Siamo fuori y mexicanos tristes

30/06/2014

Si bien Argentina juega mañana, y lo más probable es que gane, dado lo visto en los primeros tres partidos soy bastante pesimista. Antes de empezar el Mundial veía un fixture que finalmente nos dejaría llegar a semifinales luego de 24 años (desde allí importa mucho la suerte para ser campeón).  Pero viendo al equipo en la cancha y escuchando al técnico me queda la bronca de tener que esperar cuatro años más hasta que el colectivo llamado “selección” se tome en serio el desafío de volver a ganar un Mundial. Porque si bien Bélgica es un equipo ganable, esta Bélgica me parece más que esta Argentina (aunque con suerte será EEUU y no Bélgica). Se verá el 5 de Julio. 

Para mí Argentina es un equipo regular que, dicho por analistas hasta el hartazgo, tiene un excelente ataque y una mala defensa. Sabella quiso reforzar el trabajo defensivo contra Bosnia y los jugadores le hicieron un boicot que terminó con el equipo que ellos querían. Si total jugando los cuatro juntos nunca perdieron. Bueno, la lesión de Agüero da la perfecta excusa ya que si perdemos es porque no estaban los cuatro… Ahora bien, volviendo a la defensa. Si es floja, y todo el mundo lo sabe, porqué no juega Mascherano como central? Lo hace en el Barcelona, con lo cual no es un invento chino lo que estoy diciendo. Supongo que allá tiene que hacerlo porque el técnico se lo ordena y si no cumple se tiene que ir (y perder el sueldazo) mientras que en la selección queda claro que Sabella no tiene capacidad de mando y Masche le debe haber dicho que él quiere jugar de 5 si o si. Y si Federico Fernández está flojo porqué no poner a Demichelis que, si bien no es santo de mi devoción, juega en el mismo equipo que Zabaleta, o sea es de suponer que se entienden en el juego. El resto del equipo lo dejo a la imaginación del lector interesado.  

Termino con un comentario del partido que México le regaló ayer a Holanda. Viendo la regularidad con que perdían pelotas en el mediocampo no me sorprendió el empate, y después de vinieron abajo. La dificultad, diría imposibilidad existencial, para sostener el resultado me hizo acordar un mail colectivo (eran tiempos pre-blogs) que escribí hace 17-18 años después de ver un EEUU-México por eliminatorias de Francia 98 (vivía en Boston en ese entonces). Copio dicho mail

Acabo de ver el match USA-Mexico por la eliminatorias para el mundial. Procedo a relatarles. Pitazo inicial, rueda el balon sobre el campo y los jugadores de ambos equipos se estudian mientras corren alocadamente tras la pelota. Es un verdadero choque entre dos (sub)culturas. Por un lado los mexicanos que deben ser el pueblo con peor cociente de resultados sobre pasión futbolera, por el otro los yankies, un equipo que jugando pareciera que divagara por el Cosmos. Y uno, en esos minutos iniciales trata de racionalizar lo que ve, de meterse en la mente de cada uno de esos 22 jugadores que se mueven como buscapies por el rectángulo de juego. De los yankies basta mirar al costado y ver a los hinchas para entender que lo de ellos es meritorio. Un cálculo veloz dice que la probabilidad de encontrar 11 jugadores que valgan la pena, entre los… que se yo, 250 millones de habitantes, es casi nula. Lo que natura non da…la FIFA non presta. Ahora bien, lo de los mexicanos es mas difícil de entender, y vuestro humilde servidor sugiere la siguiente hipótesis antropológica. En la época de los mayas había un juego ritual, llamado juego de pelota, que se jugaba con una bola maciza que debía ser embocada en un aro usando la cadera (algo grotesco de solo pensarlo, una mezcla de fobal, con basket y baile hula-hula). El quid de la cuestión es que el ganador era sacrificado. Creo que con semejante antecedente no es desmezurado suponer que en el inconsciente colectivo del mexicano típico hay algo que le dice que a la pelota mejor no ganar. A esta altura de más está decir que el partido fue una lágrima. Incluso creo que me avergonzaría de admitir haber ido a verlo sino fuera por un pequeño detalle. Al minuto de juego un defensor yankie le pasa a su arquero la pelota. Este tiene una cara de pánico porque se le viene un mexicano a la carrera, y despeja con tan mala fortuna que la pelota rebota en el mexicano y entra, boyando, al arco. No he visto, ni oído hablar, de gol más idiota que este. El resto es meramente anecdótico. Una banda de musica yankie que cada tanto se hacía notar, más que nada por lo surrealista de la situación. La pobreza de cantitos (por un lado U-S-A, U-S-A, por el otro una infantil “pulla” que parecía de colegiales). El árbitro bombero que expulso injustamente a un mexicano. El empate final de 2 a 2 conseguido con un gol en contra (única forma que tenían los yankies de inflar la red rival). Dos equipos que cumplieron con la lamentable actuación que se esperaba de ellos, con lo cual uno puede volver contento, con el objetivo cumplido: Haber visto un partido de relevancia (teórica) en el escenario donde Maradona hizo su último gol con la celeste y blanca, antes de marchar al penoso antidoping.

