El fantasma en la máquina norteamericana

17/05/2013

En los últimos años he leído varias notas sobre la industria de manufacturas en los Estados Unidos. Este país, como tantos otros incluyendo la Argentina, ha visto una disminución secular en la participación de la industria en el producto y el empleo. Esto obedece a un cambio relativo en las preferencias de consumo en los países industrializados en favor de servicios, y a la radicación de nuevas plantas manufactureras en países emergentes para reducir costos.

Quizás como consecuencia de la Gran Recesión originada en el sector financiero norteamericano (productor de servicios y no de bienes), varios economistas y políticos de ese país han puesto como tema de debate la “necesidad” de recuperar industrias manufactureras. Es posible que el lector haya escuchado, por ejemplo, que Apple estaría considerando regresar al país la producción de alguno de sus productos electrónicos.

Hasta ahora no he visto un análisis serio sobre la conveniencia o no de llevar a cabo políticas que den incentivos a estos procesos de nacionalización de la producción de manufacturas. Hasta que leí esta entrevista a Ricardo Hausmann publicada en el MIT Technology Review: 

What’s the best manufacturing strategy for the U.S. in that situation?

It’s certainly not playing defense and trying to save jobs. The U.S. has very, very high wages compared to other countries. Yet it also has a comparative advantage, which is deep knowledge, high R&D intensity, and the best science and technology base in the world.

The step that makes the most sense for the U.S. is to become the producer of the machinery that will power the next global manufacturing revolution. That is where the most complex and sophisticated products are, and that is the work that can pay higher wages.

What kind of revolution are you talking about?

My guess is that developments around information technology, 3-D printing, and networks will allow for a redesign of manufacturing. The world will be massively investing in it. The U.S. is well positioned to be the source of those machines. It can only be rivaled by Germany and Japan…

So what are the opportunities for the U.S. in product space?

The U.S. has the problem that it’s competing with countries that pay much lower wages. American monkeys are under stress from other countries’ monkeys in regards to less complex, easier-to-make products. So the U.S. should look to the taller trees. The tallest trees in product space are pharmaceuticals, chemicals, and machinery. It’s very hard to get into those. Very few countries are in that game.

That is why I say the really long-term play is for the U.S. to be the source of the machinery that will power the coming global manufacturing revolution. The U.S. can grow by using capabilities that few others have.

Básicamente Hausmann dice que, aprovechando la revolución que posiblemente implique la impresión en 3-D (la creación de cadenas de producción cortas de alta calidad), los Estados Unidos tiene la posibilidad de posicionarse como proveedor de las máquinas que harán las manufacturas del futuro. Lo que llama árboles altos en el espacio de productos. Ahora bien, ¿por qué hoy en día los Estados Unidos no son un gigante (considerando su tamaño) en la provisión de las máquinas que hacen las manufacturas del presente? Porque de la respuesta a esta pregunta saldrá la factibilidad o no de la estrategia delineada por Hausmann. 

En mi opinión el ánalisis de Hausmann no tiene en cuenta una restricción legal que hoy hace que los reyes de los árboles altos sean Alemania y Japón. Esta restricción está dada por las fuertes sanciones que se aplican en Estados Unidos a empresas que pagan coimas en el extranjero, y que no tienen una contraparte en la Unión Europea (Alemania) y en Japón. Esto le ha permitido a los últimos países obtener una ventaja competitiva en la obtención de contratos para proveer maquinaria a países emergentes (pensemos en las turbinas de Siemens, empresa alemana, que se usan en Yaciretá, o los reactores de Atucha con tecnología de la misma empresa), donde hay una participación importante del Estado en la industria. 

No conozco lo suficiente del tema como para saber si la provisión de las máquinas que harán las manufacturas del futuro tendrán el mismo sesgo que la maquinaria del presente, a ser empleada en industria pesada con alta participación estatal en países emergentes con instituciones débiles. O si por el contrario, los nuevos procesos productivos se concentrarán en mejorar la eficiencia de la industria liviana, que no tiene tanta participación estatal en el tercer mundo. Pero me parece que el análisis técnico de Hausmann es incompleto, y no apostaría a una reindustrialización de los Estados Unidos hasta no tener más información sobre las nuevas tecnologías que menciona en la entrevista. 

Lies, dammed lies, and statistics

06/11/2012

El título de este post hace alusión al uso de estadísticas para defender argumentos débiles. Un ejemplo de esto son las declaraciones hoy del diputado Roberto Feletti defendiendo el cepo al dólar diciendo que solo un 12% de la población compra dólares (o los compraba cuando se podía).

El diputado nacional y ex viceministro de Economía, Roberto Feletti , volvió a defender el cepo cambiario al asegurar que el Gobierno “no convalidará que cada agente económico importante al que le sobra un peso lo transforme en dólares, para gastarlo fuera del país”.

