Delta, y qué?

Los medios necesitan despertar el interés de sus clientes para poder vender publicidad. Es su negocio. Por eso la proliferación de noticias sensacionalistas y exageración de hechos (la «prensa amarillista»). Ultimamente podemos ver esto con respecto al tratamiento de las noticias referidas a la variante Delta del coronavirus.

Es sabido que el Covid-19, como casi todos los virus, tiende a mutar con el tiempo. Las mutaciones son el resultado de cambios aleatorios en el código genético al ser copiado. Es el mismo proceso que en una escala de tiempo de millones de años produjo la variedad de vida (y al ser humano) en la Tierra. Solamente que los virus se reproducen con una rapidez que estas mutaciones se ven en días, no eones.

La variante Delta de identificó el año pasado en la India y se caracteriza por una mucho mayor tasa de contagio (el R0, el número de personas que un infectado contagia en promedio al inicio de la epidemia, sería de 7 en lugar de 2,4 de la primera variante del virus identificada en Wuhan). También tendría una mayor tasa de mortalidad, con el riesgo mayor por edad (lo que pasa con los jóvenes es que es más probable que se contagien que con las anteriores variantes).

Justifica la variante Delta el ruido mediático alrededor de ella? Si, si estamos en un país con bajos niveles de vacunación completa (ya que una primera dosis no reduce tanto el riesgo de muerte para esta variante como lo hacía con las anteriores). La Argentina claramente esta dentro de este grupo pues a la fecha solamente tiene el 10% de su población inmunizada (según estadísticas del Financial Times).

De hecho, uno puede interpretar la restricción a los viajes internacionales como un manotazo de ahogado del gobierno argentino que ve que se le viene encima un desastre. Su estrategia de vacunación confiaba en las estadísticas de inmunización parcial frente a las viejas variantes, y no cuenta con las segundas dosis debido a la especifidad de la Sputnik que usa diferentes componentes en sus dos dosis. Como diría Carlos Melconian, es un plan sanitario picapiedras. Pero Argentina no es el objeto de esta nota.

Lo que cuesta entender es el temor que los medios reflejan en sociedades donde la vacunación está muy avanzada. Por ejemplo, en el Reino Unido se critica la decisión del gobierno de proseguir con la reapertura de las actividades económicas (ver esta nota de hoy en The Guardian). Si bien parte de la crítica es porque el gobierno es de derecha y The Guardian es de izquierda, no deja de llamar la atención.

El tema es que si uno mira las estadísticas (por ejemplo las del FT linkeadas previamente). La IFT (infection fatality rate) ha caído drasticamente en el Reino Unido. El ratio de fallecimientos a infectados en enero era de 1,87/89,3=0,021 (donde el pico de infectados es el 9 de enero y el decesos el 23 de enero, o sea 14 días más tarde). Si miramos el estadístico equivalente a la fecha da un ratio de 0,03/17=0,0018 (usando el 23 de junio para infectados y el 7 de julio para muertes, i.e. el mismo lag que en enero). O sea que la IFT cayó más del 90%! Por supuesto esto refleja que Gran Bretaña ha inmunizado a más de la mitad de la población a la fecha.

Desde el comienzo de la pandemia he estado trabajando con un coautor en el estudio del diseño óptimo de las cuarentenas. En diciembre publicamos un documento de trabajo (CEPR 15541, ver resumen en VoxEU) en el que encontramos que bajo supuestos epidemiológicos y económicos usuales, y usando las tasas de infección y mortalidad iniciales, una cuarentena debería durar entre tres y seis meses y reducir la actividad en un 40%. Si ajustamos la tasa de mortalidad (y la tasa de infección) para tomar en cuenta la variantes Delta y los efectos de la vacunación, la reducción de la actividad óptima es de un magro 6%. Teniendo en cuenta que individualmente se toman más medidas precautorias está bien que el gobierno británico levante las restricciones. Es más, también debería incentivar a la gente a no ser tan cautelosa.

Tarde o temprano la gente se dará cuenta del mucho menor riesgo del coronavirus gracias a las vacunas, y la prensa amarillista deberá buscar otras historias para asustarlos.

2 Responses to Delta, y qué?

  1. Horacio Osvaldo Suriano dice:

    Gracias! Saludos. Horacio