EXPOST: Después de un enroque táctico en cuartos, el equipo logró llegar a la final con una defensa sólida y un ataque normal. Pasamos de ser Messi + 10 a ser Mascherano + Messi + 9. El domingo quizás el equipo lleve la Copa a Argentina, lo más probable es que no suceda. Lo que lamento es que en cualquier escenario es poco probable que se rediseñe el funcionamiento colectivo de acuerdo al patrón que domina el fútbol internacional de transiciones rápidas con control de pelota. Para eso se necesita esfuerzo y trabajo en varios niveles. Seguiremos, al igual que Brasil y Uruguay, jugando un fútbol lento que depende excesivamente de individualidades. No es compatible con nuestro populismo genético invertir para cosechar dentro de una década (extrañamente lo pudimos hacer un tiempo con Pékerman y, resultadistas como somos, al ver su impacto en Colombia lo añoramos).

EXPOST2: Da bronca perder una final. Máxime cuando se estuvo tan cerca de ganarla. Da más bronca leer notas estúpidas que resaltan que  el “orgullo” está intacto y la “conciencia” tranquila. Son imbéciles conformistas que no ven lo lejos que está quedando Argentina del fútbol de elite. Más inteligente es el análisis de Christian Leblebidjian en La Nación que resalta que “Alemania empuja el techo hacia arriba”. No lo dice pero Argentina puede llegar más alto, pero eso requiere inversión que con nuestro populismo (declaraban feriado el lunes si Argentina ganaba!) y con Grondona gagá nunca pasará. Copio dos párrafos de la nota:

Argentina hizo un partido aceptable. Lo perdió en los detalles. Por el penal no cobrado a Higuaín , porque el equipo de Low estuvo más preciso para resolver las situaciones favorables y contó con un mayor resto físico. Lo que no fue un detalle fue el gol alemán. Y, en definitiva, allí se empieza a entender que la diferencia no estuvo en la táctica, en la estrategia, sino en la técnica individual. En los gestos técnicos. Alemania no acertó en todos, de hecho tuvo chances que no resolvió bien por malos controles de Ozil y Kroos, pero en la jugada del 1-0 está la explicación: dos cambios, dos sustitutos, uno tiró el centro y el otro convirtió un golazo. Schurrle se les fue por la izquierda a Mascherano y Zabaleta y, pese a ser diestro, envió un gran centro de zurda con rosca al primer palo para el control orientado de pecho (primero) de Gotze y la volea cruzada de zurda (su pierna originariamente inhábil) después…

En la Eurocopa 2000, disputada en Holanda y Bélgica, Alemania finalizó última en su grupo, con un punto. Hizo un gol, le anotaron cinco. El DT era Erich Ribbeck. Fue suficiente para generar un cambio no sólo de entrenador, ni de jugadores, sino de “fabrica”. Se cansaron de apostar a la fuerza o a los milagros: la principal inversión fue destinada a mejorar desde todas las divisiones inferiores la técnica individual. Ejercicios siempre con la pelota, todo en función de pulir los gestos: control orientado, pase al ras, centros con la pierna inhábil, remates al arco. Gotze, con 22 años, y Schurrle, con 23, fueron dos valores que hoy Alemania goza de ese proceso de evolución y perfeccionamiento. Y la explicación de porqué determinados detalles, aún con la satisfacción argentina de haber cumplido, pueden ser ejemplos a seguir.