En ese sentido dijo que los que compran la divisa norteamericana sólo “representan un 12% de la población” y que el oficialismo “no convalidó un escenario en el cual, a mediano plazo, los sectores populares se iban a perjudicar”.

En la lógica de Feletti (y del gobierno) solo importa el porcentaje de votos a sacar en las próximas elecciones. Por eso se ningunea al 12% que ahorrábamos en dólares. Pero lo que no tiene en cuenta esta afirmación es la importancia relativa de ese 12%. En la medida que se trata de los consumidores con mayor poder adquisitivo, perjudicarlos tiene un impacto sobre la demanda agregada muy superior al 12%. Como analogía podríamos decir que Messi representa el 9,1% de la selección argentina (o del Barcelona), cuando es claro que su importancia es superior.

Otro ejemplo del uso de las estadísticas para defender argumentos está en el uso de las encuestas norteamericanas por parte de los demócratas y republicanos. Los últimos resaltan que a nivel nacional Obama y Romney están cabeza a cabeza empatados en un 48% en intención de voto. Los demócratas nos muestran medidas de probabilidad de ganar la presidencia que están más favorables a Obama (77-23). ¿Por qué la diferencia? Porque en EEUU el presidente se elige en forma indirecta y el candidato que gana un estado gana todos los electores del estado. No le sirve a Romney sacar más votos que Obama si este último los consigue de forma tal que tiene mayoría en el colegio electoral.

Esta noche veremos como se resuelve la incertidumbre en EEUU. En Argentina la incertidumbre ya se resolvió y estamos fritos (por un tiempo espero).

EXPOST: CFK, o al menos quien twitea en su nombre, no leyó este post. Vean lo que dice respecto al triunfo de Obama:


Deuda de bancos en EEUU y Europa

21/08/2012

En una edición reciente de The Economist hay una nota sobre las lecciones que la depresión japonesa tiene para la crisis global.

Falling asset prices meant that many banks and firms had debts that outweighed their assets. The Japanese experience showed that the next job was to deal with these broken balance-sheets. There are three main options: renegotiate debt, raise equity or go bankrupt.

In the efforts to reinvigorate balance-sheets, debt investors have reigned supreme. Debts have been honoured. Indeed, a recent report from Deutsche Bank shows that even investors in risky high-yield debt have had five great years. Bank bonds in America have returned 31%; in Europe, 25%.

As asset values fell, debt maintained its fixed value. This meant that equity, the balance-sheet shock-absorber, had to fall in value. So although debt caused the problem, equity took the pain. A Dow Jones index of bank equity is down by more than 60% since 2007, according to Deutsche Bank. Some banks’ share prices are down by more than 95%.

¿Por qué razón los acreedores no aceptaron renegociar la deuda a un nivel que hiciera más solvente al banco (y más probable cobrar la deuda)? Por dos motivos. En primer lugar la crisis bancaria fue un pánico generalizado que llevó a los gobiernos y bancos centrales a tomar una serie de medidas para apuntalar a los bancos. Los acreedores interpretaron estas intervenciones como un salvataje generalizado, eximiéndolos de hacer un esfuerzo propio. Notemos como con el caso de la crisis griega la ayuda de la Unión Europea implico una contraprestación de los acreedores privados. Probablemente la diferencia está en que esta segunda crisis de desarrolla en cámara lenta, y las decisiones no se toman tan apresuradamente que en 2008.

La segunda razón para no ver renegociacion de las deudas de los bancos está dada por la naturaleza opaca del negocio de intermediación financiera. Un banco en funcionamiento tiene información privilegiada sobre la calidad de sus clientes que no tiene el mismo valor para terceros (pues el banco no puede “vender” esta información de a trozos). Los acreedores saben esto, i.e. que básicamente para un banquero quebrar para luego abrir un nuevo banco tiene un alto costo. Dado este alto costo un banco está dispuesto a hacer grandes sacrificios para poder honrar sus obligaciones y evitar al quiebra. Por supuesto que estos “sacrificios” implican la reducción de la escala de funcionamiento, en particular achicar los créditos otorgados con efectos negativos sobre el nivel de actividad.

Recordando este gráfico de The Economist:

Se puede ver que los bancos norteamericanos hicieron el “ajuste” y que ya están en condiciones de trabajar normalmente. Por el contrario los bancos europeos están en el medio de este ajuste que comprime sus beneficios y afecta su capacidad prestable. A menos que se tomen medidas excepcionales para aliviar la carga de deuda de los bancos europeos (lo cual es difícil dado que gran parte de esa deuda está en manos de otros bancos), la incipiente recesión en el viejo continente no será un fenómeno pasajero.


