Inflación de febrero 2017

14/03/2017

Como dije en junio del año pasado, en el primero de una serie de posts que marcaron el fin de mi luna de miel con el gobierno de Macri, como el Banco Central fracasó en reducir la inflación al 1% mensual hoy tenemos a la inflación, y sus consecuencias, en las tapas de los diarios. Ayer, Pablo Maradei en una nota en Clarín, afirma que la inflación reportada por el INDEC para febrero, del 2,4%, lleva a varios gremios a elevar la vara en sus negociaciones salariales.

El 2,5% de inflación que informó el Indec para febrero, sumado al 1,8% de enero y un marzo que rondaría el 2%, se convirtió en pasto para los gremios, que van por paritarias superiores al 20%. Con estos antecedentes, se diluye la intención del Gobierno de fijar un techo en torno al 18%. Aun cuando dentro de las ofertas oficiales -por caso, la que les hacen a los docentes en provincia de Buenos Aires- sumen una cláusula gatillo para compensar incrementos por encima de lo acordado.

Como dije hace unas semanas, el gobierno debe concentrarse en cerrar las paritarias del sector público en niveles consistentes con una inflación debajo del 20%. Si en el sector privado algunos se deliran con aumentos del 30%, como según Maradei sería el caso de la UOM, los efectos que esto tendría sobre la actividad y el empleo serán responsabilidad de los sindicatos y empresarios involucrados.

¿Pero está realmente la inflación tan alta? El indicador de Inflación Verdadera de febrero fue de 1,6%. Recordando que en enero la marca fue de 2,3% tenemos un acumulado de 3,9%. Lo preocupante es que tomando los indicadores desde julio del año pasado la inflación anualizada da 23,2%, por encima del 22,7% anualizado que estimé para el segundo semestre de 2016. El siguiente gráfico muestra el indicador de Inflación Verdadera (la línea de color naranja) desde el primero de julio del año pasado.

No hace falta usar métodos estadísticos para ver que en los últimos ocho meses la inflación está oscilando sin tendencia clara a la baja. El trabajo para llevar la inflación del 23% actual a niveles compatibles con la meta del 17% del BCRA está en manos de los gobiernos de Macri y Vidal, y consiste en lograr cerrar paritarias en el sector público por debajo del 20%.

Si no lo logran, Sturzenegger se verá obligado a acomodar una vez más la política monetaria a la fiscal, perdiendo gran parte de su credibilidad en el proceso (según nota de Francisco Jueguen en La Nación hoy, sectores del gobierno le piden a Sturzenegger que se “traicione”, baje las tasas y tolere más inflación). Para el gobierno la pérdida, a medir en octubre, puede ser aún mayor.


Inflación de enero y Precios Transparentes

14/02/2017

La semana pasada se publicaron índices de precios con mediciones un tanto dispares. Mientras que el INDEC reportó que la inflación de enero fue del 1,3%, en la Capital el indicador fue de 1,9%. Esta diferencia generó suspicacias.

El 1,3% de inflación de enero que difundió el Indec fue otro de los puntos que celebraron la semana pasada. Sin embargo, generó algunas suspicacias entre la oposición. “¿Cómo puede haber tanta diferencia entre la inflación según Indec y la dirección de estadísticas de la ciudad de Buenos Aires?”, reflexionó uno de los economistas más influyentes del establishment. Y agregó: “1,3% versus 1,9%. Es desconcertante”.

En mi opinión la disparidad resulta comprensible dada la heterogeneidad de las canastas empleadas y el contexto de alta inflación del país: si un bien aumentó el 10% en enero y la incidencia de dicho bien en las respectivas canastas es del 10% en Capital pero solamente del 5% para el INDEC, esto explica casi toda la diferencia.

Por eso no me sorprendió ver que para Inflación Verdadera la inflación de enero resultó aún mayor, del 2,3%. Este sitio nos permite ver que la inflación está en una trayectoria ascendente similar a la de agosto-septiembre del año pasado. Ojo Sturzenegger.