Notemos que el buen control de pecho de Gotze es gol, el mal control de pecho de Palacio no. Igual este Mundial a los argentinos, que somos populistas, nos regaló poder cargar a Brasil por mucho tiempo. Si se calentaban con el “decime que se se siente”, el haberse comido diez goles en los últimos dos partidos debiera requerir dos o tres copas más para ser diluído. Eso sí, si no cambiamos nosotros, ese futuro nos encontrará con los mismos dos títulos que hoy tenemos. Seremos entonces bicampeones obsoletos, como hace rato lo es Uruguay.


La siesta española

19/02/2014

Hoy La Nación publicó una versión abreviada de una nota de Jim Yardley que salió hace dos días en el New York Times. Más allá de discusiones culturales sobre si está “bien” la costumbre española de tomarse una siesta luego de almorzar o comenzar a cenar a las diez de la noche, el detonante de la nota es la discusión de correr a España del huso horario de la mayor parte de Europa continental y alinearlo con Portugal y el Reino Unido

Parte de los cambios propuestos incluyen cambiar la zona horaria, retrocediendo una hora los relojes. España saldría de la zona que incluye a Francia, Alemania e Italia, y se uniría a su franja geográficamente natural con Portugal y Gran Bretaña. “Necesitamos una cultura de la eficiencia”, dijo Ignacio Buqueras, el más abierto defensor de un cambio en los horarios de los españoles. “España tiene que romper con los malos hábitos que acumuló durante los últimos 40 o 50 años.”…

Esos horarios nacionales se remontan a la Segunda Guerra Mundial, cuando el dictador Francisco Franco adelantó los relojes para alinearse con la Alemania nazi, como también ocurrió en la vecina Portugal. Tras la caída de Hitler, Portugal retornó al GMT (Tiempo Medio de Greenwich), pero España no.

Durante las primeras décadas de su gobierno, Franco ordenó que las estaciones de radio difundieran noticias y propaganda del régimen dos veces al día, en coincidencia con los horarios de almuerzo (a las 14.30) y cena (a las 22). En la década de 1950 llegó la televisión, que siguió el mismo mandato: la programación diaria del único canal, el estatal, terminaba a medianoche con el tradicional himno nacional y un retrato de Franco.

Consultando un calendario solar, podemos ver que Madrid (ubicada en el centro de España) en diciembre el sol sale a las 8:40 y se pone a las 17:50, con el mediodía a las 13:15. En junio estos horarios pasan a ser 6:45 y 21:50 con un mediodía a las 14:15. El cambio propuesto llevaría los mediodías a ser 12:15 y 13:15 con el consiguiente corrimiento en las salidas y puestas del sol.

Para hacer semejante cambio digerible para los españoles, sugiero un intermedio que sería pasar al huso horario del meridiano de Portugal y el Reino Unido en verano, pero no en invierno. De esta manera España tendría el mismo mediodía todo el año (a las 13:15), y vería “acortado” el día en el verano con puesta de sol a las 20:50 pero no en invierno (evitando la oscuridad a las 16:50 como ocurriría de seguir a Portugal y el Reino Unido todo el año).

Por supuesto que si un cambio en el huso horario no viene acompañado por otras políticas que modifiquen algunos hábitos (como menciona la nota, forzar a las cadenas de televisión a mover la programación central de las 10pm a las 9pm), no habrá impacto en la productividad. Lo que se necesitá es una jornada más compacta y eficiente. Al respecto reconoce la nota:

De todos modos, la teoría de que un horario más tempranero y reglamentado se traduciría en una mayor productividad está en discusión. El grupo de Buqueras dice que los trabajadores españoles pasan más tiempo en el trabajo que los alemanes, pero completan sólo el 59% de sus tareas cotidianas. Pero medir la productividad es una ciencia imprecisa, y mientras los expertos dicen que la productividad española es muy baja, España supera el rendimiento de muchos países europeos en algunas actividades, según Eurostat, la agencia de estadísticas de la Unión Europea.


