¿Cómo y dónde jugará Cristina?

01/11/2016

Desde que dejó el gobierno, Cristina Fernández de Kirchner periódicamente va a Tribunales para responder a diversas acusaciones de corrupción y abuso de poder. Cuando las respectivas investigaciones parecen postergarse, los analistas políticos se preguntan si esto no se deberá a un pacto de la Justicia con el gobierno de Mauricio Macri para que Cristina se presente en las próximas elecciones y Cambiemos aumente su caudal de votos confrontando con Ella. 

Es cierto que el gobierno se beneficiaría de enfrentar al kirchnerismo en las próximas elecciones legislativas. Pero esto no implica que el gobierno esté interfiriendo con los procesos judiciales que enfrenta Cristina. Y además este análisis simplista no se pregunta qué va hacer Cristina. En esta nota considero algunas de las alternativas. 

Partamos de la base que a Cristina le conviene seguir siendo una figura importante en la vida política del país. Es la única forma que tiene de garantizarse cierta “impunidad”. Ganar una banca en el Congreso le da fueros, pero solamente mientras mantenga una cuota de poder que impida su posible desafuero. 

Deducir que Cristina se va a presentar a una banca en el Congreso Nacional en las próximas elecciones no nos dice mucho. En un extremo podría competir para el Senado por la provincia de Buenos Aires, en otro podría ir por una banca para Diputados en Santa Cruz. Los medios consideran solamente el primer escenario, el preferido por el gobierno, que implica un rol protagónico para Cristina. ¿Por qué le conviene al gobierno esto? Porque el peronismo se vería forzado a competir contra Cristina, y estando el voto dividido en la provincia, Sergio Massa tendría incentivos a mantenerse dentro de su espacio. Esta fragmentación del espacio peronista en tres maximiza las chances de Cambiemos. 

Hasta ahora no se considera seriamente un acuerdo de Cristina con el peronismo para no dividir el voto en las próximas elecciones. Si Cristina “baja” a la competencia por una banca en Diputados aceptando sus limitaciones (tiene muy alta imagen negativa), y acepta ir a las PASO dentro del peronismo, el gobierno enfrentará las elecciones en la provincia con altas chances de perder. Y la perspectiva de salir tercero podría forzar a Massa a acelerar su retorno al PJ. 

Peor para el gobierno sería el caso en que Cristina diera un fuerte paso al costado y no solamente compitiera por una banca en Diputados, sino que lo hiciera en Santa Cruz. Si esta movida fuera dentro de un acuerdo con el peronismo no sería vista como un signo de (extrema) debilidad, sino como un gambito para que Cambiemos pierda con certeza las elecciones en la PBA, y elevar a casi uno la probabilidad que en 2019 el peronismo vuelva al Ejecutivo, con las PASO de 2019 determinando quien sería el nuevo “jefe”.

En los últimos días hubo señales de acercamiento. Máximo Kirchner se refirió a la unidad del peronismo en un acto en homenaje a su padre. 

En un homenaje a Néstor Kirchner, a seis años de la muerte del ex presidente,Máximo Kirchner cuestionó al gobierno de Mauricio Macri, llamó ayer a la unidad del peronismo y trazó las fronteras de su espacio político: le hizo un guiño a Florencio Randazzo, alejado de la conducción de Cristina Kirchner, y sin nombrarlo criticó a Sergio Massa, al que trató de desagradecido.

Según cómo y dónde juegue Cristina se determinará en gran parte el futuro del gobierno. Y si bien Cristina en los escenarios que “baja” resigna su sueño de volver a ser presidente, gana un mayor blindaje judicial. En efecto, independientemente de las presiones que el gobierno de Macri ejerza sobre la Justicia, nuestros jueces han demostrado que cuando aumenta la probabilidad que el peronismo vuelva al poder, comienzan a cajonear y archivar las causas contra los miembros de este selecto club.