Los cazadores de la explicación oculta

19/03/2012

Al igual que Indiana Jones, los analistas económicos del primer mundo están tratando de encontrar el “arca” perdida en los EEUU. En este caso se trata del factor que explique la conjunción de ciertos indicadores positivos y otros no tanto de la economía norteamericana. El editorial líder del último The Economist se titula “Can it be… the recovery?” y trata de la economía global. Con respecto a EEUU dice:

Conveniently enough for a president who is seeking re-election in November, the clearest signs of recovery are in America. The good news is both cyclical, as stronger employment fuels income and spending, and structural, as evidence mounts that the drags from the housing bust are waning. Exclude the temporary work involved in carrying out America’s 2010 census, and more jobs have been created in the three months since November than in any three-month period since 2006. Unemployment and underemployment are both falling. House prices continue to drift lower, but both construction and home sales have started to rise. Consumer credit is growing and the fiscal squeeze has loosened, thanks to an easing of state-level budgets and Congress’s extension of temporary tax cuts until the end of the year.

Además de ser buenas noticias para Barack Obama con vistas a las elecciones de noviembre, los datos de la recuperación norteamericana despiertan interrogantes para los economistas. Mientras que la tasa de desempleo bajó significativamente en los últimos meses (de 9% en septiembre a 8,3% el último mes) la tasa de crecimiento del PBI es baja, estando en este mismo período en alrededor del 2,5-3% anual. A esta tasa de crecimiento del PBI el desempleo apenas si debiera caer, pues evoluciona con la diferencia entre PBI real y potencial y se estima que la tasa de crecimiento del PBI potencial es de 2,5%. Y no se observa un cambio significativo en la participación laboral (por desencanto ante la dificultad de conseguir trabajo). 

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Pronóstico 2012: factores externos

12/01/2012

Al igual que el año pasado voy a realizar un pronóstico para la evolución de la macro argentina este año en etapas comenzando hoy con la economía global y la semana que viene con los factores políticos que afectan el grado de incertidumbre para la toma de decisiones en el sector privado. Finalmente dentro de dos semanas haré un análisis del impacto que espero tengan estos factores sobre la economía local.

El año pasado la economía global comenzó a toda máquina en lo que parecía franca recuperación de la Gran Recesión. Llegamos a inquietarnos por el nivel que tomaba la inflación mundial y por indicadores de recalentamiento en varias economías en desarrollo. A mediados de año esta tendencia se revirtió un tanto bruscamente. Probablemente incidieron como factores externos las consecuencias del terremoto en Japón y los incrementos en el precio del petróleo a raíz de las revueltas árabes.

Pero estos shocks fueron amplificados por problemas de política en EEUU y en Europa. En el primer caso asistimos a un conflicto de poder entre el gobierno de Obama y la oposición republicana en el Congreso que amenazó con no aumentar los límites de endeudamiento del gobierno federal. Esta demostración de ridículo de la dirigencia americana no hubiera sido más que un motivo de risa si al mismo tiempo del otro lado del Atlántico los europeos seguían discutiendo la salida de la crisis del euro originada en los países periféricos (acáacá, y acá). A pesar de estas señales negativas en varias ocasiones afirmé, y lo sigo haciendo, que el 2011 no era el 2008

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Operación Twister

23/09/2011

El miércoles la Reserva Federal anunció una nueva ronda de expansión cuantitativa. Esta vez la QE3 no implica la emisión de dinero para comprar bonos del Tesoro, sino el cambio en la madurez promedio de su portafolio comprando bonos de largo plazo y vendiendo bonos de corto. Según esta nota de The Economist:

[I]t announced it would purchase $400 billion of Treasury securities maturing in six to 30 years by next June, while selling an equivalent amount with maturities of three years or less. It also said it would maintain its mortgage-related holdings at current levels to support the housing market. Three of the ten voting officials dissented, as they did in August when the Fed said it expected to keep short-term rates near zero at least until mid-2013.

Buying long-term bonds by selling shorter-term issues is less aggressive than the Fed’s previous two rounds of “quantitative easing” (QE), in which it bought bonds with newly printed money. But the impact is similar. Lengthening the average maturity of the Fed’s $2.65 trillion portfolio reduces the supply of long-term bonds, nudging down yields.

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La última carta de Obama

12/09/2011

La semana pasada Barack Obama presentó un paquete de medidas para reactivar la demanda de trabajo en los EEUU. Esta probablemente sea su última jugada en el plano económico con miras a la reelección en noviembre del año próximo. Greg Ip resume las medidas en uno de los blogs de The Economist.