Después del diluvio

04/11/2013

Pasaron las elecciones legislativas. Pasó el fallo de la Corte (nunca mejor el doble sentido de la palabra). Todo pasa, también el diluvio. ¿Qué queda? Una oposición atomizada cuyo único activo es la certeza que Cristina Kirchner no podrá presentarse a una reelección dentro de dos años. Muy poco y muy pobre. ¿Dónde están los programas de gobierno de quienes han tenido diez años para pensarlos? No existen. Y político que es apretado para dar una precisión solamente atina a contestar que bajaría la inflación, combatiría la inseguridad, y otras pavadas generales.

Si la “esperanza blanca” del país es Sergio Massa quiere decir que se busca un cambio de formas más que de fondo. Que la alternativa a los K es un K. Alguien me dirá que Massa es de derecha mientras que CFK es de izquierda. Pavadas. Un cambio de tono dentro del espectro del populismo al que nos hemos vuelto adictos. Y una pena porque me parece que Ricardo Arriazo tiene razón con un análisis que le escuché decir en varios foros en los últimos días. Acá va un resumen de nota de Néstor Scibona del domingo 27 de octubre:

También en IDEA, el economista Ricardo Arriazu delineó otro desafío: si los hidrocarburos no convencionales estimados para Vaca Muerta logran explotarse, la Argentina dispondría de ingresos equivalentes a 22 veces su PBI y a 7,2 veces su actual stock de capital. No sin advertir que, según las políticas que se adopten en los próximos siete u ocho años, podría terminar pareciéndose a Noruega o a Nigeria.

Si Vaca Muerta valida las expectativas que se tienen de su potencial el país podría cambiar mucho en una década, y la dirigencia que lo gobierne en ese período sentaría las bases de dicho cambio. Massa u otro populista (sin importar su ideología) no nos harán parecer ni a Noruega ni a Nigeria, sino a Venezuela. Con la ventaja que por ahora no hay un Milani en nuestro país. Perdón, quise decir un Chávez.

Y aunque descarto que los opositores logren confluir en una Alianza como a finales de los noventa (si, fue un fracaso, pero ¿porqué tiene que fracasar todo intento de gobernar en coalición?), hay una forma de aprovechar las PASO más de lo que hizo la UNEN el pasado agosto.

Supongamos que la coalición de la UCR, socialistas, y otros partidos sobrevive dos años. Podrían presentarse a elecciones internas Binner, Carrió, y Cobos (por decir algo). El ganador sería el candidato a presidente, el segundo sería el candidato a jefe de gobierno. Y luego los ministerios se decidirían empezando por el candidato más votado (presumiblemente elegiría ministro de Economía). Suponiendo diez ministerios esta elección le restaría diez puntos al puntaje obtenido en las PASO. Si su puntaje residual siguiera siendo mayor que el del segundo candidato más votado elegiría otro ministro. Así hasta que su puntuaje residual caiga por debajo del segundo candidato más votado, quien pasaría a elegir al siguiente ministro. Se continuaría así hasta completar el gabinete. Y a diferencia del error de gobernanza de la Alianza el ministro elige todo su gabinete (en lugar de tener segundas líneas de otro partido). Por ejemplo, si Binner saca 49%, Cobos 31%, Carrió 20%, Binner elige los primeros dos ministros, Cobos (que sería jefe de gabinete) el tercero, Binner el cuarto, Cobos el quinto, Carrió el sexto, y así sucesivamente.

La gran ventaja de este mecanismo es que los votantes de las primarias no solamente estarían eligiendo entre precandidatos a presidente, sino también todo el gabinete y de esta forma las políticas de la coalición (pues si bien la coalición consensuaría un programa, la composición del gabinete afectaría su implementación).