EXPOST: Siguen los indicios de un acercamiento entre el kirchnerismo y el peronismo. Hoy en nota de Joaquín Morales Solá en La Nación escribe lo siguiente al final de una nota sobre la (in)viabilidad de la Provincia de Buenos Aires

El Gobierno no necesitaría mucho si, como indican fuentes seguras, Cristina Kirchner fuera candidata a diputada nacional por la provincia, siempre, claro está, que un juez no decida antes ponerla entre rejas. La candidatura de la ex presidenta fragmentaría aún más al peronismo. El ex ministro del Interior Florencio Randazzo, que es el candidato preferido por los intendentes peronistas, puso algunas condiciones. Debería realizarse un congreso del Partido Justicialista bonaerense para abrirles las puertas de las elecciones primarias a todos los candidatos, incluidos Massa y Cristina. Podrían participar el propio Randazzo y Scioli. Es probable que ni Massa ni Cristina quieran competir en esas elecciones. En tal caso, no podrán decir luego que representan al peronismo. Randazzo está más cerca de ser candidato que de no serlo.


El NO en Colombia y la guerra como instrumento académico

07/10/2016

El domingo pasado el NO ganó sorpresivamente en el referéndum sobre el acuerdo de paz que el gobierno colombiano había firmado con los líderes de las FARC. Dejo el análisis de este resultado a los expertos colombianos. Aprovecho la excusa para comentar un artículo reciente en Voxeu de Acemoglu, Fergusson, Robinson, Romero, y Vargas. En el mismo describen los efectos negativos de la forma en que se implementó en Colombia la escalada militar de 2002 con incentivos que recompensaban con vacaciones, promociones y otros premios a los militares que mataban guerrilleros.

A major consequence of these higher-powered incentives was a surge in ‘false positives’, where the army killed civilians and falsely portrayed them to be guerilla combatants. These cases are depicted in Figure 1, which shows both incidents producing false positives and the number of people killed in these events. False positives had long existed in Colombia, but increased massively following President Uribe’s state-building project, and started declining only after policies where modified following media revelations of the extent of civilian killings in 2008.

robinsonfig1Si bien en mi opinión la variable en el gráfico debiera estar normalizada por la muertes de guerrilleros que no son falsos positivos, es claro el cambio de tendencia desde 2002. Los autores formulan tres hipótesis que testean con los datos, en particular que el aumento de falsos positivos es mayor en municipalidades donde el poder judicial es más débil. Y que las brigadas comandadas por coroneles tienen más incentivo a matar “guerrilleros” dado que la promoción de coronel a general es la más difícil en el Ejército colombiano.

Los autores del trabajo van más allá y muestran evidencia que la escalada militar tuvo efectos negativos en la (re)construcción del poder del Estado en Colombia.

The evidence we present also shows that the type of top-down state-building strategy that Colombia adopted might not just create a human tragedy, it can backfire in terms of its intended goals. Imagine again those state agents facing strong incentives to kill guerrillas. It will be easier to get away with killing civilians instead when the quality of judicial institutions is lower. Under such circumstances they may take actions to further weaken the local judiciary. The empirical evidence indeed points to a deterioration in the quality of judicial institutions in areas with a high share of brigades commanded by colonels, and perhaps more paradoxically, a worsening of the security situation in such areas (with increases both in guerilla and paramilitary attacks on civilians).

El trabajo de Acemoglu y coautores es muy interesante como ejemplo de lo complejo que es gobernar un país con enormes desafíos como Colombia. Me parece que en Argentina tenemos desafíos menores, pero no triviales (narcotráfico, corrupción enquistada, partido político dominante, cultura populista, etc.). Espero que en unos años leamos artículos similares a éste que nos indiquen errores de las estrategias adoptadas por el gobierno de Macri. Peor sería que no se haga nada y sigamos escribiendo sobre nuestro eterno desencanto.


