To bleach or not to bleach

El blanqueo es hoy en día una fuente de dolores de cabeza para los argentinos de pie que sacan las cuentas sobre las ventajas y desventajas de las alternativas. Una conclusión era obvia, como indica Néstor Scibona en su última columna dominical en La Nación: prácticamente nadie hundió fondos en el bono a tasa cero:

Una prueba del disgusto oficial es que el Ministerio de Hacienda y Finanzas decidió no divulgar el monto de la suscripción del bono en dólares a tres años y tasa cero, que venció el 30 de septiembre. Esto indica que habría tenido escasa aceptación, por más que permitía blanquear sin costo y al Tesoro financiarse de la misma forma. Sin embargo, este impreciso resultado no marca una tendencia porque estaba cantado: los especialistas desaconsejaban este título, por resultar más conveniente pagar el impuesto de 10% y recuperarlo con inversiones financieras, que inmovilizar el capital hasta 2019.

Se entiende que Prat Gay critique la tasa de interés de las licitaciones Lebac que hace el Banco Central como muy alta: él vive en un mundo de fantasía en el cual 3% anual es la tasa de interés real de equilibrio. Por favor, un paracaídas para que Alfonso pueda bajar (suavemente) a la realidad. Al margen, por suerte el Banco Central leyó a tiempo que se le disparaba la inflación y dejó de bajar la tasa hace unas semanas (el indicador de Inflación Verdadera, luego de tocar un máximo el 22 de septiembre comenzó a bajar).

Volviendo a las cabilaciones de los (no tan) contribuyentes argentinos, se entienden sus dudas. Al mismo tiempo que el gobierno anuncia e implementa el blanqueo hace saber que el proyecto de presupuesto para el año que viene contempla aumentar la escala máxima del impuesto a las ganancias del 35 al 40%. O sea, blanqueá hoy y mañana te desplumamos.

Me parece que aunque el gobierno esté convencido que Cambiamos, los ciudadanos necesitamos más evidencia para aceptar una carga tributaria digna del primer mundo. Y por supuesto en algo el gobierno no Cambió: la culpa la tiene el Otro. Para Prat Gay ahora son los bancos los responsables por la escasa adhesión al blanqueo. Se entiende su nerviosismo. Es que el blanqueo al menos es democrático. Le da dolores de cabeza al gobierno también.

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6 respuestas a To bleach or not to bleach

  1. eduardo cabrera dice:

    todo por culpa de que macri no quieria quedar muy duro e insensible poniendo a melconian como ministro , hasta que no rajen 1 millon de empleados publicos el pais no levanta mas

    • mgeiras dice:

      eduardo, no es factible despedir un millón de empleados públicos, por muy ñoquis que sean. Lo que falta es un plan factible y que de incentivos a invertir en el país, independientemente de blanqueos. En esto Prat Gay fracasó. Saludos.

    • eduardo cabrera dice:

      no queda otra solucion estimado amigo , es eso hoy aguantar la presion impositiva que tenemos ahora , pero en el fondo nose si es consecuencia del gobierno en si , la sociedad arg en su conjunto pide siempre mas y mas estado

    • mgeiras dice:

      eduardo, yo espero que el blanqueo fracase para que el gobierno entienda que la tolerancia de los contribuyentes con la presión tributaria llegó a un límite y empiece a tomar decisiones que impliquen una reducción del gasto. Gradual, pero reducción (no aumento como hizo hasta ahora). Saludos.

  2. Leo dice:

    lo peor es que aparecen gente que uno pensaba respetable como levy yetati a decir que hay que cobrar mas impuesto a las ganancias , terrible chanta resulto ese

    • mgeiras dice:

      Leo, de Levy Yeyati recientemente vi esta nota/entrevista en La Nación. Me parece que da una tibia opinión en contra de aumentar la alícuota máxima (notemos como para vender un aumento al 40% ahora el rumor es que la suba es al 45%, nabos maquiavélicos). Saludos.

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