Palizas

12/08/2013

Pasaron las PASO. Y dejaron en el camino el cadáver de “Cristina Eterma”. Esa fue la primer paliza de la jornada. La segunda fue que el PRO en Capital quedó detrás de la sumatoria de votos de UNEN. Si bien es cierto que, ceteris paribus, en octubre ni Pino Solanas ni Elisa Carrió sacarían el 100% de los votos que fueron a las otras líneas internas de la alianza electoral (porque en definitiva no tenían una gran afinidad ideológica ni programática), con su actuación demostraron astucia. Fueron los únicos que sacaron provecho de las internas y eso les dió propaganda gratuita, en particular por los debates.

Ya que mencioné los debates de la UNEN, podría analizar el nivel de los mismos, siempre en términos relativos a la (pobre) realidad de la política argentina. Pero lo dejo en las palabras implícitas de Diego Sehinkman en nota publicada en La Nación el sábado analizando que la mayoría de 39 políticos entrevistados afirma que desean llegar a la presidencia de la Nación, y que se sienten capacitados para ello:

¿Y si ocurriera que los políticos son tan ambiciosos como cualquiera, sólo que el común de los mortales no lo comunica y ellos sí? Entonces deberíamos analizar otra categoría: la impulsividad. Se inhibirían menos. Mientras frente al semáforo amarillo de la duda, la mayoría de nosotros (los neuróticos comunes y silvestres) frena, estos otros cruzan en rojo.

Así como los del primer grupo nos preguntamos: “¿Me dará la «percha» para el saco de tanta hombrera que quiero ponerme?”, o “¿Estoy dispuesto a tolerar que muchos de los que quieren ese mismo saco me empiecen a ver como rivales?”, los del segundo grupo aceleran. ¿Por qué? Algunos por un genuino convencimiento de sus capacidades, que muchas veces tienen. Pero otros, por padecer “anorexia del ego”: frente al espejo se ven excedidos de carisma, inteligencia y talento. Aunque en verdad sean un palo.

Sehinkman es piadoso. En mi opinión, y recuerdo varias de estas entrevistas, son un palo. De madera. Y PASO a Sting.


A diez años de “Kirchner, poder y populismo”

05/08/2013

Al cumplirse dos meses de la llegada al poder de Néstor Kirchner escribí la siguiente nota que esperaba publicar en un diario. Ninguno aceptó hacerlo (recuerdo que intenté La Nación, Clarín, Cronista, y me parece que también InfoBAE). Finalmente envié el artículo a la Fundación Atlas que lo colgó en su portal. De esto pasaron diez años. No parece. 

No han pasado todavía dos meses de gobierno del presidente Kirchner que podemos observar que gran parte del mensaje de renovación era retórica de campaña electoral. En efecto, la renovación parece consistir casi exclusivamente en reemplazar menemistas por kirchneristas en todo ámbito de poder posible. Y aunque a veces esta renovación vaya acompañada de una mejora en la calidad de reemplazantes, como podría ser el caso en la Corte Suprema, no debieramos aplaudir la búsqueda de hegemonía en el poder. Un ejemplo de esta vocación en otro ámbito sería la reticencia presidencial a dialogar con los empresarios. La misma estaría revelando el enfrentamiento de Kirchner con un grupo de poder, tradicionalmente aliado a Menem, que no es factible de ser decapitado mediante arbitrarios métodos políticos.

Dentro de un proceso electoral atípico, que lleva a una sucesión de elecciones en distintas provincias por lo que resta del año, podemos ver que el presidente se esfuerza por colocar hombres de su confianza en las listas a cargos legislativos. Gran parte de la población preferiría que dedicara esa energía, no a generar un polo de poder dentro del Congreso Nacional, sino a la tan postergada reforma política. Pero claro, si se hiciera dicha reforma, no habría sábanas donde colar a los amigos. Y por supuesto, siempre está el argumento de que no es posible hacer la reforma política en un año electoral. Me pregunto que impedimento hay para votar mañana mismo una ley de reforma política integral cuya vigencia comience en el año 2004. El lector coincidirá en que la única traba es la falta de vocación de cambio por parte de la clase dirigente argentina.