Hay túnel

21/06/2016

La semana pasada escribí un post moderadamente pesimista que refleja mi cambio de expectativas de un ajuste gradual, a un no ajuste persistente. Ya no creo que el gobierno se vió obligado a dejar barreras arancelarias y paraarancelarias a la importación altas porque el muerto de los futuros de dólar lo obligaba a mantener el tipo de cambio atrasado hasta mediados de año. No, lo hizo porque si el gobierno de Macri es desarrollista, lo es en el sentido histórico latinoamericano de la palabra. Ve el desarrollo a través de la sustitución de importaciones que se financian sobre la eficiencia del sector primario (más sobre esta observación en el futuro)

Tuvimos la desgracia de padecer los gobiernos horrorosos de Cristina Kirchner. Para Macri es una suerte, pues haciendo políticas “desarrollistas” (a.k.a. peronismo de manual) puede lucir en contraste como un líder serio que va a llevar al país a buen puerto. ¿Tomaría el gobierno otras medidas si contara con mayoría en ambas cámaras? Seguro que sí, tanto porque tendría más margen de maniobra, como por el hecho que su minoría parlamentaria refleja el poco apego que tiene la sociedad al ajuste (queremos el gasto alto y los impuestos bajos, como buenos inmaduros). 

¿Quizás después de las elecciones del año que viene el gobierno se refuerce en el Congreso y acelere las reformas? Quizás. Pero me cansé de esperar condicionales (que después de levantar el cepo, que después de salir del default, que después del blanqueo, etc.). Y la realidad es que si las restricciones políticas impiden las reformas el gobierno debiera de aprovechar las detenciones de José López e Ibar Pérez Corradi para tomar el control de la agenda legislativa (con proyectos ley, e incluso decretos de necesidad y urgencia). Pero no se ve más que un cambio marginal en las ínfulas de la tropa oficialista. 

Y en mi nueva óptica moderadamente pesimista la detención de estos dos delincuentes no me invita a festejar, sino a llorar al reconocer lo enquistada que está la corrupción en el país. Recomiendo leer la nota de Hugo Alconada Mon en la La Nación de hoy:

Se trata de un sistema de impunidad que se nutre de una estructura que se desarrolló de manera paulatina durante las últimas décadas. ¿Cinco rasgos de ese sistema? 1) El actual ordenamiento legal incluye penas muy bajas para delitos de corrupción, por lo que el temor a ir preso es casi inexistente, más aún a la luz del bajísimo porcentaje de condenas que registran los coimeros argentinos desde hace décadas. 2) La infraestructura para investigar esos delitos es insuficiente, con juzgados, fiscalías y organismos de control sin el personal necesario ni capacitado. ¡si en ciertas dependencias ni siquiera cuentan con Internet! 3) El presupuesto para las distintas áreas del Estado que deberían prevenir y combatir la corrupción es bajísimo, a tal punto que nuestro país destina más dinero a transmitir fútbol por televisión que a potenciar la Oficina Anticorrupción, la Auditoría General o las fiscalías especializadas, entre otras dependencias. 4) Quienes quieren investigar al poder carecen de verdaderos escudos protectores (así, por ejemplo, los jueces y fiscales “molestos” pueden ser apartados con facilidad de las causas calientes, mientras que el Consejo de la Magistratura se demostró impotente durante más de una década para resolver casos flagrantes de mal desempeño como el de Oyarbide). 5) Sobreabundan los operadores, expertos en “alegatos de oreja”, distribución de prebendas y aprietes, ante jueces, fiscales, peritos y sabuesos.

¿Es casualidad, entonces, que la figura del arrepentido no rija en la Argentina para los delitos de corrupción, pero sí para el secuestro extorsivo, el financiamiento del terrorismo, la trata de personas o el lavado? Tampoco es casual que ni los políticos ni los empresarios locales quieran esa opción. Al contrario: le tienen pánico.

¿Tiene sentido tratar de votar una ley del arrepentido para delitos de corrupción? Sí, pero por los motivos que enumera Alconada Mon no es políticamente viable su aprobación hoy. Sugiero que primero se apruebe una amnistía para todo funcionario y empresario que confiese su participación en delitos de corrupción. Todo aquel que confesara sus delitos de corrupción no iría a prisión y solamente tendría que reintegrar los dineros mal habidos. Si es o fue funcionario también quedaría inhabilitado por un plazo para el ejercicio de la función pública (no se si es posible una sanción similar a los empresarios corruptos). Para incentivar la participación, por un tiempo largo (¿10, 20 años?) se resguardaría la identidad de los arrepentidos. 

