El gradualismo y las restricciones políticas

Una vez más voy a escribir sobre el gradualismo de la política económica del actual gobierno. Este nos viene diciendo que le gustaría aumentar el ritmo de los ajustes necesarios en el frente fiscal (condición necesaria para bajar la inflación y para atraer inversiones), pero que no puede porque enfrenta restricciones políticas. Por ejemplo, Alfonso Prat Gay luego de los disturbios en el Congreso por la sanción de la reforma en la fórmula de ajuste de las jubilaciones twiteó lo siguiente:

Si esto fuera cierto no sería políticamente posible hacer un ajuste mayor en la Argentina hoy. Pero si no es posible reducir el gasto público como se discutió recientemente entre economistas del gobierno y críticos liberales (ver post anterior), ¿cómo se explica que la pobreza haya bajado desde 31,4% en el primer trimestre de 2016 al 25,7% en el segundo trimestre del año pasado?

Empecemos recordando el muy buen análisis que realizó Jorge Fontevecchia en su editorial del diario Perfil el último domingo. Ahí nos hace notar dos trampas. Primero, que la comparación debiera hacerse con el segundo trimestre de 2015 (adecuadamente el INDEC no estimó este dato) ya que es previo a la devaluación de diciembre de 2015 y por ende comparable con la situación de atraso cambiario del segundo trimestre del año pasado. Segundo, que la pobreza hoy en día es más alta justamente porque hubo una devaluación significativa a fines del año pasado.

Dejando de lado las fluctuaciones en las mediciones de pobreza por las variaciones en el tipo de cambio, resulta razonable inferir del siguiente gráfico, elaborado por CEDLAS en base a datos del INDEC, que hoy la pobreza estaría en un nivel inferior al de fines de 2015.

Y otra medición conocida, la del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, en uno de sus últimos informes refleja una reducción de un punto porcentual en la pobreza entre 2015 y 2017.

Volvamos a la pregunta. ¿Por qué bajó la pobreza? ¿Fue por el crecimiento económico o por el aumento de los planes sociales? La Argentina creció el año pasado al ritmo del 3%. Insuficiente para explicar la caída en la pobreza del 30,3% del segundo semestre de 2016 al 25,7% un año más tarde (el salario real y el empleo formal no crecieron tanto en este período).

La principal explicación para la caída de la pobreza observada el último año es el aumento en la cantidad de personas que reciben asistencia del Estado. Esto me permite volver al punto inicial de esta nota. Si el gobierno puede financiar planes sociales que resultan en una baja (artificial?, temporaria?, espero equivocarme y que no sea el caso) de la pobreza, quiere decir que no enfrenta restricciones políticas vinculantes. En efecto, si Macri y su gabinete pudieron gobernar con la pobreza en los niveles observados durante su primer año y medio de gestión, no hacía falta endeudarse para aumentar la asistencia social.

Se podrá argumentar que el gobierno desde un inicio se puso como objetivo reducir la pobreza. El tema es cómo se logra esto. Por mi parte preferiría que el fuerte aumento en la deuda pública (la deuda externa se incrementó en 52.000 millones de dólares el año pasado) se volcara en inversiones en infraestructura que reduzcan el costo país, e incentiven la inversión privada que vía crecimiento económico terminen por reducir la pobreza en forma sostenible.

Endeudarse para reducir la velocidad del ajuste entonces no obedece a restricciones políticas. Por el contrario, y viendo las estadísticas de pobreza (y cómo fueron presentadas), el gradualismo es una elección por motivos políticos: la reelección de Macri. Algo que los críticos del gradualismo ya sabíamos, pero que ahora queda más claro.

 

Los comentarios están cerrados.