Analizando un poco más el uso de la energía presidencial, nos podríamos preguntar porqué en vez de apuntar sobre los militares, no se busca dirigir el dedo acusador sobre los mismos políticos que tanto han contribuído a que la Argentina esté cada día más retrasada dentro de la comunidad internacional. Por ejemplo, porqué no juzgar al ex-presidente Duhalde por devaluar sin programa y disparar así los índices de pobreza a niveles estratosféricos? Lo que sucede es que lamentablemente el populismo no es considerado un crimen de lesa humanidad. Sin embargo debiera serlo, pues es responsable de la muerte de miles de argentinos cada año.

Dentro de las varias definiciones posibles de populismo me quedo con la siguiente: es la facilidad que tienen los gobernantes para disponer redistribuciones arbitrarias de ingresos dentro de una sociedad. Según esta definición la Argentina es un país altamente populista, tal como se puede ver a través de los medios de comunicación, o en las leyes propuestas o votadas por el Congreso de la Nación. El último ejemplo de una larga cadena de políticas populistas es la idea de eliminar, o moderar el impacto del índice CVS sobre las actualizaciones de créditos hipotecarios y alquileres.

Recientemente el gobierno anunció con bombos y platillos una suba salarial. Pero resultó que esta medida, diseñada para estimular la demanda, no tuvo un gran impacto debido a que en realidad estaba blanqueando un aumento que ya había sido otorgado como no remunerativo. Al mismo tiempo, este blanqueo implicó reconocer que se debían ajustar contratos según el índice de salarios. Lo ilógico, y populista, fue haber dado el aumento salarial en un principio como no remunerativo. De esta manera se incrementaban los ingresos de los asalariados, pero no se afectaban las obligaciones de los deudores hipotecarios ni los costos de los alquileres. Ahora, en vez de blanquear esta situación el gobierno quiere borrar con el codo lo que se escribió con una mano y se quizo tapar con la otra.

El análisis económico nos indica que el populismo es muy perjudicial para el desarrollo de un país. Cuando un político realiza transferencias de ingresos buscando ganar el favor de buena parte de la población (generalmente los grupos beneficiados por la redistribución son más numerosos o poderosos que los perjudicados), manda señales que desalientan las inversiones productivas en toda la economía. Yla menor inversión hoy implica menor crecimiento y desarrollo económico mañana, con el consiguiente estancamiento en la calidad de vida de todos los habitantes del país. En efecto, los grupos perjudicados por las medidas no tendrán incentivos, ni riqueza, para expandir o mantener su actividad (en este caso, los bancos reducirán la provisión de crédito, y los ahorristas evitarán canalizar sus ahorros en bancos argentinos, o a través de la compra de propiedades para alquilar). Qué pasa con los ganadores? Acaso no son más ricos y podrían expandir sus actividades en el país? La respuesta es que no, pues así como hoy resultaron favorecidos por el favor del príncipe, mañana pueden formar parte del grupo de los perdedores. Un ejemplo cabal de esto es la reticencia de grupos exportadores a expandir su escala de producción cuando hay una devaluación. Sucede que como esperan, racionalmente, que la política de tipo de cambio alto se revierta en un futuro, lo óptimo es aprovechar la situación y trabajar al 100% de la capacidad instalada, pero no ampliarla.

Para romper el círculo vicioso de estancamiento inmanente al populismo necesitamos que el presidente Kirchner se dedique realmente a la renovación de instituciones y prácticas políticas, y no meramente a poner tropa propia en la vieja estructura de poder. Si no lo hiciera terminará por pagar los costos cuando vuelva a necesitar el favor popular en una elección. Mientras los argentinos seguiremos deslizándonos por el tobogán de la desilusión y el empobrecimiento.

PD: no hubo comentarios en la nota de Ayn Rand. Aclaro que era una joda de John Hodgman.