Todo aquel que no se acoja a la amnistía en un plazo determinado y luego fuera encontrado culpable de delitos de corrupción debería sufrir el máximo rigor posible, dado el punto 1) mencionado arriba por Alconada Mon. Aunque agregaría que en un contexto de cambio cultural (que es en parte posible) la condena social aumentaría el costo de ir a juicio y ser condenado por corrupción. Y la información provista por los arrepentidos aumentaría considerablemente la probabilidad de detección de los corruptos que no se acojan a la amnistía. 

Es preferible eliminar la corrupción a futuro, a buscar la condena explícita de los miles de corruptos que se enriquecieron en las últimas décadas. El gobierno pareciera contentarse con una posición gatopardista en la cual se sorprende cuando casos puntuales salen a la luz, pero envía proyectos de leyes que sabe no van a prosperar.

EXPOST: El Financial Times publicó hoy (23/6) una nota sobre los cambios a gobiernos menos populistas en América Latina (Argentina, Brasil y Perú) de los últimos seis meses. A Macri le critican tomar el camino de mínimo esfuerzo:

Nor are Latin Americans necessarily making a permanent swing away from a discredited populist left. “Needed economic corrections that the new governments will have to make will be unpopular and create opportunities for the left to return,” adds Mr [Moisés] Naím.

Adding to the complexities are the 55m Latin Americans who rose into the middle class over the past decade. They have high expectations of continued advancement, making governing harder still. Is there any way to square the circle?

The easy answer is to keep spending — as Mr Macri is in Argentina. Despite raising subsidised electricity prices by 400 per cent earlier this year, a move that provoked critics to decry his administration as “brutally neoliberal”, his government has maintained social programmes and relaxed an earlier austerity drive. As a result, the fiscal deficit is expected to hit 5 per cent of gross domestic product this year.

 


El gradualismo empinado y Panamá

05/04/2016

Estoy en Suiza dando clases y había preparado una entrada sobre el “tarifazo” antes del escándalo de los Panamá Papers. Supongo que el gobierno preferiría que los medios siguieran publicando notas sobre el impacto en el bolsillo de la gente de la rebaja de subsidios en lugar de reproducir los pedidos de explicaciones de la oposición (acá unas recientes del jefe de gabinete, Marcos Peña). Según el presidente Macri:

“Es una operación legal, hecha por otra persona, constituyendo una sociedad offshore para invertir en Brasil, inversión que finalmente no se hizo y donde yo estaba puesto como director”, fue la primera reacción de Macri. El Presidente justificó la creación de esa empresa para la expansión del holding familiar, que pretendía extender la compañía Pago Fácil al país vecino.

Le voy a dar el gusto al gobierno y publicar lo que había escrito sobre el ajuste. Sólo dejo una pregunta que creo se le debiera hacer a Macri (y su familia): por qué crearon una firma off-shore en un paraíso fiscal para hacer dicha inversión? Cuál era la ventaja? Saber las razones seguramente ayudará a entender si realmente “no hay nada que ocultar”.

El gobierno de Macri no se tomó más de dos días después de obtener la sanción de la ley de pago a los holdouts para hacer más empinada la curva del ajuste gradual. En sucesión rápida, se anunciaron los aumentos del gas, agua, y transporte. Es cierto que los porcentuales son engañosos pues 500% cuando la base es casi cero puede ser poco en términos absolutos. Sin embargo, en incluyendo los anteriores aumentos en la energía, estamos ante una reducción de subsidios por aproximadamente 2% del PBI, lo que no es poco (más o menos equivale a un 3% para el consumo, mucho más para los hogares de clase media baja que no acceden a las tarifas sociales). Analicemos algunos aspectos del ajuste.

Por qué ahora?

