Esperando definiciones del nuevo gobierno K

En tres semanas Alberto Fernández asumirá la presidencia de la Nación, consumando el regreso del kirchnerismo al poder. Más allá de exponer de forma cruda el rotundo fracaso de Mauricio Macri (no pudo, supo, quiso arreglar la economía y prevenir el regreso de Cristina al poder), no es hora de lamentarse sino analizar el país que viene.

Lo primero que habría que notar es que, como dijo ayer Carlos Pagni en Odisea Argentina, “Fernández es un Néstor sin soja”. Y esto es clave para entender como va a cuajar el próximo gobierno. Un poco por preferencia, pero especialmente por necesidad, la ortodoxia económica va a estar presente. El gobierno va a respetar las restricciones que enfrenta y no va a poder hacer populismo explícito como hizo Cristina. En cierta forma esto sería la contracara del gradualismo de Macri, quien respetaba las restricciones políticas para hacer el ajuste (aunque como dije en más de una ocasión en este blog, en mi opinión se pudo haber hecho más). 

El nuevo gobierno va a contar con la ayuda de las agrupaciones sociales, los sindicatos y demás grupos de poder que no tardaron ni cinco minutos en ponerle palos en la rueda a Macri pero que ahora anuncian un diciembre en paz, sin demandas de bonos de fin de año, y anticipando reclamos salariales mesurados. Es vergonzoso que esto parezca como algo natural para los votantes del PJ, cuando debiera al menos avergonzarlos un poco (y llevarlos a ser más exigentes con su nuevo gobierno).

Hablando de votantes voy a usar datos de una encuesta online, que pedí hacer en las primeras dos semanas de octubre, para ver en qué difieren los simpatizantes del actual y nuevo oficialismo.

En términos de ideología, los votantes de Alberto están más a la izquierda que los de Macri (0,1 puntos sobre 1), dicen ser más nacionalistas que liberales (0,2 puntos sobre 1), y están más de acuerdo que la Argentina debe ser capaz de tomar decisiones soberanas (0,3 puntos sobre uno).

Respecto a la relación del país con el resto del mundo, los votantes del PJ desprecian más la globalización (0,3 puntos sobre uno), y están más a favor del default, ya sea sobre deuda pública o con el FMI (0,2-0,25 puntos sobre 1). Aunque no hay diferencias en su apreciación sobre los beneficios del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur (esto se puede deber a que al ser un tema abstracto, los votantes no tienen opiniones formadas).

Finalmente respecto a sus expectativas sobre la economía del año próximo, los votantes de ambos partidos han expresado tener un nivel similar de temor que la crisis actual se agrave. Y todos los votantes mostraron un muy bajo nivel de confianza en otras personas.

En definitiva, las preferencias de los simpatizantes del nuevo oficialismo apuntan a que el país se volvería a cerrar al mundo, algo ya visible en declaración del nuevo presidente en temas de política exterior. Pero como ya dije, es de esperar que al menos en parte, primer cierta ortodoxia en materia económica. De hecho circulan versiones que las competencias de Economía se dividirían en dos ministerios (un progreso respecto de la absurda dispersión del gobierno de Macri), uno a cargo de Guillermo Nielsen y el otro comandado por Matías Kulfas. Ortodoxia y heterodoxia. Habrá que ver quién será el doctor Jeckyll y quién el señor Hyde… lo que dependerá del ojo del observador.

 

4 Responses to Esperando definiciones del nuevo gobierno K

  1. Gonzalo Costa dice:

    ¿Cuan fiable puede ser AF? Absolutamente nada. El haber ido a la casa de CFK para el “aval” del listado de funcionarios pone en el centro de la escena a lo peor de la política argentina (que es mucho decir). Asi que la encuesta que ha realizado muestra la ignorancia supina de una gran parte de esta población, que esta mas inclinada a que el estado le resuelva “sus propios” problemas, que a ofrecer soluciones a traves del trabajo, la dedicación y capacitación personal del desarrollo humano, económico y social. Total, para esa porción de la población, la culpa siempre será del “otro” y si es del exterior, peor aun . . . Argentina, pais donde se hace un culto al “fracaso”, porque es un fracaso en si mismo.

    • mgeiras dice:

      Gonzalo, Alberto Fernández ha demostrado ser muy pragmático a lo largo de su vida política. Lo de ir a ver a Cristina antes de anunciar el gabinete forma parte de este pragmatismo. Le resulta importante dejarse ver como “aliado” de su jefa, máxime cuando todavía no acumuló poder propio. Hablando de acumulación de poder espero que sea lo suficientemente inteligente para hacerlo en forma gradual. Digo, porque también tiene su temperamento y es posible que le hagan pisar el palito para que vaya al choque en distintos frentes lo cual terminará restándole poder (Néstor si pudo hacerlo a menudo porque tenía una gran billetera en una época en que nadie más era rico en recursos). Saludos.

  2. Silvia Di Carlo dice:

    Muy bueno Martin, beso grande

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