como sociedad para aceptar el rol del mercado como mecanismo para asignar recursos recuerdo una nota que escribí para el Cronista sugiriendo un “Pacto de la Moncloa” para la UCR. Acá link a la nota original, y acá a uno de los primeros posts de este blog donde me identifico como liberal.
      Saludos.

  2. Silenoz dice:

    Ja,,,,,

    Hablando de fanatismo (de los demás por supuesto sin mirar la viga en el ojo propio), de liberales, fanatismo y fascismo, creo que sería una obligación que leas La Gran Trasformación de K. Polanyi….. Y después hablamos de la utopía liberal…. para empezar a despejar los prejuicios sino no se puede siquiera pensar en abordar un tema bastanet complejo y que escapa largamente el cuadradito cognitivo de los economistas

    Saludos

  3. leo dice:

    siempre fue un gran problema para argentina no tener un buen partido liberal que represente a ese sector , desde el 83 se puede decir que fueron candidatos liberales a presidente..alsogaray , cavallo , lopez murphy y despues dejamos de contar , todos terminaron mal…el pj se fagocito a la ucede y termino en escandalos , cavallo termino con de la rua y el incendio de 2001 , lopez murphy termino en la nada y recrear se lo fagocito el pro , el gob actual tiene mucho miedo de dejarse correr por izquierda y es una lastima , tenes muchos funcionarios que solo quieren quedar como buena onda al estilo de publicar todo el tiempo que se reunen con tal fundacion , que dan subsidios cuando lo que tendrian que estar haciendo es echar a los miles que sobran de cada dependencia del estado

    • mgeiras dice:

      leo, para completar tu descripción del “cuasi partido liberal”, entre el 55 y el 83 ese lugar lo ocuparon los militares (en realidad desde Perón los militares se alternaban en todos los casilleros ideológicos). Lo ideal sería que dentro de Cambiemos una facción (que debería ser casi todo PRO y la parte alvearista de la UCR) se reconozca liberal. Sino el votante liberal va camino a otro desencanto e inevitablemente tendremos en poco tiempo otro cuasi partido UCDARRecrearCompromisoparaelCambio. Saludos.

  4. leo dice:

    el gran problema es que a comparacion de los otros partidos de cambiemos el pro queda como “liberal” mira sino esto ,
    http://www.lapoliticaonline.com/nota/97510/
    http://www.lapoliticaonline.com/nota/99204/

    yo la escuche muchas veces a carrio pidiendo prision para empresarios por subir los precios , y la ucr sigue pensando como en 1989 que el aumento de precio es culpa de un golpe de mercado , es muy triste la realidad politica arg pero es asi ,parece que el que no aprieta con un revolver gente dentro de un ministerio queda como “ortodoxo” en comparacion

  5. zorba dice:

    Lo peor no es que no exista un partido liberal, sino que los errores del partido nacional populista no se explicitan ni corrigen sus leyes ni analizan en unos centro de estudios, ni nada..

    El odio al mercado, permanece y es una tonteria hasta los chinos se hicieron promercado.

    Rigidez laboral extrema y palos para la creacion de empresas donde lo que falta es trabajo, (la indeminizcion laboral a llegado a extremos ridiculos que hay que indemnizar al empleados domesticos donde la familia no es una organizacion con fines de lucro y en ninguna parte se contempla la capacidad de pago del contratante; sistema laboral hace que la empresas despidan a su trabajadores no calificados cada 5 años, la ley macdonal que bocho la justicia el otro dia; instrumentos de financiacion comercial como el cheque cada dia mas discutidos lo que hace que su tasa de descuento se eleve; politica impositiva que te cobra antes de percibir los fondos que es costosicima desde lo financiero para las empresas, burocracia; etc; etc.)

    Sistema impositivo retrogrado, enfocado en cobro de los impuestos al consumo, siendo extremadamente perjudicial para el que consume todos sus ingresos, ante este la inflacion casi es simpatica para los trabajadores. Nunca vi un paper que diga los impuesto no lo pagan las empresa sino los que consumen sus bienes y servicios ya que estos estan incluidos en su precio. etc.

    Podemos no tener un partido liberal pero lo que no podemos tener es un clase intelectual o de pensadores que no se cuestiones ni mire lo que pasa. Hoy vamos a endeudarnos nuevamente para pagar gastos corrientes no lo hemos hecho ya.

    Saludos

    Zorba

    • mgeiras dice:

      zorba, muy buen comentario. Probablemente la falta de un partido liberal se relacione con la escasez de intelectuales liberales. Recuerdo que en 2002-3, varios de los pocos que hay en el país (Aguinis, Kovadloff y Sebreli) respaldaron a Ricardo López Murphy en su aventura política. Quizás porque intuyeron lo que pasaría si alguien como Kirchner ganaba esas elecciones. Saludos.

  6. Cesar dice:

    Tu descripción es bastante coincidente con otras fuentes que tbn hablan de polarización de creencias (entre ellas, los últimos resultados electorales). Sin embargo, creo que para buena parte de la población las preferencias son dinámicas (por suerte) y se ven afectadas por los resultados de las políticas (hay 2ble causalidad). Es ahí donde esperaría del macrismo mejor calidad de políticas para seducir a un cacho importante de los votantes de centro con la agenda liberal (ejemplo ajeno malversado: eliminar de un saque los subsidios a energía y gas y volcar gran parte de ese ahorro fiscal a la triplicar la AUH, aumentar jubilaciones y eliminar impuesto al cheque)

    • mgeiras dice:

      Cesar, es cierto que las preferencias son dinámicas. Por ejemplo muchos políticos pasaron de ser menemistas a kirchneristas y ahora son renovadores o PRO. ¿Y quién no tiene un amigo que pasó de leer Vargas Llosa a Feinmann, y ahora volvió a don Mario?

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