En los primeros meses del gobierno se insistió que no había que tomar malas medidas al comienzo, negando la máxima de Maquiavelo, pues había que “construir poder”. También es vox populi que coexisten dentro del gobierno un sector político más gradualista, y un ala técnica más PRO shock. Los anuncios de los últimos días parecieran indicar un compromiso entre ambos. Los gradualistas se habrían convencido que de no acelerar el necesario ajuste, hubiera implicado emitir deuda a altas tasas de interés. Un costo innecesario si a los pocos meses de todas formas se aumentaban las tarifas. Además el beneficio de la rebaja de tasa de interés es por partida doble: por un lado está la deuda que será necesario emitir para cerrar las cuentas fiscales con menos impuesto inflacionario (que es endógena pues si aumentan las tarifas es necesario emitir menos deuda), y por el otro está la deuda que hay que emitir en pocos días para pagar a los holdouts, unos 12.500 millones de dólares. Otro costo del gradualismo suave es que requiere mantener las tasas de interés domésticas altas por más tiempo pues cuanto más laxa es la política fiscal más contractiva debe ser la política monetaria para alcanzar un determinado objetivo de inflación.

Impacto en el consumo y la demanda agregada

A groso modo un aumento en las tarifas por el 2% del producto equivale, si todo el ajuste recayera sobre el consumo residencial a una caída del 3% en el consumo. Ahora bien, parte del aumento recae en la industria, con lo cual afectará al consumo en forma indirecta. Este seguirá cayendo casi un 3%. Es esto mucho? En principio sí, pero no nos debemos olvidar que el ajuste es para reducir el impuesto inflacionario. Si el gobierno tiene éxito en reducir la inflación (el año que viene), entonces los consumidores tendrán un beneficio. Podríamos hacer una cuenta que mirara los costos presentes y los beneficios futuros pero me parece perder el tiempo. El argentino promedio ni siquiera toma en consideración que en breve tendrá un aumento de sueldo por las paritarias que reducirá el impacto real del ajuste (hoy parece más que el mencionado 3%).

Si el gobierno no tiene éxito en su estrategia de atraer inversiones, el impacto en la demanda agregada será fuerte y reducirá en cerca de un punto los pronósticos de crecimiento (en diciembre suponía que el gobierno iba a esperar hasta 2017 para eliminar los subsidios al transporte y que lo haría a cambio de presentar mejoras). Dado que todas las fichas están puestas en la inversión es más probable que se recurra a un blanqueo de capitales. Para ser exitoso tendrá que premiar la inversión productiva y no la especulativa. Veremos cómo se hace.

Peligros ocultos

El gobierno insiste en tratar de calmar los ánimos ante los aumentos con el anuncio de “tarifas sociales”. Creo que tiene que tener mucho cuidado, porque si un hogar que cobra la AUH tiene derecho a una tarifa social en el GBA porqué no lo habría de tener un hogar que cobra la AUH en Córdoba? Hasta el año pasado los subsidios a la energía eléctrica beneficiaban a todos los porteños pero a ningún cordobés. Si se dispara un reclamo para universalizar las tarifas sociales es probable que el gobierno termine con un nivel de subsidios similar al del año pasado (y recordemos que se habla de ampliar la cobertura de la AUH). Y con un tercio de la población percibiendo ingresos sin contraprestación y pagando servicios muy por debajo de sus costos. Una pésima combinación.

En resumen

El ajuste se sabía que era necesario desde el primer día. El ala política trató de postergarlo lo más posible, pero viendo los costos aceptó acercar su posición a la del ala técnica y acelerar el aumento de tarifas. Esto traerá costos en el consumo y el nivel de actividad a menos que haya un boom de inversiones. Y si el gobierno no modera la universalización de las “tarifas sociales” el remedio puede llegar a ser peor que la enfermedad.


El fraude de los futuros de dólar

01/03/2016

El viernes el juez Claudio Bonadio citó a la ex presidenta Cristina Kirchner a declarar como sospechosa en la causa que investiga delitos en las operaciones de venta de dólares a futuro, las cuales ocasionaron millonarias pérdidas al Estado.

“Todas estas pérdidas en contratos de futuros de dólar que debe honrar el BCRA se producen por las posiciones abiertas por la entidad entre septiembre y noviembre del año 2015, que alcanzaron aproximadamente los U$S 17.000.000.000,00”, indicó Bonadio.