Si la reacción de Wall Street luego del anuncio de estas medidas fue negativa se debe a que Obama tuvo la mala suerte de coincidir en su anuncio con la renuncia de Jürgen Stark como economista jefe del Banco Central Europeo. Los mercados interpretaron que esta renuncia presagia más ortodoxia por parte del BCE (Stark era un confeso crítico de las compras recientes de bonos italianos y españoles). Al respecto, hoy Paul Krugman en su columna diaria en el NY Times analiza el rol del BCE en la no resolución de la crisis del euro.

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IVA en EEUU, un instrumento para dos objetivos

23/08/2011

Cuando una persona, o una familia, experimentan un shock negativo permanente en sus ingresos debería ajustar su consumo a la nueva realidad. Para un país la respuesta no es tan simple. El primer problema es que no queda claro que el shock negativo exista y que sea persistente (pensemos en la disminución de la tasa de crecimiento de la productividad en las economías desarrolladas después de los shocks petroleros), y durante un período lo que se observa es la falta de ajuste en el consumo compensada por un incremento en el endeudamiento público y privado.

A casi tres años de la quiebra de Lehman Brothers que gatilló la llamada “Gran Recesión” a nivel mundial quedan pocas dudas que esta resultó ser un shock negativo persistente para los ingresos de los países centrales en general, y de EEUU en particular. Es por este motivo que en estos países ya no se piensa en un estímulo fiscal, o se espere demasiado de una mayor expansión monetaria, porque sería como azotar a un caballo muerto. Y que el centro de discusión gire hacia los déficit fiscales, y como cerrarlos en el mediano plazo (nadie serio recomienda hacer una contracción fiscal hoy en EEUU, sino delinear una trayectoria que reduzca el déficit y el nivel de endeudamiento en un horizonte de 3-10 años).

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Digamos lo obvio, 2011 no es 2008

12/08/2011

Los países desarrollados vienen a los tumbos. Hace unas semanas, a propósito de la primera señal de crisis de confianza sobre la deuda italiana, escribí un post sobre los peligros para el euro. Luego llegó el turno de los norteamericanos y su espectáculo tragicómico en el Congreso para ampliar el límite de endeudamiento del Tesoro. La semana pasada tuvimos la “sorpresiva” reducción de la evaluación de la deuda de largo plazo de EEUU por parte de Standard & Poor’s cuyo rumor ocasionó un derrumbe bursátil el día antes del anuncio. Esto desató un shock de incertidumbre de este lado del Atlántico, que se contagió a Europa (con rumores sobre la calificación de deuda en Francia y la salud de sus bancos), produciendo un incremento en la volatilidad de activos financieros y, presumiblemente, en el nivel de estrés de los operadores bursátiles. Se puede resumir el ánimo de esta semana que concluye con el siguiente gráfico del indicador líder de Dow Jones para la bolsa de NY.

Dicho esto, los comentaristas que sugieren que estamos ante una posible reedición del colapso global de 2008 están vendiendo humo. Hoy en día no hay un problema en el sistema financiero de la magnitud que había en 2008. En ese momento los bancos estaban inundados de bonos cuyos pagos se derivaban del cumplimiento de deudores hipotecarios en EEUU. Dado que esos instrumentos habían sido creados bajo escenarios optimistas los tenedores no estaban seguros de cuál sería su valor en el escenario que se estaba viendo de caída en los precios de las casas. Peor aun, los bancos que en el mercado interbancario realizaban transacciones esenciales para la liquidez del sistema empezaron a tener dudas sobre la solvencia de las contrapartes en dicho mercado. Esto llevó a problemas de liquidez desde mediados de 2007 que la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008 transformó en un pánico generalizado. 

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Pronóstico 2011: factores externos

06/01/2011

Voy a seguir el ejemplo de Luciano Cohan y hacer un pronóstico para este año. En realidad una serie de pronósticos, comenzando hoy por la economía global, con particular atención a Brasil. La semana que viene será el turno de hablar de factores políticos, que en toda sociedad afectan a la marcha de la economía y en la Argentina con más fuerza dada la ausencia de políticas de estado que reduzcan incertidumbre para el sector privado. Finalmente dentro de dos semanas haré una síntesis de qué impacto espero tengan estos determinantes sobre la macro local.

Se puede decir que el mundo superó el año pasado la “Gran Recesión” originada en EEUU en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, y que acentuó la contracción del producto que esa economía experimentaba por la ruptura de su burbuja inmobiliaria. Podría mostrar una serie de indicadores para fundamentar esta afirmación, pero creo que alcanza con el siguiente gráfico de The Economist con la inflación en un número de países y regiones del planeta (es el de la derecha, ver la nota para otros gráficos): claramente el 2010 comenzó con temores de deflación así como el 2011 está comenzando con temores de inflación: Leer el resto de esta entrada »


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