Ayn Rand en New Yorker

27/07/2013

El último New Yorker tiene en su sección “Shouts & murmurs” una nota con varios extractos escritos por Ayn Rand para la revista “Parade” en 1980 poco antes de morir. El siguiente, que cierra la serie, es sublime:

I do not approve of the so-called hippies, but I do not approve of any government control over drugs. The government does not have the right to tell any individual what to do with his or her health and life. You probably know that I received a prescription for the stimulant Benzedrine, or “speed.” I can say rationally that it increases my happiness and my productivity. For example, some time ago I went to Studio 54, because I love to dance on speed. I took fifteen speed pills, and I got into a contest with Liza Minnelli over who could roar most like a jaguar. She simply sounded like a stupid lion.

Then the inside of my head began to sound like a jet engine and so I went to the bathroom. I took maybe ten more speed pills and sat in a stall and wrote a new chapter of “Atlas Shrugged.” Perhaps twenty-five thousand words, all on toilet paper. I cannot include these words in a new edition, alas, because I did not write them so much as encode them on the toilet paper by biting it.

As I write this, I am drinking speed, and you cannot stop me. You cannot stop me, America, with your altruism and your Alan Alda and your Fresca cans biting at my skin. I shall speed across this country like a great high-speed train and the U.S. shall be forever changed in my wake.

Yes, I am both a speedboat and a speed train, and I will mix metaphors if I wish and bend language to my own reality like rails of garbage steel. Because Ronald Reagan has deposed Jimmy Carter, and I predict that by 2013 my influence will be profound, and a new generation of leaders will hallow my name, and devotion to self-interest and capitalism and the free market will not be the exception but the rule, and these leaders will naturally share my disapproval of religion, my support of abortion rights, and my love of Godiva chocolates. I have to stop writing now, because I have chewed through my typewriter. 

Talk to you next week, readers of “Parade,” and remember to send me your favorite ways to spice up Hamburger Helper. I asked you that three weeks ago.

Como dicen en Pocoyó, “bye bye, see you soon”.


Divulgar: Ojo con el fraude K!

23/05/2013
Recibí este mail que reproduzco porque a este gobierno lo creo capaz de TODO. Lo voy a volver a postear en el futuro para recordar sobre el pucho:
Si querés un pais sin robos, ni coimas, ni favoritismos, ni peleas entre hermanos o descalificaciones a los que no piensan como vos, o el silencio ofensivo hacia la ciudadanía sobre los actos de gobierno, lee lo siguiente:LOS K SE ESTAN PREPARANDO PARA EL GRAN FRAUDE ELECTORAL!* no dejen de votar los MAYORES de 70 años, ni los argentinos que están en el extranjero!
* la UNION hace la fuerza!
* comentarlo con los hijos que voten!

NO AL FRAUDE ELECTORAL!!!!CONSIGNA:  el día de las elecciones HAY QUE LLEVAR LA BOLETA!

ROSENDO FRAGA sostiene que no va a haber esta vez robo de boletas, sino SUSTITUCIÓN de boletas:

Ya se están imprimiendo, en la imprenta oficial, millones de boletas de la OPOSICIÓN con algunos nombre falsos. Con estas boletas TRUCHAS sustituirán a las verdaderas en los cuartos oscuros de todo el país.
Luego, los fiscales de la muchachada K, (previamente advertidos acerca de dónde estarán los “errores”), impugnarán tu voto opositor, hecho con boleta “no aprobada” por la Junta Electoral, ( obtenida en el cuarto oscuro).
Así que tengamos esto en cuenta: si votamos con las boletas que ellos pongan en el cuarto oscuro, (impresas a propósito con mínimos errores), nuestro voto será impugnado y rechazado.
Es decir: nuestro voto NO TENDRÁ VALOR!

Ya sabemos como son de tramposos!! Buscarán todas las trampas posibles!!!

Por eso, consigamos nuestra boleta previamente, ( del partido que más nos guste o represente), y llevémosla con nosotros  en el bolsillo..
UNA BOLETA CORRECTA EN EL BOLSILLO ES

 VOTO SEGURO!!

No dejemos que nos sigan engañando y robando! Unidos seremos más inteligentes que ellos…VOTEMOS SEGURO!!!!!!

POR FAVOR DIVÚLGALO A TODOS TUS CONOCIDOS:  NO AL FRAUDE ELECTORAL!!!!!!


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