Todo funcionario público sabe que es pasible de ser imputado por algún delito por las decisiones que toma. No me sorprendería que algún kirchnerista presente una denuncia contra Prat Gay por el pago a los holdouts, con el argumento que implica reconocerles una ganancia extraordinaria. Por supuesto que si el acuerdo es transparente e implícitamente avalado por el Congreso con la derogación de las leyes cerrojo y de pago soberano, dicha acusación tendría poco sustento.

El presidente (y directorio) del BCRA también tiene siempre esta espada de Damócles sobre su cabeza. Sabe que toda medida que tome puede llevarlo a pasear cuasi-eternamente por Tribunales. Por ejemplo, si el banco P tiene problemas y el BCRA trata de evitar su quiebra y para ello convence al banco M que lo compre probablemente tenga que darle algún incentivo a este último, como ser líneas de redescuentos especiales. Si posteriormente el banco M tiene problemas financieros y quiebra, siempre puede poner como excusa el haber sido forzado por el BCRA para hacerse cargo del banco P. De manera que el BCRA puede ser acusado por acción, inacción, etc.

Y esto no solo sucede en Argentina. Ben Bernanke debe haber envejecido un par de años por el estrés que le ocasionaron las críticas al salvataje del sistema financiero norteamericano cuando estaba a cargo de la Reserva Federal en 2008. En una nota reciente de The Economist se compara la recapitalización de los bancos en EEUU y EU y se ve que mientras los primeros se ajustan el cinturón inmediatamente luego de la crisis, los europeos todavía se hacen los desentendidos. Pero lo que a un observador informado imparcial le parece una excelente gestión de Bernanke, al lego, al político oportunista, y al banquero caído en desgracia le provoca escozor.

Dicho esto, el caso de los contratos de futuros de dólar es claramente fraudulento y quienes estaban a cargo del BCRA en el período mencionado por Bonadio en la causa debieran ser encontrados culpables. ¿Por qué en este caso no habría duda, mientras en los párrafos anteriores no queda clara la responsabilidad del funcionario público involucrado? En los casos anteriores se consideran medidas que al momento de ser tomadas no tienen, con certeza, implicaciones negativas. El acuerdo con los holdouts se espera destrabe la llegada de inversiones. Se temía que la quiebra del banco P iba a tener consecuencias negativas en el sistema financiero argentino. Y un razonamiento similar detrás del programa TARP en EEUU. Pero vender a $10 un dólar a futuro cuando en Nueva York el mismo contrato se pactaba a $15 es, con certeza, incurrir en una pérdida para el BCRA.

Que esta operatoria constituyó un delito está explicado en forma muy clara en una nota de Martín Grandes y Nicolás Salvatore en Perfil:

¿Por qué existe dolo? Un contrato forward es un activo financiero más, que cotiza, como todo activo, a un precio, “hoy”. No hace falta esperar al vencimiento de los contratos forward y contrastarlos con los precios “hoy”. Es decir, que el cepo cambiario se haya efectivamente levantado y que el dólar “hoy” cotice por encima de $ 15 es irrelevante para determinar si hubo delito. Tal cosa ocurrió en el mismo momento de firmarse dichos contratos, pues el precio (promedio) pactado en aquel momento fue $ 10,5 contra un valor futuro esperado del tipo de cambio en Nueva York de $ 15 (promedio).

Dicho de otro modo, el anterior BCRA, pudiendo comprometerse a vender más “caro” en el futuro, a $ 15, en el mercado de Nueva York, prefirió comprometerse a vender más “barato” en Rofex y MAE. La brecha es de 50%, y jamás puede ser explicada por la prima de riesgo entre los dos mercados. Se trata de una maniobra dolosa, similar a cualquier otra en la que el gobierno opere fuera del precio de mercado como, por ejemplo, los sobreprecios de la obra pública.

En la mencionada nota los autores además citan jurisprudencia internacional de Sudáfrica que avala la denuncia de Bonadio.