Finalmente podemos usar los indicadores de Inflación Verdadera para tener una idea del impacto del programa de Precios Transparentes a nivel agregado.

Supongo que la mayoría de los lectores están familiarizados con este programa del Ministerio de Producción y la Secretaría de Comercio, así que solamente copio unos párrafos de esta nota

Bajo el concepto de “precios transparentes” los funcionarios anunciaron esta tarde nuevas medidas que incluyen la obligatoriedad para los comerciantes de “separar el precio al contado de la opción en cuotas” para lograr “mayor transparencia” que derive en “mejor consumo”.

Según sostuvieron, la medida busca “evitar que los intereses de financiamiento se trasladen a quienes pagan al contado” y que también sean transparentes “todos los costos involucrados en los pagos financiados con el fin de defender los derechos de los consumidores a acceder a la información”…

Según se dijo en la conferencia de prensa, el Gobierno espera descuentos de entre un 10% y un 15% para los consumidores, puesto que los comercios no tendrán que elevar el precio de contado para cubrir el costo financiero de ventas en cuotas.

Me parece una excelente iniciativa del gobierno, pero que parece ser tuvo algunos “efectos colaterales”. Me parece razonable darle a los consumidores la opción a comprar bienes diferenciando los precios del bien de la tasa de interés del correspondiente financiamiento. Según los libros de texto esto debiera resultar en una mayor demanda agregada con una reducción en los precios contado y un aumento en los precios financiados.

El efecto en los precios se debe a que efectivamente hasta el 31 de enero había un subsidio cruzado (Nota dentro del margen. No es cierto, como circuló en internet, que el 75% más pobre de la población subsidiara al 25% más rico que tienen tarjetas de crédito: los bienes que se venden con tarjeta de por si son bienes que no forman parte de la canasta de consumo de la mayoría de ese 75%). Y el efecto en la demanda agregada se da por el neto de la mayor demanda de los “consumidores contado” versus la menor demanda de los “consumidores financiado” si los precios ajustan de acuerdo a la cantidad relativa de los mismos en la población y dejando el margen de ganancia de los vendedores constante.

Lo que se observó fue una caída más grande en las ventas financiadas que el incremento en las compras contado. ¿Por qué? Una posible explicación se basa en sesgos del comportamiento. Si un consumidor financiado tomaba el precio como reflejando el valor real del producto su demanda reflejaba no solamente el subsidio cruzado sino también un efecto psicológico de ganar cuotas sin interés. Hoy en día este consumidor para comprar debe superar la pérdida psicológica de aceptar pagar por lo que antes le daban “gratis”. Espero que uno de los cronistas habituales de la economía del comportamiento (e.g. Sebastián Campanario o Martín Tetaz) presente una mejor explicación en los próximos días.

El gobierno, que debe de estar monitoreando las ventas en tiempo real, estuvo rápido de reflejos y antes la caída en las ventas en el agregado los bancos Nación, Provincia y Ciudad recientemente empezaron a ofrecer 50 cuotas al 19% anual. 

La iniciativa busca atemperar el fuerte incremento que los precios financiados mostraron en la última semana, es decir, desde que el Gobierno obligó a los comercios a diferenciar precios entre pago al contado y en cuotas. Y, al ser complementada con una simplificación de los requisitos para obtener las tarjetas de crédito, busca inducir a la banca privada a que se pliegue para evitar la retracción que se había comenzado a notar en las ventas financiadas desde la puesta en marcha del programa denominado “precios transparentes”.

Esto encendió un par de luces amarillas. Si la caída en la demanda agregada refleja sesgos en el comportamiento de los consumidores financiados, otorgar crédito con 50 cuotas muy probablemente resulte en una fracción importante de la población sobre-endeudada dentro de, digamos, 49 meses. Por otro lado, aun y confiando en que el Banco Central lleve la inflación a un dígito para 2019, la tasa de interés anual del 19% implica un subsidio sobre el costo real del financiamiento. Esto se cae de maduro si notamos que hace pocos meses el gobierno se endeudó a cinco años a una tasa del 17%. Si el gobierno solamente sigue esta política de subsidiar las compras con tarjeta de crédito por unos años no me parece mal, pero recordemos que todos los días el ministro del relato fiscal, Nicolás Dujovne, nos quiere convencer que el déficit va a bajar.

Ahora, ¿cuál fue el efecto del programa en el nivel agregado de precios? Si el programa hubiera tenido el impacto inicial teórico de aumentar la demanda agregada deberían aumentar los precios en promedio (con la ponderación según porcentaje poblacional de cada tipo de consumidor). Si por diversos motivos el consumo agregado cayó, los precios deberían reflejarlo. Según la consultora Elypsis hubo rebajas de entre 5,8% y 8% en algunos precios al contado. La nota no dice si la consultora registró aumentos en los precios financiados (aunque determinar el aumento porcentual es complicado pues no sirve sumar las cuotas).

Nuevamente podemos recurrir a Inflación Verdadera que tiene mediciones diarias de una canasta de precios al consumidor (con la salvedad que no sabemos si discriminan precios contado y financiado, ni si se ponderan por las cantidades de consumo respectivas). Tomando el indicador para el 3 de Febrero y para el 31 de enero vemos que la caída en el índice de precios fue de 0,2%, o sea un 10% de la inflación mensual antes reportada. Si bien creo que estadísticamente indica un efecto nulo, era lo que se esperaba para una (muy leve) caída en el consumo agregado.


Inflación de 2016: 33,5%

17/01/2017

Según Inflación Verdadera, la inflación de 2016 fue de 33,5%. Recordemos que por la metodología de este sitio no se computan tarifas, y que hace un año noté que iba a haber dos inflaciones, la del IPC que incluye tarifas, y la “núcleo” que no las incluye. En mi pronóstico para la economía local estimé a la segunda en 29%, con lo cual me quedé corto en un poco más de cuatro puntos.

Lo preocupante es que la inflación núcleo registrada por Inflación Verdadera en el segundo semestre fue, en términos anualizados, del 22,7%, sin una marcada trayectoria descendente. Y el Banco Central no parece hoy más preocupado que durante los últimos seis meses por la inflación. Por ende me parece que va a ser muy improbable que logre que la inflación de 2017 sea del 17% o menos (su meta es que esté entre el 12 y el 17%). 

Tomando en consideración que llegar a las elecciones de octubre con baja inflación probablemente sea una de las pocas banderas que el gobierno podrá mostrarle a los votantes en términos económicos, estimo que el incumplimiento será bajo y que la inflación de 2017 será del 19% (+/- dos puntos).

EXPOST: Hoy se publicaron los índices del Indec, el mayorista para el año pasado fue 34,5% y el de la construcción para el GBA 32,3%. Estmaciones consistentes con la de Inflación Verdadera.


Estimación de la inflación de enero 2013

12/02/2013

El dato promedio de Inflación Verdadera para el mes de enero es del orden del 1,5%, presentando una pronunciada suba punta a punta (desde un ritmo de 1% a uno de 2%). La inflación anual sigue en torno al 25%. El mencionado ascenso de la inflación a lo largo del mes es una posible razón para el congelamiento de precios anunciado pocos días después que la presidenta dijera por cadena que este instrumento no sirve.

Algunos críticos de esta medida presumen que es un intento burdo de engañar a los sindicatos en el medio de las negociaciones salariales. El kirchnerismo es sinónimo de mala praxis, pero no creo que sean tan ineptos. Más razonable me pareció el análisis de Guillermo Oliveto en La Nación donde sostiene que el gobierno quiere evitar el freno en el consumo que se registró el año pasado cuando se retrasaron las paritarias unos meses, pero no se detuvo la suba de precios:

Durante 2012 se produjo un hecho inédito en la era K: se retrasó tres meses la negociación salarial y la sociedad se quedó, repentinamente, con la “inflación nueva” y los “salarios viejos”. Eso -que provocó un freno en marzo y una baja del 2,5% en abril en las ventas de supermercados- marcaría el tono y el clima del resto del año: se verificó en bajas de más de 25 puntos en dos índices que mide la Universidad Di Tella y que, sugestivamente, fueron de la mano: Confianza del Consumidor y Confianza en el Gobierno.

Era previsible que las cosas recobraran cierta normalidad en los meses siguientes, cuando se reordenaran algunas variables. Aún en un año difícil, el país logró en 2012 mantener un consumo potente. Es lo que el Gobierno procura conservar en 2013, porque hace tiempo comprendió la lógica del ciudadano-consumidor, perspectiva que entiende al consumo como poderoso símbolo de identidad. En esta “sociedad de consumidores”, como lo define el sociólogo Zygmunt Bauman, “en función de lo que compro, soy”. El consumo ha trascendido su natural órbita de la microeconomía para transformarse en un vector de impacto social. Y, por ende, con capacidad de influir en la política.

Es válido pensar que el objetivo de esta medida por dos meses es no volver a desbalancear los bolsillos procurando que los aumentos lleguen con los nuevos salarios. Se evitaría así repetir el punto de quiebre de 2012.

Desde esta óptica el congelamiento de precios es racional y poco importa lo que suceda el día 61. Y si de paso el gobierno perjudica a La Nación y Clarín por la prohibición (siempre de palabra, nunca por escrito) a los supermercados de contratar publicidad, mejor.

Nota para Moreno: el autor de esta estimación aclara que el uso que de la misma se haga es exclusiva responsabilidad del consumidor.


Estimación de la inflación de diciembre y de 2012

04/01/2013

El dato promedio de Inflación Verdadera para el mes de diciembre es del orden del 1%, manteniendo la fuerte caída que noviembre mostraba respecto de los valores de septiembre y octubre. La inflación de 2012 fue de aproximadamente 26% (aunque para la clase media fue un poco más).

Nota para Moreno: el autor de esta estimación aclara que el uso que de la misma se haga es exclusiva responsabilidad del consumidor.


Estimación de la inflación de noviembre 2012

10/12/2012

De nuevo tarde porque tenía la cabeza en otro lado (esta vez en el 7D que no fue) subo la estimación de la inflación. El dato promedio de Inflación Verdadera para el mes de noviembre es del orden del 1,1%, mostrando una fuerte caída respecto de los valores de septiembre y octubre. Parece ser que el ajuste que Cristina hizo sobre los gastos de otras jurisdicciones está haciendo efecto. Previsiblemente esta tendencia se revertirá en el corto plazo considerando que el gobierno se juega su última carta para conseguir la reelección en las legislativas del próximo año, y no creo que aprovechará la coyuntura para consolidar una política antiinflacionaria formal (ajuste sigue siendo una mala palabra en el diccionario kirchnerista). La inflación anual sigue en torno del 25%.

Nota para Moreno: el autor de esta estimación aclara que el uso que de la misma se haga es exclusiva responsabilidad del consumidor.

EXPOST: Parece ser que para fin de año se viene otra suba de la tasa de inflación. Varias empresas recibieron permiso para “retocar precios” (si lo hacían sin permiso, chas chas). 


Estimación de la inflación de octubre 2012

09/11/2012

Tarde porque tenía la cabeza en otro lado (más precisamente el cacerolazo de ayer) subo la estimación de la inflación. El dato promedio de Inflación Verdadera para el mes de octubre es del orden del 2%, mostrando una caída respecto de los valores de septiembre. Aparentemente la autorización de Guillermo Moreno al aumento de precios en productos de consumo masivo en agosto y septiembre ya fue digerida y la tasa de crecimiento en el nivel de precios volvió a su meseta del 2%. La inflación anual sigue en torno del 25%


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