Pasemos ahora a un segundo punto. ¿Es Cristina Kirchner responsable en este delito? Según Miguel Angel Pichetto, que ayer reconoció el costo de la operatoria para el país, la respuesta es no. Si el BCRA fuese independiente la responsabilidad de sus actos recaería, por definición, sobre sus espaldas. Pero Cristina Kirchner violó de facto la independencia del BCRA al despedir a Martín Redrado en 2010 para poder apropiarse de las reserva del Banco para financiar el creciente gasto público. Y la reforma de la carta orgánica del BCRA en 2012 preserva la independencia, pero la cualifica al decir que el BCRA:

promoverá, ‘en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional‘, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social

Cuánto hace esto responsable a Cristina por los contratos a futuro es materia discutible. Quien debiera de estar más preocupado es Axel Kicillof, quien en reiteradas ocasiones defendió la operatoria.


Con las manos en la Massa

12/08/2015

Las PASO del domingo dejaron interrogantes de cara a las elecciones de octubre. Un cambio de un par de puntos porcentuales modificaron las expectativas en forma radical. Para ello basta ver la tapa de los diarios del lunes y martes. Con resultados parciales, en la madrugada del lunes, el FpV aventajaba a Cambiemos por menos de siete puntos y estaba lejos del 40%. Con los resultados finales la ventaja llegó a ocho puntos y medio con un total de votos de 38,5%.

Una mejoría de Scioli en octubre sin que Macri pueda capitalizar la totalidad de los votos de Cambiemos deja al candidato del FpV como ganador en primera vuelta. Hoy por hoy la elección está más para que la pierda Scioli que para que la gane Macri (aclaración, cuando digo que Macri gane me refiero a que llegue al ballotage).

El “círculo rojo” al ver los resultados finales gatilló el renovado pedido para que Macri y Massa (que junto con De La Sota hizo una buena elección) acuerden, de alguna manera, para bajar a Scioli. Supongo que este círculo debe pensar que si Scioli sacó 38,5% de los votos en la semana que Aníbal Fernandez salió de su closet narco, y que un diluvio anegó gran parte del norte de la PBA, entonces es muy probable que haciendo la plancha pase los 40 puntos en octubre.

A fines del año pasado sugerí una alianza entre PRO, la UCR y Massa. Ya es tarde para eso. Una de las propuestas que se escuchó estos días fue que Macri baje sus candidatos en algunos municipios en favor de intendentes massistas a cambio de “pegarse” a la boleta de Cambiemos. Un ejemplo en la nota de ayer de Carlos Pagni en La Nación:

El macrismo iniciará una negociación con algunos intendentes “renovadores” a los que la performance de Massa no les alcanza para retener sus comunas. Por ejemplo, Joaquín de la Torre, en San Miguel. A él le convendría que Macri desistiera de postular un candidato, a cambio de repartir la boleta de Cambiemos. Otros, como Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas, tal vez se tienten a negociar con Scioli. La transacción más audaz es un misterio: ¿existe alguna chance de que Felipe Solá desista en homenaje a un triunfo de Vidal? Para Scioli podría ser letal. Con Aníbal en carrera, él necesita que la oposición se mantenga dividida. Y un interrogante más extraño: ¿podría ocurrir que la oposición ganara la provincia y perdiera la Nación? Vidal sería, en ese caso, un Carlos Ruckauf a la menos Uno.

Me permito observar que la propuesta es una transacción desigual: bajar a un candidato a intendente de Cambiemos por la promesa de repartir la boleta de Macri. Y una vez que el candidato amarillo se bajó, el massismo no tiene más incentivos a cumplir con su promesa. Al respecto comparto un hecho sospechoso de las PASO. Ya mencioné que entre las tres de la madrugada y la tarde del lunes hubo una baja de Macri y una suba de Scioli. Esto no sorprende porque se esperaba que el escrutinio se retrasara en distritos que favorecieran al FpV. Pero este cambio relativo en los porcentajes de Macri y Scioli vinieron acompañados, en la PBA, con un retroceso de Vidal y una suba de Solá.

Si, leyeron bien, el diferencial de votos retrasados de la PBA era un combo Scioli-Solá (una de las ventajas de vivir en Europa: se puede analizar los números de la madrugada mientras se desayuna tranquilo). Para mí esto es evidencia de “fraude” entre fiscales de Scioli y Massa. En nota ayer en La Nación se menciona como dato curioso que Scioli haya sacado 130.000 votos más que los candidatos a gobernador del FpV. Los números cuadran con mi lectura y explican un punto porcentual en el aumento del diferencial FpV-Cambiemos en el escrutinio final (Vidal también sacó más votos que Macri en la PBA, pero el dato que me llama la atención es el cambio entre la madrugada y la tarde del lunes, no la diferencia de niveles, de por sí interesante).

Vidal, que comparte fórmula con Daniel Salvador (UCR), fue quien recolectó más votos en la provincia. Su caudal electoral se explica, principalmente, porque no jugaba una interna y porque capitalizó el voto no peronista, incluido el radical. Pero también porque algunos bonaerenses optaron por ella, aunque no eligieron a Macri. Unas 263.000 la votaron, aunque en la categoría nacional no optaron por el jefe de gobierno porteño.

En el Frente Para la Victoria se observa el fenómeno inverso: hay personas que votaron a Daniel Scioli, pero que no optaron por ninguna de las dos fórmulas a gobernador que ofreció el kirchnerismo. Fernández le ganó la interna a Domínguez por dos puntos. Pero 132.884 votantes cortaron boleta en la categoría gobernador.

Volviendo a la sugerencia de negociar con los intendentes renovadores, le sugiero a Macri que se fije en qué municipios se produjo este doble milagro de una suba de Scioli y Solá (en detrimento de los candidatos de Cambiemos). Y que solamente negocie con los intendentes en cuyos distritos no haya habido este “fraude”.


Atentado a la República

19/01/2015

Parece otra mañana lluviosa en Copenhague dentro de lo normal, pero no. Something is rotten in the state of Argentina. Mataron al fiscal Alberto Nisman. Los medios son muy tibios con la presentación de la noticia dado que lo hallaron muerto en un departamento cerrado desde dentro. Pero ningún argentino que tenga dos o más neuronas piensa que fue un suicidio. El problema es que imaginar que fue el gobierno quien lo mandó a matar es tan fuerte y duro de aceptar que varios preferirán creer otras hipótesis. Vayamos aceptando la realidad para poder cambiarla: las manos de Cristina, que ya tenían sangre desde Once, están detrás de este atentado a la República.

¿Qué hay que hacer ahora ante el horror vacui?

Dirigentes de la oposición debieran tomar conciencia que actuar en forma individual como hasta ahora es aceptar las reglas de juego de un sistema de poder corrupto hasta la médula (uno gana y se adueña de todo el poder, el resto queda de decoración hasta las siguientes elecciones). La UCR en particular, con su rico historial republicano, debiera aceptar una alianza con PRO (hace unos meses escribí un post sobre ingeniería electoral). Cuando al país hay que reformarlo casi hasta el nivel de una refundación me cuesta creer que los principales partidos no peronistas no tengan un núcleo de coincidencias enorme.

Del peronismo no hay que esperar cambios porque al ser el partido dominante es el beneficiario del sistema vigente. Se pueden esperar conductas ejemplares de ciertos peronistas que, ante la evidencia que el kirchnerismo cruzó el Rubicón, debieran plantarse y abandonar el Frente para la Victoria. Daniel Scioli a la cabeza.

Solo queda considerar qué debiera hacer un argentino medio, shockeado ante esta noticia. Espero que algo más que indignarse unos minutos, mandar un twit (o escribir un post como este), y darse vuelta en la reposera para tomar sol de espaldas. El futuro de la República está en tus manos. Hacete cargo.

EXPOST: Ayer los peronistas hicieron un pleno en apoyo de la teoría conspirativa de los medios y el poder judicial. Los K ya no convencen a nadie que Nisman se suicidó, ahora intententan que creamos que el “poder judicial” mató a uno de los suyos. Se están por estrellar mal ya que la sociedad está cayendo en cuenta que el relato mafioso aplica al gobierno por sobre todo. Adjunto la foto de los peronistas cómplices de la mafia K para que cargen con su responsabilidad. 

peronistascomplices2

 


A %d blogueros les gusta esto: